Desobedecer, una sana costumbre

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Nada debilita ni paraliza tanto, a un ser libre, como la vergüenza… esta altera al individuo hasta la raíz, deviene de inmediato en ser clasificado por el «montón lerdo» como «hombre o mujer malo»… la vergüenza agota energías, algunos admiten cualquier despojo, convierte a quienes la sufren en presa de otros, de ahí el supremo interés del poder en recurrir a ella e imponerla a cualquier costo, incluida la mentira flagrante de eliminar vidas de personas que disienten y desobedecen al orden vigente.

La vergüenza permite imponer la ley sin hallar oposición y violarla sin temer protesta. Genera el ‘impasse’, paraliza cualquier resistencia, impide rechazar a viva voz la farsa, desmitificar a los espectrales gobernantes y confrontar al fin con el enemigo: la plutocracia y sus esbirros… pero, distrae de todo aquello que permitiría rechazar el oprobio y exigir un ajuste de cuentas político con el presente. La vergüenza debería cotizarse en Bolsa: es un factor fundamental en las ganancias de los estafadores financistas de multinacionales y corporaciones aliadas al poder, representado por los de siempre… siempre enfrentado a la vida en libertad de los pueblos hambreados en sobrevida y en estado de desesperación inocultable. 

¿Hay hombres y mujeres, buenos y malos? ¿O lo bueno y lo malo es sentenciado por el poder omnímodo y misógino, plutocrático burgués? Admito que me produce una náusea que no puedo compartir la burguesía, alta, media y baja a pesar de que he nacido en un sector acomodado, con simpáticos modos y maneras de escucharme y soportarme, con sonrisa dibujada cuando les he susurrado a media voz, antes de partir hacia otras latitudes, por y para siempre: «Ya nadie es inocente».

Es mi enemigo el burgués su idiosincrasia y el ¿sentido común? que destruye la fantástica aventura de vivir en libertad. Los mandarines y mandaderos de la denominada cultura careta argenta se han masturbado silenciándome, sin piedad, como debe hacerse, no dejar rastro de mi obra a la vista. Mientras tanto sigo elevándome cual águila observando desde lo alto la congelada comunidad, en sus intentos de encontrar el nirvana botox y las escort que acuden con fruición a la cita. Lilith, venus de la contracepción, me protege…

He aprendido a leer los presupuestos, a no creer en la palabra de nadie, a contemplar de inmediato lo más profundo de los pactos a oscuras, a rehacer todas las restas, a enfrentar al estafador hasta el final y salir de la bruma antes de que me envuelva también.

En lo cultural, Argentina está en “estado de coma”, al menos que se tengan dos memorias, la mínima para recordar lo mínimo y la macro para olvidar lo macro, lo grande, lo trascendente, lo que marca a fuego nuestra presencia en este mundo. Esto debe atormentar al erudito, al ciudadano culto, al que se nutre de valores imperecederos, de todos modos, no estamos exiliados de la inmortalidad célibe y alada.

No ignoro que es tendencia dejar de tener memoria, deviene en que se utilicen desde el poder en caída vertical todo tipo de subterfugios e intrigas, para ocultar la verdad que se esconde y no se conoce… un tanto preocupante, de todos modos, la vida es breve y el destino marca nuestros pasos, a pesar de los esfuerzos de las mascotas, para torcer la proa del derrotero hacia un final anunciado, ruidoso y grosero.

Pero no escondo mis razones personales que me impulsan con cierta pasión ocasional a actuar, cristalizando mis sueños, tanto los del día como los de la noche, denunciando, desobedeciendo, resistiendo al poder de los imbéciles, a la justicia criminal, a la avidez pequeño burguesa, a los medios corporativos de la estafa y la tortura. Lo interpreto todo desde un punto de vista personal, se habrán dado cuenta quienes leen mis editoriales, desde hace ya una década y media.

“Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibamos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común”, estas palabras de Eduardo Galeano las hice mías el sábado 19 de octubre de 2013, en mañana de sábado y con espontaneidad y naturalidad suma ante las urgencias que este tema impone y tantos otros que presionan y oprimen en nuestras existencias, tuve la iniciativa de declararlo el “Día de la Desobediencia”.

Desobedecer al poder de los irreprochablemente ignorantes que gobiernan, que dictan y rigen en el planeta, a sus cómplices, a la justicia criminal, al poder de las corporaciones económico mediáticas que conforman la obtusa realidad de hoy, a la genuflexión de los intelectuales, tan cobardes y limitados en sus miradas, estrechas y condicionadas por sus ánimos de trascender, operando en consonancia con actitudes “socialmente correctas” de burguesías, infectas y pudibundas. Pero, qué no se ha dicho ya de esta clase anti-natura, que han malogrado la experiencia de que cada ser conforme en su ser un estilo irrepetible.

En fin, una actitud “demasiado humana”, nutrida del estremecimiento, que ofrece un estado de resistencia cultural y social ética en sus principios y fines y que nos remite a los “dorados años de la infancia” donde el desobedecer era una actitud natural ante el atropello y la torpeza de nuestros mayores, imponiendo criterios y haciendo valer sus arbitrarias decisiones.

