MONTEVIDEOEl 74% de las mujeres que participaron del “Barrido Otoñal” aumentaron mucho su confianza para buscar trabajo

Nueva de cada 10 de las trabajadoras que cumplieron funciones en la última edición de la iniciativa lo califica como «muy bueno» o «bueno».

La Intendencia de Montevideo (IM) presentó una evaluación del programa de empleo temporal para mujeres en situación de vulnerabilidad social “Barrido Otoñal”, informaron a LA REPÚBLICA desde la comuna capitalina.

El estudio, realizado por el Departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República, abarca las participantes en la edición 2018 – 2019 y previas.

La presentación se realizó en las últimas horas en la sala Ernesto de los Campos de la sede comunal y fue transmitida en directo a través de la página de Facebook de Montevideo Igualitario.

Participaron el intendente Christian Di Candia; la directora del Departamento de Desarrollo Social, Fabiana Goyeneche; la coordinadora de la Secretaría de Empleabilidad para la Inclusión Social, Serrana Castro; la directora de la Asesoría para la Igualdad de Género, Solana Quesada, y el equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias Sociales.

Di Candia señaló que Barrido Inclusivo es un ejemplo de política pública que se centra en las personas y su contexto social.

También resaltó la necesidad de evaluar los programas que se ejecutan: “es importante tener información para realizar políticas públicas de calidad. Siempre hay algo para aprender y para transformar», afirmó.

Programa Inclusivo

Barrido Inclusivo fue implementado por la Intendencia en el año 2002, con la finalidad de mejorar la situación de empleabilidad de mujeres expuestas a múltiples vulnerabilidades, por lo que también enfrentan fuertes dificultades en el acceso al mercado de trabajo formal.
Simultáneamente se desarrolla una tarea socio educativa que contribuye a empoderar y mejorar su autonomía.

En sus 18 ediciones han participado 2.474 mujeres. En octubre de 2018 fueron seleccionadas, entre 300 inscriptas, las 75 que accedieron a la edición 2018 – 2019.

En la edición 2018 – 2019 accedieron mujeres con personas a cargo, con discapacidad, migrantes, afrodescendientes, trans, vinculadas a la tarea de clasificación de residuos, liberadas y privadas de libertad y en procesos de atención con los servicios de las Comunas Mujer. También se incorporaron mujeres en situación de calle que residían en refugios.

Para hacer la evaluación se recopiló la información disponible desde el comienzo del programa hasta la actualidad.

También se formaron grupos de discusión y se realizaron entrevistas con participantes y representantes de las organizaciones que gestionan el programa en convenio con la IM.

La información recabada permite conocer el perfil socioeconómico, opiniones, motivación y evaluación del programa por sus beneficiarias.

Además, muestra el impacto sobre la autonomía económica y las mejoras en las condiciones de empleabilidad, entre otros aspectos.

Resultados

Nueve de cada diez mujeres que participaron en la edición 2018 – 2019 expresan que el programa las llevó a incrementar la confianza en sí mismas.

Ese cambio se reflejó en estado de ánimo, confianza, independencia y autonomía personal, entre otros aspectos.

El 88% expresa que aumentó entre “mucho” y “bastante” su confianza al buscar trabajo.

Entre quienes intervinieron en ediciones previas ese porcentaje fue de 76,3%.

Ese empoderamiento se extiende a otros aspectos de la vida cotidiana. El 77,6% revela que incrementó su confianza para moverse por la ciudad, y 72,4% para el uso de espacio público.

El 95% de las participantes en la última edición calificó como «muy buena» o «buena» la capacitación recibida durante la duración del programa.

Entre las que intervinieron en ediciones anteriores el grado de satisfacción se ubicó en 88%, lo que demuestra un incremento en la conformidad.

El 88% reconoce haber accedido a diferentes servicios, atenciones y prestaciones, entre las que destacan la atención de salud.

Con respecto al conjunto de participantes del programa se observa un aumento de 10 puntos en el acceso a este tipo de prestaciones.

La capacitación recibida también fue evaluada positivamente. Se menciona especialmente los talleres de cocina, computación y cuidados.

También destacan la importancia de egresar con una certificación de formación en las áreas en que fueron capacitadas y la obtención de un carné de manipulación de alimentos.

La enorme mayoría de las mujeres encuestadas destaca que recibió ayuda de los técnicos/as ante problemas que enfrentaron durante el período de trabajo, relacionados con salud, vivienda, violencia y tenencia de hijas/os.

Evaluación y recomendaciones

La evaluación concluye que “Barrido Inclusivo resulta un programa exitoso en materia de autonomía de las mujeres y en el aumento de la posibilidad de concreción de sus proyectos de vida”.

El informe final también recoge una serie de recomendaciones para el futuro, realizadas por las participantes y las organizaciones conveniantes.

En particular se señala la necesidad de extender las redes de cuidado que facilitan el sostenimiento del trabajo; la incorporación de ayudas para acceder a la vivienda y el mantenimiento de los equipos técnicos entre una edición y otra.

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