#IdearioEl desarrollo y la matriz productiva

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Alcanzar el desarrollo para el Uruguay no es un objetivo sencillo de lograr, ubicado geográficamente en una región donde todos los países son subdesarrollados y dependientes. Llegar al desarrollo significa alcanzar la plenitud del desarrollo humano, para lo cual se deben cumplir diversos requisitos. No hay desarrollo sin crecimiento económico.

El crecimiento es condición necesaria pero no suficiente para alcanzar el desarrollo. Pero no es cualquier crecimiento sino que depende del contenido de ese crecimiento para lograrlo y, por lo tanto, de la estructura productiva y de los necesarios cambios en la matriz productiva. No hay desarrollo si no se resuelven los problemas centrales del empleo.

No hay desarrollo con grandes desigualdades. No hay desarrollo con altos índices de pobreza. No hay desarrollo con fragmentación social. No hay desarrollo sin los adecuados niveles educativos de toda la sociedad, sin la fundamental atención de la salud. No hay desarrollo sin vivienda adecuada ni procesos de urbanización que atiendan la fragmentación social.

Para lograr el desarrollo es fundamental el contenido del crecimiento económico, analizando la estructura productiva que atienda la inserción económica internacional y el empleo productivo y digno.

Sobre la inserción económica internacional, hace alrededor de 70 años Raúl Prebisch desde la Cepal, planteaba la concepción Centro Periferia. Los países del Centro exportaban productos manufacturados y los de la Periferia productos primarios derivados de sus recursos naturales.

Sobre esta base, los países de la Periferia, por ejemplo, los de la América Latina no podrían desarrollarse y requerirían de procesos de industrialización. En la actualidad el proceso Centro-Periferia está marcado porque la Periferia sigue exportando recursos naturales, con bajo valor agregado, con bajo nivel de industrialización y de contenido tecnológico, mientras que los países del Centro exportan rubros de alta y media tecnología basados en productos manufacturados y de servicios.

En los últimos años China, que ostenta el predominio en el comercio mundial, es el mayor comprador de la mayoría de los países de la América del Sur, sobre la base de comprarnos rubros derivados de los recursos naturales, básicamente primarios con bajo valor agregado y limitado contenido tecnológico y nos vende rubros, especialmente manufactureros de alta y media tecnología.

El Uruguay creció a más del 5% acumulativo anual entre el 2003 y el 2014 aprovechando altos niveles de precios de sus rubros de exportación. Pero estos eran de bajo valor agregado, y si bien hubo importantes transformacionales sociales el tema del empleo sigue pendiente, también el de fragmentación social y el proceso de industrialización ha sido muy limitado.

Antes los países de la Periferia requerían de procesos de industrialización para salir del subdesarrollo. Hoy se requiere colocar rubros de alta y media tecnología. Uruguay va a seguir exportando por mucho tiempo productos provenientes del sector agropecuario, de alimentos, pero es imprescindible aumentar el proceso de industrialización de los mismos, mejorar de esta manera el valor agregado y sus contenidos tecnológicos.

Significa avanzar en las cadenas de valor internacionales participando en etapas superiores de avances tecnológicos y no en las primeras etapas como en la actualidad. Pero con sólo avanzar en rubros de base agropecuaria seguramente no va ser posible atender los problemas del empleo.

Ello requiere nuevos procesos de industrialización. En la actualidad alrededor del 70% de los productos exportados derivan de cadenas de valor dominadas por las grandes empresas transnacionales. Aquí es donde debe jugar Uruguay, el Mercosur y los países de la región, en cadenas de valor regionales que nos permitan participar en etapas de avances tecnológicos.

Uruguay no lo puede hacer en forma aislada y la actual situación política y económica de Argentina y Brasil no acompañan un proceso de esta naturaleza. Pero Uruguay debe prepararse para esta nueva atapa, elaborando una estrategia de desarrollo que marque los rubros que tienen posibilidades de futuro para integrarse a estas nuevas cadenas de valor.

Los avances tecnológicos van a ser centrales en el futuro para mejorar en esta dirección en la matriz productiva y en consecuencia en la inserción internacional y en el empleo productivo. Éste no mejora sin una estructura productiva adecuada ni tampoco mejora sin los niveles educativos imprescindibles.

Atender el empleo basado en el tamaño de las empresas es importante, pero sobretodo es muy relevante elegir los rubros que generan más empleos directos e indirectos, lo que es parte de la estrategia de desarrollo y de los cambios requeridos en la matriz productiva. Elegir para apoyarlos a través de distintos instrumentos.

La inserción internacional requiere participar en exportaciones de rubros de alta y media tecnología. Por ello son importantes los acuerdos comerciales para generar las posibilidades de estos necesarios cambios, porque los que llevan adelante los países desarrollados pueden afectar el futuro de determinados rubros de la industria manufacturera y los servicios y solo nos dejan chance para recursos naturales.

Solo nos dejan posibilidades para seguir perteneciendo a la Periferia y nos limitan las chances de alcanzar el desarrollo.

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