#IdearioEl aguado referendo sobre Trump

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La victoria demócrata en la renovación del Cámara baja no desató la anhelada marea azul que clarificara el rechazo contundente al gobierno de Donald Trump. Incluso, conservar la mayoría en el Senado más la victoria en la gubernatura de Florida puso de relieve que el gobierno del magnate goza de buena salud, tanto así que se lanzará a la reelección. Al mismo tiempo, mantendrá al Partido Republicano amarrado a su silla, orillando al mundo a una catástrofe económica, ecológica y militar.

En el otro extremo de la ecuación, cabe preguntarse: qué hará el Partido Demócrata con la mayoría en el Congreso, cuando este sujeto es capaz de cualquier trapisonda para hacer y deshacer a su antojo. En los comicios se reportaron más de 10 mil quejas (algo completamente inusual); entre otras: máquinas electorales descompuestas, boletas y registros rechazados, maniobras ilegales para negar o suprimir el voto.

Lo primero a subrayar es el azoro mundial por el desempeño de Trump en las semanas anteriores a las elecciones. En ellas reconstruyó la “guerra fría” tras anular un tratado atómico (INF) signado en 1987, empeñado en fomentar el patrioterismo (la gastada excusa del enemigo ruso). Asimismo, creó la sensación de una inminente invasión al territorio patrio por parte de una caravana de migrantes hondureños (hombres, mujeres y niños) e hizo oídos sordos al reclamo en las Naciones Unidas de finalizar el bloqueo a Cuba (189 votos contra 2).

La estrategia de Trump fue agravar la división nacional dándole cuerda a aquellos que le otorgaron los votos para alcanzar la presidencia, con expresiones como la siguiente: si los demócratas toman control del Congreso, eso llevaría a Estados Unidos más cerca del socialismo y destruirá la prosperidad en este país. Es más, en una camiseta de un fanático se leía: “Demócratas socialísticos liberales es igual a una America comunística. Patriotas no permiten que eso ocurra. Voten Trump 2020”.

A la campaña de odio y mentiras estrafalarias (según el conteo del Washington Post ha hecho 6 mil 420 declaraciones falsas en 650 días), le suma el rebrote de una guerra ficta entre socialistas y liberales que tanto rédito le dio a los republicanos durante la “guerra fría”. Lo anterior demuestra, una vez más, que el sujeto tiene en mente únicamente tres cometidos: asegurar ventajas al gran capital, hacer negocios y sostenerse en la silla.

Ahora se trata de saber qué harán los demócratas con su triunfo en la Cámara de Diputados. Sus electores esperan a que el fiscal especial Robert Mueller termine la harta conocida investigación en curso y emita las conclusiones, lo que significará un gran revés para Trump. No obstante, el resultado “tablas” de la elección del martes pasado, los deja en un estado de extrema caución, empeorada al despedir al fiscal general, Jeff Sessions, decidido a disolver la citada indagación. Es más, amenazó a sus rivales: “Si me investigan habrá guerra”.

Sin lugar a dudas, es altamente riesgoso enfrentar al Nerón yanqui (es newyorkino), capaz de desatar una guerra nuclear si con ello evita el desaire de un impeachment -imposible a estas alturas-, máxime cuando la división del país señala que son muchos los seguidores del emperador, dispuestos a brindarle la más lábil condescendencia. Lo anterior, producto de la ¿democracia? en un país imperial que, en la actualidad, sostiene siete guerras, entre ellas, la afgana cuya duración alcanza los 17 años; sin olvidar que el presupuesto militar norteamericano supera los 700 mil millones de dólares.

Al decir del economista Alejando Nadal: “Es el más importante en la historia de ese país…, superior al de Rusia, China, Irán y Corea del Norte juntos. Solamente el incremento de 200 MMDD que Trump autorizó, podría garantizar educación pública gratuita a nivel universitario a toda la población escolar de Estados Unidos”. En tal coyuntura los demócratas están interpelados. No pueden esquivar a la yarará por temor a su veneno, aunque enfrentar al Mr. T. es abrir una caja de Pandora. Por otra parte, si se recusan, sus electores se lo cobrarán en las presidenciales del 2020.

En otro orden de cosas, los comicios intermedios testimoniaron un aumento sin precedentes de candidatas mujeres. En la actualidad, hay diez millones más mujeres que hombres en el padrón, un dato importante para quienes están pensando en presentar una candidata mujer en las presidenciales (léase, Michelle Obama). De los resultados resalta que se dotó con dos curules a mujeres musulmanas; la progresista Alexandra Ocasio Cortez será la representante más joven con el 78% de los votos y el méxico-americano Jesús Chuy García, se sumará a los defensores de inmigrantes en el Parlamento.

Resumiendo: no apareció la gran ola azul. A pesar de haber perdido la mayoría en la Cámara baja, esta elección no registró un repudio apabullante hacia el hombre que nunca ríe, vaticinándose que los próximos años serán: a-bru-ma-dores; una nave agitada en medio de un mar convulsionado que se parecerá cada vez más a una guerra interna que le permita al magnate navegar a sus anchas y conservar a sus seguidores, entre ellos, una inestimable cantidad de sociópatas, misóginos, racistas y neonazis.

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1 comentario
  1. La verdad libera. dice
    El editor debe hacer buen uso de la gramática, evitar errores o campañas de nombres rimbombantes y referirse a esa facción “política” que impulsa el colonialismo terrorista en el mundo y enemigos de la Democracia, siempre entre comillas: los “demócratas”.

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