Educación: autoridades prevén un aumento de la deserción estudiantil como consecuencia de la pandemia

El presidente del Codicen-ANEP Robert Silva dijo que le preocupa especialmente el impacto en los contextos más vulnerables y adelantó que se utilizarán todas las herramientas disponibles en la «búsqueda de nuestros estudiantes y que regresen».

El riesgo real de un aumento en los índices de deserción estudiantil como consecuencia de la pandemia, sobre todo en los sectores más vulnerables, preocupa a las autoridades de la Educación. En entrevista con LA REPÚBLICA, el presidente del Consejo Directivo de la Enseñanza(Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) Robert Silva admitió que este tema le «hace perder el sueño».

Recordó que, en régimen de presencialidad, la deserción en la Educación Media fue de 15% mientras que, en el ciclo básico de UTU, llegó a ser de 42% por lo que, ante esta situación, esos «resultados se van a complejizar». También afirmó que, en este período, a nivel de educación Primaria, el número de alumnos «totalmente desconectados» llegó a ser de 4.000.

«Salimos a buscarlos y estamos llegando ahora a casi a un 99% de vinculación», admitió. Silva adelantó que, a través de encuestas, tanto a docentes como estudiantes, se evaluará el funcionamiento del sistema educativo en las distintas ramas durante la crisis sanitaria, y en particular, la asistencia a las clases virtuales.

«Nosotros sabemos hoy por hoy a través de los sistemas que se han desarrollado de información, quiénes continúan y quiénes no. No hay duda que hay impacto por la pandemia en la deserción», afirmó. Silva, por otra parte, evaluó como un «éxito país» el retorno paulatino a la presencialidad y reconoció que el desarrollo tecnológico en el país contribuyó a mitigar los efectos de la pandemia. El uso de las plataformas pasó, exponencialmente, en este período, de unos 15.000 usuarios a más de 700.000.

¿Qué evaluación hace del capítulo educativo aprobado en la ley de urgente consideración que se acaba de sancionar?

Nos genera una serie de instrumentos que nos van a posibilitar trabajar a futuro siempre en un marco de diálogo y de acuerdo. Yo lo dije cuando fui al Parlamento. Muchas de las cosas que la ley de urgente consideración establece en relación con el estatuto del funcionario docente ya existen en la ley. Las fui una a una demostrando.

Lo que nosotros tenemos que hacer acá es que, ahora con rango legal, se les dan potestades al Codicen de hacerlo y nosotros podremos hacerlo y lo vamos a hacer, siempre lo dije, respetando la negociación colectiva, negociando con todos los actores involucrados y tomando decisiones; procurando siempre el acuerdo, pero si no se llega a acuerdo tomaremos decisiones porque no hay frase tan célebre como aquella que dice que si uno quiere cambiar los resultados que está logrando no puede seguir haciendo lo mismo.

Y acá tenemos que cambiar la estrategia para tratar de cambiar los logros que estamos teniendo, sobre todo en aquellos que tanto necesitan y que son los más vulnerables social y culturalmente hablando.

Respecto a las escuelas rurales, ¿qué evaluación hace de la reapertura y del camino recorrido hasta el momento?

Yo hago una excelente evaluación y esto es un reconocimiento expreso a nuestras comunidades educativas, a los docentes, a los maestros, a los profesores y a los funcionarios, quienes han puesto en su enorme mayoría lo mejor de sí mismos, ya sea para mantener el vínculo, para generar aprendizajes desde la virtualidad o ahora en este retorno a la presencialidad con tantas particularidades.

Se generó un círculo virtuoso entre la comunidad educativa y las familias que apoyaron mucho porque me pasó a mí como padre, es decir, uno tiene que generar el ambiente de aprendizaje en una casa que no tiene esos espacios en la enorme mayoría de nosotros, que vivimos en casas que no disponen de esos espacios o del aislamiento total.

Entonces, creo que las familias colaboraron mucho en ese proceso y colaboraron mucho en el retorno. También los estudiantes, a quienes incluyo dentro de esas familias y también a la sociedad en general porque sobre todo en el interior uno ve ese aporte impresionante de la comunidad, ya sea en productos sanitarios, o para el cuidado personal o para la higiene de los centros.

¿Cómo evalúa el regreso a la presencialidad en las tres etapas que se habían delineado?

