Informe sobre la curiosa situación del jugador de Boca, que estaba con un pie en el fútbol italiano pero sigue en ArgentinaEl misterio de Nández: del pase récord que nunca fue a no saber cuándo volverá a jugar

Desde que Cagliari dijo que lo compraba comenzó una novela que duró varias semanas.

0 3.704

Muchas cosas pasaron desde el último 9 de diciembre en Madrid, en el que la derrota de Boca ante River en la final de la Copa Libertadores golpeó fuerte y puso el foco de atención en varios nombres propios. Sin embargo, hubo alguien que tomó relevancia considerable desde ahí. Por lo que expuso en el estadio Santiago Bernabéu y por lo que vendría luego, con Gustavo Alfaro como nuevo entrenador: Nahitan Nández. Pasó por todos los estados. De querido por todos a despreciado por algunos. De irse a jugar a Italia a quedarse. De ser titular en el arranque del ciclo a una lesión de la cual no hay fecha de regreso. Eso sí: para Alfaro, ya es el jugador imprescindible.

Desplomado en el impecable césped de la casa del Real Madrid, sus lágrimas dejaban en claro dos cosas: la decepción por no quedarse con el título más importante del continente sudamericano, pero también por la sensación de haberlo dejado todo. Porque desde el primer minuto al último, el volante fue la figura de su equipo. Entre el esfuerzo y la garra constante (eso que tanto conmueve al hincha de Boca), y el gran pase filtrado a Benedetto para que hiciera el primer gol del clásico en España, se ganó el corazón de todos. “Algunos chicos jugaron inhibidos ese día”, expresó una fuente cercana al plantel. Y se notó que fue así, sobre todo en el segundo tiempo. Pero no fue el caso de Nández.

Su imagen futbolística recorrió el mundo. A tal punto de que Cagliari, de Italia, inmediatamente comenzó las negociaciones para contar con el futbolista de 23 años por la cifra de la cláusula de rescisión (20 millones de dólares). Desde ahí comenzó una novela que duró varias semanas entre las idas y vueltas. El deseo de salir del club de la Ribera existía, incluso, antes de que disputase el Mundial de Rusia. No obstante, él se manejó en silencio: no habló públicamente, no se comprometió ni prometió nada y no jugó en ningún momento para el hincha como sí suelen hacer muchos que, luego, quedan presos de sus palabras. Nunca dijo que se iba o que se quedaba.

Hasta soportó que el presidente lo expusiera mediáticamente: “Él quiere irse”, sentenció Angelici. Eso generó que muchos hinchas, especialmente en las redes sociales, mostraran su malestar con el jugador. Sin embargo, otras partes importantes de la entidad xeneize le dieron un giro a esos dichos y lo protegieron. ” ‘Si se da, se da. Y si no, no importa. Yo soy feliz en Boca’, es lo que me dijo Nahitan. Y yo le dije que vamos a ponerle el pecho para que lo venga a buscar Juventus. Es el mejor refuerzo que podemos tener.”, confesó Alfaro, mientras que Nicolás Burdisso, director deportivo, aportó lo suyo: “Tiene la cabeza puesta en Boca. Analiza propuestas como todos, pero lo importante es el compromiso del jugador y él lo entiende. Conoce su rol de líder en este equipo. Emociona verlo entrenar”.

A las presiones del entrenador y del exfutbolista por contar con él en el plantel se sumaron los inconvenientes que se dieron en las tratativas con el club italiano, las cuales desde Boca catalogaron como “poco serias”. Porque al presidente, primero, no le gustaron las formas de pago que propusieron los italianos. Luego, comenzó una desconfianza acerca de que un club grande de Italia habría estado metido en la operación, actuando como socio de Cagliari. Y, por último, nunca recibieron las garantías de las formas de pago que ya habían acordado entre clubes. Por todo eso, se tomó la decisión de que el uruguayo se quede en el club. Y el futbolista lo aceptó.

¿Por qué tantos deseos de Alfaro y Burdisso para que se quede? Tras ver cómo jugó aquella final en Madrid, ambos coincidieron en que Nández se había transformado en una pieza clave para la reconstrucción anímica. Y que, si bien Tevez es el abanderado del técnico (eso puede incluir dejarlo algunos partidos en el banco), el uruguayo es imprescindible. Quizás, la verdadera bandera.

¿En qué sector lo utilizará? En la cabeza del técnico, dentro de su 4-2-3-1, Nahitan tiene la franja derecha de volantes servida para él. Hasta acá la ocuparon Pavón, mayoritariamente, y Almendra, que se ubicó ahí en el arranque del encuentro ante Belgrano, el último fin de semana. Ninguno de los dos lograron mostrarse aptos para cumplir la función pensada por Alfaro: alguien que recorra la banda de ida y de vuelta, comprometido en la marca y que tenga visión de juego. Una función que el jugador nacido en Punta del Este ya cumplió en su selección durante la estadía en Rusia.

No obstante, el entrenador sigue quedándose con las ganas de contar con él. Porque el 24 de enero le pisaron el dedo gordo del pie izquierdo y, tras hacerse estudios, aquello derivó en un traumatismo en la articulación metatarsofalángica y una lesión de la placa plantar, según lo expresado por el doctor Jorge Batista en las redes sociales. Según detalló, se trata de una lesión que se produce comúnmente en el fútbol americano y que no tiene una fecha definida para que se ponga a disposición del cuerpo técnico. Aunque no pierden las esperanzas de que el domingo (19.20 hs) pueda jugar, al menos unos minutos, ante Lanús en la Bombonera.

Se trata del curioso caso Nahitan Nández: el protagonista principal de los dos últimos meses que al final no emigró y que se prepara para ser más importante que cualquiera. Los hinchas (y Alfaro) lo esperan con los brazos abiertos.

También podría gustarte

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.