El hashtag #ÉlNo suena como una alarido en el medio del silencio. Un "aquí estamos" y también un "basta"El boom «Mujeres contra Bolsonaro» crece con mucha fuerza en Brasil

0 190

El diario Público de España, realizó un informe especial sobre el fenómeno «Mujeres contra Bolsonaro», que se está dando en Brasil.

Cada diez minutos violan a una mujer en Brasil. Cada media hora una de ellas sufre un estupro colectivo. Cada dos días muere otra por un aborto inseguro. Ocho víctimas de feminicidio diarias. Ellas son las más golpeadas. También son mayoría. Representan el 52,5% del electorado brasileño, pero sus problemas no se nombran en los debates presidenciales. Sin embargo, en las elecciones del próximo 7 de octubre, son la clave para frenar una posible victoria de la extrema derecha.

#Élno es su grito de guerra. Así pelean en las redes, y este sábado también en la calle.

La tercera persona del singular se refiere a Jair Messias Bolsonaro, el favorito para la primera vuelta de los comicios. Hasta mediados de agosto las mujeres brasileñas eran el sector más indeciso, con un 34% que reconocía no tener ningún candidato presidencial a quien confiar su voto.

Desde la redemocratización del país no ha habido una cifra tan alta y tan llena de dudas. Su falta de representatividad en el Legislativo y en el Ejecutivo, en parte, lo explica. Entre un total de 190 países, Brasil ocupa el puesto 152 en el ránking de presencia femenina en la política, dicen los datos del IBGE de 2018. Su presencia en el Congreso no supera el 10,5%.

La única presidenta mujer, Dilma Rousseff, fue destituida en un polémico impeachment y recibió todo tipo de ataques machistas a lo largo de su legislatura. El gobierno que llegó en su lugar, dirigido por Michel Temer, hizo que Brasil retrocediera once puestos en el ránking anterior.

El hashtag #ÉlNo suena como una alarido en el medio del silencio. Un «aquí estamos» y también un «basta». La indecisión en quien votar continúa alta -alrededor del 20%-, pero millones de ellas tienen claro en quién no hacerlo. El currículo del diputado Jair Bolsonaro, un excapitán del ejército que defiende el régimen militar y la tortura, está lleno de ataques a las mujeres.

Él fue quien le dijo a la exministra de Derechos Humanos, Maria do Rosário, que no la violaba porque no se lo merecía. Él le dedicó su voto a favor del impeachment de Dilma Rousseff al coronel Carlos Alberto Brilhante Ustra, conocido torturador que introducía ratas en las vaginas de las guerrilleras -la expresidenta Rousseff fue una de sus centenares de víctimas-. Él fue quien llamó «estúpida» a una periodista que le preguntó algo que le incomodaba. Y también fue el que definió el nacimiento de su propia hija como un momento de debilidad: «Tuve tres varones, y con la cuarta di una bajonazo».

Sus propuestas políticas no son menos duras. Ante la desigualdad salarial entre hombres y mujeres -en Brasil ellos cobran un 52% de media más que ellas- propone el libre juego del mercado: «No es papel del Estado sino de los empresarios. Para mí es lógico que ganen menos porque se quedan embarazadas y faltan al trabajo», dijo en un debate televisivo.

Propone la castración química a los violadores para frenar el aumento de este tipo de crimen. La situación de desamparo que viven millones de madres solteras en riesgo de exclusión social, se solucionaría según el candidato, con la implementación de la operación de ligadura de trompas para controlar la natalidad. Como evangélico declarado, es completamente contrario al aborto.

Primavera feminista en las redes

El mismo día que Lula daSilva renunció a la carrera presidencial -tras una sentencia del Tribunal Superior Electoral que lo invalidó por estar condenado en segunda instancia- la publicista Ludmilla Teixeira decidió crear el grupo de Facebook «Mujeres contra Bolsonaro». Fue el pasado 31 de agosto cuando se supo que sin Lula -hasta entonces el candidato favorito- , Jair Bolsonaro pasaba a ocupar el primer puesto en intención de voto.

«Contra el avance y el fortalecimiento del machismo, la misoginia, el racismo, la homofobia, y otro tipo de prejuicios. Creemos que este escenario amenaza nuestras conquistas y derechos. Esta es nuestra oportunidad para reafirmarnos como seres políticos y sujetos de derecho. El reconocimiento de la fuerza de las mujeres unidas puede redireccionar el futuro de nuestro país», decía el pequeño texto en el que se presentaba el grupo.

Creció como la espuma. «En los momentos de pico llegó a haber 10.000 peticiones de adhesión por minuto», contaba Teixeira al diario UOL. En dos semanas sumaba un millón de seguidoras y enfrentaba el primer obstáculo: defensores del candidato Bolsonaro hackearon el grupo y la cuenta personal de Ludmilla durante varias horas. El ataque virtual despertó aún más la indignación de las seguidoras que tras reactivar el grupo decidieron poner una fecha para llevar su protesta a la calle.

«Mujeres contra Bolsonaro» hoy tiene tres millones y medio de seguidoras. Las manifestaciones contra el candidato de extrema derecha marcadas para este sábado se reparten por una veintena de ciudades. «Les molestamos porque saben las posibilidades que tiene un grupo como el nuestro. Somos millones de mujeres organizadas, capaces de movilizar a amigas, madres, hijas. En un país con la cantidad de electores que tiene Brasil provocamos un impacto enorme», nos dice la antropóloga Rosana Pinheiro-Machado.

También podría gustarte

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.