Aquí hay un total éxito compartido porque es un éxito país con la excepción de la ciudad de Rivera, que tuvimos que suspender y no comenzamos el 1° de junio sino que lo postergamos para el 29 de junio, y Treinta y Tres, que lo tenemos suspendido y seguirá así hasta el 3 de agosto.

¿Qué evaluación se hace del uso de las plataformas y la virtualidad en este período especial tanto para los docentes como para los estudiantes?

Yo estoy convencido que fue algo a favor que el país tuvo y que lo diferenció del resto. Es decir, el país tenía un desarrollo tecnológico muy importante, que reconozco todo lo que hubo antes del Plan Ceibal y el Plan Ceibal propiamente, hubo una continuidad. A veces los uruguayos no valoramos cuando hay políticas educativas que trascienden a los gobiernos.

Y en este caso, la hubo. Empezó a mediados de los noventa con la informatización educativa, con la informática curricular, con las salas de informática, continuó con la conectividad en el gobierno posterior y a partir de 2005, 2007 en particular , con la creación del Plan Ceibal, que tuvo un primer impacto que fue entregar dispositivos para asegurar y disminuir la brecha de conexión y luego lo que se ha hecho con las herramientas educativas, las plataformas, que ha sido una gran ventaja, porque nosotros las teníamos, muchos ya trabajaban en ellas, que nos permitió pasar exponencialmente de 15.000 usuarios a más de 700.000 como tenemos ahora, beneficiando a la educación pública pero también a la privada y dando herramientas para seguir aprendiendo y a los docentes para seguir enseñando. O sea, es una valoración muy positiva.

Y también esto se complementó, por problemas de conectividad, por falta de dispositivos o sencillamente por no manejo de esos instrumentos, con un accionar de los docentes que implicó el uso de redes sociales o uso de otras herramientas como el correo electrónico o, incluso, lo vi personalmene, en las 780 escuelas que mantuvimos abiertas por tema de comida, los maestros llevaban cuadernillos hechos por ellos que les entregaban a los padres, los estudiantes hacían los ejercicios y les devolvían esos cuadernillos y al otro día iban y se los entregaban y así estábamos.

Además del avance tecnológico ¿a qué atribuye este buen desempeño que usted destaca?

Creo que nosotros tenemos un diferencial fundamental también que uno lo ve, que es que la enorme mayoría de los docentes tiene empatía con las familias y con los niños. Ese es un diferencial de este país. Que uno lo ve a veces cuando habla con personas de otros países y compara internacionalmente, porque muchas cosas que pasan en otros países por suerte aquí no nos pasan.

En la conversación previa a este reportaje, usted destacaba especialmente el nivel de empoderamiento que ha tenido la comunidad educativa en cada territorio, como en el caso de las escuelas rurales. ¿Podría explicar en qué consiste?

Tuvimos muchas conversaciones, porque la lógica, la rutina, la costumbre, llevaría a que quizás hasta es más seguro establecer lineamientos de directrices centrales estableciendo desde la hora de ingreso hasta la hora de salida, los recreos que pueden haber, los días que iban a ir, los horarios que iban a cumplir. Y nosotros optamos por establecer lineamientos generales y pedimos a todos nuestros equipos inspectivos y de supervisión que acompañaran a las comunidades, que las incentivaran a generar ellos mismos, contextualizadamente, sus propuestas.

Y eso fue parte fundamental de este éxito país que tenemos porque apropió a la comunidad de lo que ella misma creó, generó sinergia con las familias que se sentían contempladas y consideradas y en definitiva se logró, atendiendo a las particularidades de cada contexto, que la asistencia fuera evolucionando positivamente en un marco de no obligatoriedad.

En términos porcentuales, ¿cuáles son las cifras de presencialidad en cada rama?

Estamos pasando el 70% en Educación Secundaria, hemos venido evolucionando y estamos en un 63% en Educación Primaria general, con una situación que nos preocupa que es en las escuelas más vulnerables, donde apenas estamos pasando en el mejor de los días el 50%.

Los maestros comunitarios

¿Qué pasa con ese porcentaje que no se ha conectado en este período?

Buenos tenemos una herramienta que es buena también que está funcionando desde el 1° de abril, que son los maestros comunitarios. Los maestros comunitarios, como vulgarmente se les llama, es una propuesta muy buena que se creó alrededor del 2008 si no me equivoco, dentro del primer gobierno de Tabaré Vázquez.

