El reclamo de los productores y los “vivos” de siempre

» A río revuelto, ganancia de pescador”, dice la sabiduría popular y no se equivoca. Los últimos acontecimientos del país lo demuestran. La tan publicitada polé- mica entre los productores y el gobierno ha sacudido tanto las aguas que más de un “vivo” se arrimó a “pescar” para sacar provecho de la situación. Total, en el entrevero cabe todo. Los que honestamente esgrimen su preocupación, porque sienten que la actividad se ha resentido. Los que la ven venir mal porque, como ocurre en cualquier negocio, los peces gordos se están comiendo a los más chicos. Los que buscan quedar bien, porque son proveedores del campo y les sirve mostrarse solidarios. Los que tienen que apoyar porque no les queda otra. Y los “vivos” que nunca faltan. Esos son los que más echan leña al fuego, porque cuanto más alto lleguen las llamas, más ventajas sacarán en su beneficio. Caer en el error de meterlos a todos en la misma bolsa es perder el enfoque de los hechos y no ayuda a resolver el problema. Hay que identificar los reclamos reales, analizarlos y buscarles una salida a través de la negociación. Para ello hay que sentarse con los representantes gremiales, escucharlos y analizar hasta donde se pueden lograr acuerdos. Como ocurre a lo largo del año con cualquier sector sindical que sale a exigir beneficios. Este camino el gobierno lo maneja bien y lo ha demostrado destrabando conflictos mucho más complicados. Necesita llevar el partido a la cancha donde mejor juega y sacarlo de las redes sociales, que se han convertido en el combustible más peligroso para provocar incendios. Los “vivos” lo saben bien, por eso se vuelven expertos en revolver el avispero virtual para manipular a la opinión pública a su antojo y sembrar caos. También los productores honestos deberían impedir que la política contamine su reclamo, porque le quita seriedad, lo vuelve un acto partidario. Ver en las fotos de las asambleas a referentes de la oposición en primera fila, hace que se desvirtúen los planteos legítimos y se tiña todo de consigna electoral. No hay dos países, el que tiene las playas llenas de turistas y vende cada día más autos cero kilómetro, y el de los tractores amenazando con cortar las rutas. Es uno solo, aunque a los “vivos” les convenga pintar una crisis terminal que nadie puede ver en las calles vacías de Montevideo. Es cierto, hace calor, mucho calor, pero el gobierno debe pensar con la cabeza fría.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Abrir chat