El canto lírico se adueña de la Sala Verdi en «La Escena Vocal»

María Julia Caamaño habló sobre la 8va edición del festival que comenzará el viernes 29.

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Los más recónditos rincones de la Sala Verdi serán recorridos por algunas de las voces más destacadas de la lírica internacional, que se reunirán en Montevideo para protagonizar la octava edición del festival «La Escena Vocal».

Del lunes 29 de julio al viernes 2 de agosto, habrá tres recitales (con la polaca Monika Bucszlowska, el escocés Michael Mofidian y la francesa Adèle Charvet como protagonistas), una gala lírica y una ópera, L’Orfeo, de Claudio Monteverdi, que será la única etapa del festival que tendrá lugar en el Auditorio Nacional del Sodre en lugar de la Sala Verdi.

María Julia Caamaño, curadora del evento, charló con LA REPÚBLICA sobre el nacimiento y la evolución del festival, y contó además qué se espera en la edición que está a la vuelta de la esquina.

El nacimiento de «La Escena Vocal»

«Me invitaron a ver la Sala Verdi, que fue renovada, y a pensar un proyecto para realizar allí. Entonces fui y, claro, lo primero que me surgió, con esa acústica perfecta y ese ambiente íntimo, fue hacer un proyecto con canto de cámaras, recitales», relató Caamaño.

«Lo pensé, pasaron unos meses. Cuando volvimos a hablar le pregunté a Gustavo (Zidan, director de la Verdi) si había un piano en la Sala, y me dijo que no, pero se quedó intrigado y me preguntó mi idea, ante lo que yo respondí que para llevarla a cabo íbamos a necesitar un piano para el proyecto.

Entonces me dijo: «¿Qué tal si armamos un festival, que lo hagamos en una semana, alquilamos un piano y podemos realizar la programación que tenés pensada?».

Ese fue el comienzo, allá por 2012. Entonces armamos el festival en el que en el centro es la celebración de la voz humana, cultivada para el canto clásico y lírico», relató.

Foto: María Julia Caamaño, la curadora

Un festival para todos

Uno de los objetivos de «La Escena Vocal» es presentar un festival en el que el más alto nivel se combine con una propuesta que lo haga agradable para quienes no frecuentan el mundo de la lírica.

A lo largo de los años «nos fuimos entusiasmando cada vez más. Desde el primer festival, que fue en 2012, marcamos una vara altísima. Vinieron artistas realmente muy, muy buenos», dijo Caamaño.

Luego, agregó: «Nosotros quisimos hacer un formato accesible, para que gente que de repente nunca había tenido acceso a esta música pudiera tenerlo.

Hicimos los subtítulos en español para todas las canciones, hicimos una pequeña ambientación lumínica, tratando de crear climas con cada ciclo.

Nos dimos cuenta de que la ópera tiene muchísima convocatoria. Si bien nosotros no tenemos orquesta, podíamos hacerla con reducción de acompañamiento de piano.

Entonces empezamos a poner galas líricas en todos los festivales, con los propios invitados del festival más otros invitados especiales. Eso tuvo una convocatoria enorme; la gente agota ese concierto.

Y, por reflejo, empieza a interesarse en los otros recitales, en los que se explora el riquísimo repertorio que hay para canto y piano, esas canciones artísticas que adoptan un nombre diferente de acuerdo al país».

Caamaño considera que esa intención de abrirles las puertas a todos ha tenido una gran respuesta, pues «tenemos nuevos adeptos, gente que ha decidido experimentar cosas nuevas. En toda manifestación artística, si nos cerramos, es una pérdida personal.

Creo que cosas como estas, un artículo o entrevista, de repente genera un atractivo en una persona que nunca vio o se interesó en un espectáculo de este estilo. Eso nos ha sucedido mucho.

Hay gente que viene de fuera del mundo de la lírica y se ha sorprendido mucho».

La novedad de este año

Sobre la edición que está a días de ponerse en marcha, la curadora contó que «será la primera vez que, en el marco del festival, se va a presentar una ópera completa con escena.

Nosotros normalmente hacemos cuatro recitales, que son canto y piano, y una gala lírica.

Pero cuando estábamos planeando el festival de este año, me llegó un mensaje de Ignacio Polastri, que es director de orquesta y director alterno del Sodre, con el proyecto de estrenar en Uruguay la que se considera la primera ópera: L’Orfeo, de Monteverdi.

Decidimos hacer tres recitales y apoyar ese proyecto de L’Orfeo, que se hace en el Auditorio del Sodre, adonde se mudará por ese día «La Escena Vocal» para apoyar a la compañía independiente de esa producción.

Además, haremos tres recitales con tres figuras internacionales. Son tres voces privilegiadas, realmente son aportes importantísimos en cuanto al repertorio, que van a cantar para Montevideo. Es realmente un canto de un gran nivel».

Sin dudas, es una oferta difícil de rechazar.

La programación

*Recital de Michael Mofidian, bajo-barítono (Escocia)
Lunes 29 de julio – 20 h

*Recital de Monika Bucszlowska, soprano (Polonia)
Martes 30 de julio – 20 h

*L’Orfeo de Claudio Monteverdi
Miércoles 31 de julio – 20:30 h l Auditorio del Sodre

*Gala lírica
Jueves 1° de agosto – 20 h

*Recital de Adèle Charvet (Francia)
Viernes 2 de agosto – 20 h

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