Es una propuesta que lleva el maestro a la escuela, que es un programa que se ha venido desarrollando muy bueno y que nosotros lo vamos a potenciar porque nos parece que es una herramienta importante para ayudar a las familias, no solo en su vinculación escolar sino en la generación de otros instrumentos a nivel social que atienda desde el carnet de salud, el comedor, etc. Era una de nuestras preocupaciones en esta virtualidad porque los maestros son los grandes detectores del respeto del derecho de los niños, porque además lo hacen por su práctica y que no estuvieran en contacto con ellos era un problema.

Un problema que se arrastra desde hace varios años tiene que ver con el fenómeno de la deserción estudiantil sobre todo a nivel de Secundaria. ¿Cómo cree que ha afectado este período de pandemia en este sentido? ¿Hay algún estudio sobre eso?

Estamos generando varios estudios. En estos momentos, está al aire una encuesta docente, generamos también para después de las vacaciones una encuesta estudiantil y estamos ya iniciando y desarrollando la evaluación formativa y diagnóstica para saber. Y de acuerdo a ello estamos trabajando para un registro de asistencia de nuestros estudiantes.

Nosotros sabemos hoy por hoy, a través de los sistemas que se han desarrollado de información, quiénes continúan y quiénes no. Por ejemplo en educación Primaria, nosotros teníamos una conexión, una vinculación por distintos medios con nuestros niños del 95%, más de 4.000 estaban totalmente desconectados en este período. Salimos a buscarlos y estamos llegando ahora a casi un 99% de vinculación. Y lo mismo nos pasa en Educación Media donde estamos trabajando con menores herramientas pero en una situación que es bien distinta.

Por ejemplo, en el ciclo básico de la UTU tenemos un 42% de desvinculación existiendo presencialidad y en Secundaria estamos cerca del 15%, sin sumar la repetición porque si sumamos el fracaso educativo, los porcentajes serían mayores. Entonces, esas son las cosas que nos deben rebelar, no hay duda que hay impacto por la pandemia en la deserción.

Si nosotros en la presencialidad tenemos esos resultados, ante esa situación los resultados se van a complejizar. Entonces lo que vamos a tener que hacer es desplegar lo que estamos haciendo, herramientas diferentes y proyectando otras para ir a la búsqueda de nuestros estudiantes y que regresen, sobre todo, y que es lo que a uno le hace perder el sueño, son los estudiantes de los contextos más vulnerables.

«El país tiene que terminar con esos divorcios históricos»

El pasaje de primaria a secundaria tanto como de secundaria al nivel terciario supone un punto de inflexión en la vida del estudiante. En este especial período, ¿se ha pensado en establecer algún tipo de coordinación, por ejemplo con la Udelar?

Estamos teniendo conversaciones y hemos dado cuenta de ello al Codicen, con la Universidad de la República para coordinar, con foco en la actual situación, que nos permita generar espacios de recibimiento en el caso de la Universidad para aquel que siga estudios terciarios universitarios y de despedida para nosotros cuando se nos van, sobre todo los que culminan el ciclo medio obligatorio y que van a continuar su trayectoria en estudios superiores.

Creo que nosotros vamos a tener que atender y generar un espacio de apoyo porque es un año que ha afectado los aprendizajes. Y luego, al más largo aliento, es una cuestión que vamos a tener que trabajar que es la necesaria articulación de un sistema educativo que a veces carece de esa realidad y que debe focalizarse en la trayectoria del niño no solo mientras está adentro de la ANEP, sino cuando continúa porque el fin último de todo sistema educativo es la continuidad educativa del niño y luego del joven.

Entonces, nosotros tenemos un problema de pasaje de ciclos, no todos los focos de aprendizaje que se ponen en las distintas orientaciones son los focos de aprendizaje que requiere la universitaria cuando recibe. Entonces, el país tiene que terminar con esos divorcios históricos, y ponerse a trabajar para hacer efectivo aquello que en los discursos siempre escuchamos, que es la centralidad del niño y del joven.

2 Comentarios
  1. Daniel dice
    Aclarar que y’a ANTES de la PANDEMIA, el 45% de los JÓVENES y’a NO TERMINABAN la Educación SECUNDARIA (ni UTU). Esos hermosos números, son parte de la HERENCIA que dejó el FRAUDEAMPLIO (después de 15 años de gobierno, con mayorías parlamentarias).
  2. Juan dice
    Y de los PADRES que les importa un comino el estudio de los hijos no hablamos es facil echar culpas cuando no se piensa y enchastrar es facil .Educacion y responsabilidad 1ro esta la casa despues lo demas

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