El papa Francisco hizo un llamado a la paz en Irak

El papa habló sobre todos los problemas ya crónicos para este país árabe ante su clase política, incluido el mandatario Barham Salih, el responsable de invitar al papa.

«¡Que callen las armas!», clamó el papa Francisco poco después de llegar a Irak. Se trata de la primera visita papal en la historia a este país árabe, devastado por guerras y que ahora se ve abocado a la pandemia. El sumo pontífice saludó a los cristianos que permanecieron en el territorio iraquí a pesar de todo.La máxima autoridad de la Iglesia católica está vacunado contra el COVID-19, pero tiene 84 años y le falta una parte de un pulmón. Así que llegó a la capital de Irak, Bagdad, acatando todas las medidas de protección para consolar a una de las comunidades cristianas más antiguas del mundo, y golpeada por la violencia y la pobreza.

El papa Francisco recorrió 1.445 kilómetros, la mayoría por aire, para evitar las zonas donde los yihadistas aún se esconden. Durante su estancia en Irak, que concluirá el 8 de marzo, el sumo pontífice también se acercará a los musulmanes reuniéndose con el gran ayatolá Ali Sistani, de 90 años, el líder espiritual de los chiíes de Irak y de todo el mundo.El papa habló sobre todos los problemas ya crónicos para este país árabe ante su clase política, incluido el mandatario Barham Salih, el responsable de invitar al papa.

«Basta de violencia, extremismos, intolerancias», enfatizó Francisco. Además, instó a luchar contra la corrupción, la razón por la que cientos de miles de iraquíes se manifestaron durante meses a finales del 2019. En aquel entonces, el sumo pontífice había llamado a Irak a dejar de reprimir a sus jóvenes. «Es necesario construir la justicia», señaló. Francisco abogó ante las autoridades iraquíes por que «nadie sea considerado como un ciudadano de segunda clase», ni los cristianos —que representan solo el 1% de la población de este país musulmán—, ni los yazidíes —la minoría martirial del grupo Estado Islámico, cuyas miles de mujeres fueron vendidas en los mercados de esclavos de los yihadistas—.

El papa denunció también unas «barbaridades insensatas e inhumanas» perpetradas en Irak, la antigua Mesopotamia y «cuna de la civilización». Destacó «la antiquísima presencia de los cristianos» en la tierra donde nació la figura bíblica de Abraham según la tradición y abogó por «su participación en la vida pública» como «ciudadanos que gozan plenamente de derechos, libertad y responsabilidad».Después de discutir los asuntos políticos, el sumo pontífice iniciará la etapa más espiritual y popular de su camino. Se trata de un ambicioso programa que empieza con una oración en la Catedral de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro al final del día. Esta iglesia católica, ubicada en el centro de Bagdad, fue el escenario de una sangrienta toma de rehenes cristianos en Irak en 2010 que dejó 53 muertos.

Luego Francisco recorrerá las ciudades de Nayaf, Ur, Erbil, Mosul y Qaraqosh. El 7 de marzo dará una misa en un estadio en Erbil en Kurdistán, en presencia de varios miles de fieles. El sumo pontífice también participará en una oración en Ur junto con dignatarios chiitas, sunitas, yazidíes y sabeos.A su vez, Bagdad ha asegurado que ha adoptado todas las medidas de seguridad «terrestres y aéreas». Además, uno de los pequeños grupos que a veces afirma que EEUU dispara cohetes anunció una tregua durante la visita papal. A este respecto, Francisco pidió a los países que «no impusieran sus intereses políticos o ideológicos» en Irak (Sputnik)

La clave

«Basta de violencia, extremismos, intolerancias», enfatizó Francisco. Además, instó a luchar contra la corrupción, la razón por la que cientos de miles de iraquíes se manifestaron durante meses a finales del 2019. En aquel entonces, el sumo pontífice había llamado a Irak a dejar de reprimir a sus jóvenes. «Es necesario construir la justicia», señaló. Francisco abogó ante las autoridades iraquíes por que «nadie sea considerado como un ciudadano de segunda clase», ni los cristianos —que representan solo el 1% de la población de este país musulmán—, ni los yazidíes (la minoría martirial del grupo Estado Islámico, cuyas miles de mujeres fueron vendidas en los mercados de esclavos de los yihadistas)

2 Comentarios
  1. RaAgThMa dice
    Parece que vuestro dios no quiere la paz, ya desde hace mucho pero mucho tiempo
  2. Ana Terzaghi dice
    Dios nos enseñó la paz. Lo demás es elección humana. ¡¡Viva Francisco!!!! Que nos dure muchos años.

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