#OpiniónEl Uruguay electoral

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Estamos a 50 días de las elecciones internas para las decisiones de los futuros candidatos presidenciales de los distintos partidos. Las encuestas están marcando los posibles ganadores en esa instancia. En el Partido Nacional aparece claramente como favorito Luis Lacalle Pou, en el Partido Colorado, Julio María Sanguinetti y en el Frente Amplio, Daniel Martínez. En los partidos pequeños son candidatos únicos, de manera que sus nombres ya están decididos.

Lacalle Pou ya fue candidato en las elecciones pasadas, pero es el de menor personalidad, el de menor conocimiento, con un programa demasiado centrado en los diversos mecanismos para resolver el déficit fiscal, como si fuera el factor central de los problemas económicos. Realizó esfuerzos por diferenciarse de su padre, Luis Lacalle Herrera, un político de primer nivel, pero con una ideología demasiado derechosa para lo que aspira Lacalle Pou.

Es factible que haya una segunda vuelta entre el candidato del Frente Amplio y Lacalle Pou. Por su formación, por sus conocimientos, por sus orígenes sociales, por sus propias limitaciones políticas, Lacalle Pou tiene un techo electoral difícil de superar. Que este candidato del partido Nacional sea quien compita contra el FA, favorece a este último. Los descontentos y desencantados del Frente Amplio muy difícilmente podrían votar a Lacalle Pou.

En el Partido Colorado resurge la figura de Julio María Sanguinetti que llegaría a las elecciones de octubre con casi 84 años de edad. Es un político de muy alto nivel, con muchísima experiencia, que fue dos veces presidente de la República.

Es un candidato de la derecha, con algunas preocupaciones sociales. Es fundamentalmente un anti izquierda y muy anti Frente Amplio. Genera noticias falsas en forma permanente, deformando posiciones frentistas y atribuyendo dichos de figuras de izquierda lejos de la realidad. No aspira a consagrarse como presidente, sino que su objetivo central es derrotar al Frente Amplio y participar en una nueva coalición de gobierno. Sin ninguna duda va a ser un difícil adversario, inclusive en el balotaje.

Daniel Martínez será seguramente el candidato del Frente Amplio. Un político joven para el Uruguay, con amplias experiencias en diversos cargos. Fue representante sindical, fue empresario, fue director y presidente de Ancap, fue senador e intendente de Montevideo. Larga experiencia en gestión política y administrativa, un hombre abierto y muy dispuesto al diálogo.

Este no es un hecho menor, en la medida que seguramente en las elecciones de octubre no se alcance la mayoría parlamentaria y haya necesidad de recurrir al balotaje. Los acuerdos políticos van a ser necesarios. Apegado al programa del FA, ingeniero de profesión, tiene cierto dominio sobre los avances de los procesos tecnológicos, que es el tema central que domina los procesos económicos del mundo actual. Tiene para mostrar muchas transformaciones concretadas en estos 14 años de gobiernos frentistas en el plano económico y social.

La impresionante caída de la pobreza, la mejora de las desigualdades de ingreso entre los distintos sectores sociales, los impresionantes avances de los salarios reales, las mejoras en los derechos humanos, la despenalización del aborto, el matrimonio igualitario, la ley trans y las significativas mejoras en favor de las mujeres y, por lo tanto, avances en la equidad de género.

Martínez y el FA tendrán que buscar los más diversos mecanismos para enfrentar los descontentos y desencantos. Por lo que uno oye en la calle, uno de los temas de preocupación tenía que ver con las posibilidades de acciones de corrupción. El FA se viene caracterizando por diferenciarse nítidamente de los partidos tradicionales.

A la renuncia de Sendic a la vicepresidencia de la República por uso inadecuado de las tarjetas corporativas, se agrega en estos días la renuncia como diputado de Daniel Placeres por votar en el Parlamento una prórroga del seguro de paro para trabajadores de la empresa Envidrio donde había familiares suyos. Quiso enfrentar la situación judicial sin ningún tipo de fueros, partiendo de la base que no hay decisiones que lo puedan afectar por los negocios con Venezuela, ni por los préstamos del Fondes ni por vinculaciones con Inefop.

Partimos que para la izquierda la ética es de sus valores centrales por lo que valoramos muy positivamente su gesto como así también lo expresó el FA en su totalidad. Sólo como ejemplo, mencionemos el caso de Bascou en el Partido Nacional para mostrar las claras diferencias del FA con los partidos tradicionales.

La campaña va a ser muy dura y habrá que analizar las formas más expeditivas de enfrentarla. Pero no puede ser aceptable, de ninguna manera, que se publique por el diario El País un reportaje a Gavazzo que reivindica la tortura como medio válido para obtener información. Le hace mucho daño a la democracia uruguaya y al civilizado sistema político del país, que se publiquen reportajes a personajes tan nefastos como Gavazzo.

Esperemos que el debate político sea muy civilizado. No va a ser fácil pero Daniel Martínez es una garantía para ello.

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