El exmarino actuó solo y en forma sanguinaria: disparó diez veces sobre sus excamaradas para robarles su armamento

Pruebas contundentes llevaron a la cárcel al triple homicida y a dos cómplices.

El hallazgo de una de las pistolas pertenecientes a uno de los marinos ultimados, de una huella en un picaporte interior de la habitación de una de las víctimas y manchas de sangre en un calzado del atacante son algunas de las pruebas contundentes que la Fiscalía sopesó al momento de imputar este martes al principal sospechoso la presunta comisión de un delito de homicidio muy especialmente agravado y a otras dos personas, un hombre y una mujer, como presuntos autores de un delito de encubrimiento.

Los tres imputados, que habían sido detenidos el martes en uno de los allanamientos dispuestos por las autoridades, se negaron a declarar ante la fiscal Mirta Morales quien fue que comandó la investigación del triple homicidio.

Las víctimas fueron identificadas como Juan Manual Escobar de 22 años, Alex Guillenea de 25 y Alan Rodríguez de 31. El solitario atacante, un exmarino de 26 años, conocía el lugar y presuntamente a alguno de los marinos asesinados ya que en el lugar se constató la ausencia de signos de violencia que presumieran una entrada abrupta al lugar.

La Fiscalía comprobó que este individuo prestó funciones en dicho lugar, por lo que se descuenta que conocía sus características. En el lugar se registró el faltante de las tres armas de reglamento pertenecientes a los tres marinos ultimados y un equipo de radio.

Una vez constatado el crimen las autoridades dispusieron una serie de actuaciones y el lunes fueron practicados varios allanamientos. En uno de ellos, fue encontrada una de las pistolas robadas a uno de los militares asesinados, marca Glock 17 serie NºWMF 846, carente de cargador, así como dos cargadores de pistola Glock ambos con diecisiete municiones cada uno.

En otra de las habitaciones se encontraron documentos de armado y desarmado de pistolas Glock así como un diploma de tiro otorgado por la Armada Nacional. Además del relevamiento realizado por Policía Científica en el lugar del hecho pudo encontrarse un rastro papilar, en el picaporte de la puerta interior que permitía el acceso al lugar donde descansaba una de las víctimas.

Dicho rastro, de acuerdo a la pericia papiloscópica realizada, pertenece al exmarino imputado. Una vez efectuada la detención de su morador, se constató que en los championes que utilizaba había manchas pardo-rojizas que, una vez periciadas, dieron como resultado pertenecer a sangre humana, estando pendiente el ADN correspondiente.

El triple homicida había ingresado a la Infantería de Marina en 2014, pero en marzo de este año había sido dado de baja por mala conducta. Él y las otras dos personas -un hombre de 28 años y una mujer de 25- fueron detenidos en la tarde del lunes en una vivienda del Cerro cercana a la escena del crimen.

La casa donde los infantes fueron ejecutados está en medio de una zona boscosa rodeada de asentamientos ubicados a la ladera del Cerro. En el puesto conocido como el «Destacamento de las antenas» no hay cámaras de seguridad, pero sí más arriba, en las calles que rodean la Fortaleza.

Las ejecuciones tuvieron lugar la noche del sábado en el puesto militar abocado a la custodia de una antena en la Fortaleza del Cerro. Un funcionario que iba a ser el relevo descubrió la escena cerca de las 9 de la mañana del domingo.

Según el dictamen de la fiscal, dos de los infantes recibieron dos balazos cada uno en la cabeza en la primera habitación de la casa, donde funcionaba la mesa de guardia. El tercer marino presentó 6 orificios de entrada de arma de fuego. Estaba sobre una cama de otra pieza más al fondo.

Se presume que dormía, porque la rutina de la custodia en la noche era que dos se mantenían alertas mientras el tercero descansaba. Debido a la gravedad de los hechos, la defensa de los formalizados solicitó que se adopten medidas de seguridad en los respectivos centros de reclusión. Además se dispuso una pericia psiquiátrica para la imputada con el objetivo de determinar si la misma es capaz de comprender el carácter ilícito de sus actos.

Policía Científica confirmó que un rastro papilar, hallado en el picaporte de la puerta interior que permitía el acceso al lugar donde descansaba una de las víctimas, confirmó pertenecer al exmarino imputado.

7 Comentarios
  1. DAN dice
    Triste en lo que se ha convertido la sociedad. Pobres familias.
  2. jose LLadò dice
    Es loable, la acciòn Policial, en el descubrimiento delos responsables del asesinatos, de los Infantes de Marina; pero quedan muchos puntos ciegos, que no cierran,;demasiadas coinsidencias, sin puntos, ni coma, ni signo de interogaciòn, que los investigadores tendran que resolver!
  3. Álvaro dice
    Buen informe…. Consulto….y cuál o cuáles fueron las razones que llevaron a este desenlace?…
  4. yogui dice
    el robo de armas …
  5. Juanita Castro dice
    La razón? La sin razón. La locura en una sociedad enferma que necesita urgente contención psiquiátrica como tal y ni Udelar, ni el MSP ni ninguna autoridad ha tomado la decisión decisión de una operación poblacional de contención.
  6. Votante dice
    Se tendría que analizar como entrenan a sus efectivos en ese regimiento de la armada, de triste desempeño en la dictadura, obviamente los vuelven salvajes asesinos que no tienen pudor de matar a ex compañeros a sangres fria para robar, los militares de nuestro país hablan mucho de Artigas pero de la doctrina Artigista nada de nada siguen con la formación de la triste escuela de las américas en Panana.
  7. MADELON dice
    X ROBAR POCAS ARMAS MATO 3 PERSONAS A SANGRE FRÍA!!! ARMAS Q VENDIÓ AL MERCADO NEGRO. TREMENDO DROGO PERPETUA X LO MENOS!!!

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