"Pensar en el lenguaje inclusivo es retomar las voces de les colectives de mujeres, travestis, mujeres y varones trans, diversidades y disidencias sexuales"El I° Congreso de Lenguaje Inclusivo en Argentina

El encuentro, que duró dos días, se efectuó en la ciudad de La Plata, y contó con varias actividades, talleres y conversatorios respecto al lenguaje inclusivo

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Este jueves y viernes se llevo a cabo en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), en Argentina, el primer Congreso de Lenguaje Inclusivo “Desde la @ interviniendo la escritora, al todes como forma de organizarnos”.

El encuentro, planificado por la secretaría de Género y Niñéz de la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires, y la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UNLP, tuvo la participación de académicos, estudiantes, organizaciones sociales y público general interesado en este tema coyuntural.

Entre las actividades que se hicieron durante el congreso, se dieron cita talleres y conversatorios como “Lenguaje, lo instituido y lo instituyente”; “Niñeces”; “Poder nombrar. El poder de lo nombrado”; “Un Estado para todes”; “Cuerpos e identidades”; “Territorios y luchas sociales”; y “Condenar el odio. Nombrar el travesticidio”.

El congreso se creó en respuesta a las actuales necesidades de la sociedad, indicaron sus organizadores. «Pensar en el lenguaje inclusivo es retomar las voces de les colectives de mujeres, travestis, mujeres y varones trans, diversidades y disidencias sexuales que a lo largo de nuestra historia no fueron reconocides. De aquellas voces que durante mucho tiempo, y actualmente, ponen en tensión un sistema binario, patriarcal y excluyente de las personas que no se someten a la norma establecida”, aseguraron desde la Defensoría del Pueblo en un comunicado.

Igualmente, la periodista Dalia Cybel, asistente al encuentro, reflexionó sobre el tema aportando que «La lengua castellana, traída del viejo continente para unificar el habla de las colonias españolas, se impuso con sangre. Cuestionarla molesta porque es cuestionar también la forma en la que organiza el mundo. El lenguaje hegemónico hace rato nos queda incómodo, nos aprieta como un corset viejo. No hay manera de seguir hablando excluyendo a las mayorías que se cansaron de ser minorizadas». (Fuente: TeleSur)

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