Es preciso desobedecer dentro del marco que nos ofrece el ritmo del cosmos integral, ante el “estado de cosas” por el que intentamos transitar nuestra existencia, tan al margen de un sistema necrótico y disfuncional solo para negociadores, comisionistas y mercachifles.

Desobedecer hacia todo lo que atenta contra el “buen vivir”, en un mundo donde quepamos todos, erradicando la injusticia instalada por los poderes del neoliberalismo y de ideologías podridas, hoy en su cenit y a los mandatarios, mentirosos, soberbios, cobardes y serviles que perpetúan la farsa de hacernos creer que vivimos en democracias plenas de sentido: una desmesura y la libertad de expresión ausente para quienes pueden aportar “algo”, los que eliminarán la mentira oficial y la retórica desgastada de candidatos de terror, infiltrados de la vida en armonía y deber ser… en menopausias divinas que acogen a los que huyen hacia atrás.

La naturaleza no piensa el mundo, lo conoce desde siempre y no lo representa, se acopla a sí misma y eso le basta. El mundo puede permanecer dentro de su función de hacer de nosotros sus habitantes para que todos/as existamos y terminemos nuestras vidas en él.

Me pregunto desde niño, por qué la violencia ejercida sobre los más débiles ejerce fascinación social. Quizás, porque los pueblos proyectan sus inconscientes reprimidos, sin poder extirpar el rinencéfalo que pide su parte de barro y sangre. Creo que la violencia, en todos sus estadios, fascina a gobernantes y pueblos, porque permite dar espacio a la impotencia de no aceptar la diferencia, en sexo, sangre y soplo, cifras de un sentido, en la ausencia del sentido.

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15 Comentarios
  1. Ana Morin dice
    Además de conmover los sentimientos toda la escritura de este filósofo obliga al lector a pensar, movilizándolo. No existe hoy alguien que desde su obra defenestre a la burguesía y la oligarquía, como lo hace Eduardo Sanguinetti. Tiene una radical oposición a la forma de vida y a la visión del mundo de la burguesía y su ausencia de compromiso. A Desobedecer Maestro.
  2. Rafael Duhau dice
    Excepcional!!! en este artículo el Filósofo Sanguinetti tiene el tino de elevarse sobre la media y lanzar su grito de libertad, un profundo deseo de luchar por las libres elecciones de vida sin los condicionamientos que nos ponen las corporaciones castradoras. Ser libre de decidir que vida deseamos llevar a cabo sin estar atados al mandato de dictadores de opereta.
  3. RICOTERO dice
    IMPECABLE MUESTRA DE UN INTELECTUAL QUE ES LIBRE, SIN ATADURAS A LA MAFIA DE LOS LEGULEYOS QUE DELINQUEN Y NOS ATAN A SUS CAPRICHOS. SALÚ!
  4. Daniel dice
    Tal cual como dice el filósofo Eduardo Sanguinetti desobedecer es ya un acto de dignidad y defensa propia ante el abuso de la casta de politicos delincuentes. Excelente artículo muy bueno.
  5. Ernesto Ledesma dice
    La desobediencia es primordial cuando nos esclavizan. Palestina libre, lo merece luego de 70 años de tortura y sojuzgamiento. La marca transgresora de este Filósofo de la Patria Grande, nos contagia vientos de libertad.
  6. Inés Laboullerie dice
    Un rango de buenos sentimientos exhala este artículo estupendo del filósofo Sanguinetti. Lástima en Argentina le silencien y amenacen, es VOX POPULI, para quienes no cerramos los ojos a la verdad y la realidad. ¡Bravo!
  7. Roberto Fourcade dice
    Muy bien Sanguinetti, te apoyo, que vamos a estar obedeciendo a los parásitos que gobiernan. Si todo es una mentira. Miralo a cornudo de macri, hace lo que quiere, apoyado por la policía y Trump. Lo dejan a esta basura reprimir y torturar. Y la Juliana se le escapa. Vamos Capo!
  8. ROCKY STAR dice
    FRASE PARA LA HISTORIA, LEANLA BIEN: «He aprendido a leer los presupuestos, a no creer en la palabra de nadie, a contemplar de inmediato lo más profundo de los pactos a oscuras, a rehacer todas las restas, a enfrentar al estafador hasta el final y salir de la bruma antes de que me envuelva también.» UN LUJO ESTE EDITORIAL. ¿QUÉ PASA QUE NO SE REPLICA POR MILES?, ¿HAY MIEDITO? ¡ABRAZO GENIO!
  9. Federico Echague dice
    Buenísimoooo! y seguí pegando duro al fraude Master. Qué familia de merda te ha tocado que no dejan de enviar silenciarte, no te soportan, tanta libertad para uno como vos que los ignoraste siempre. Jodido tener enemigos en lo que fue tú familia. Estamos con vos tantos que conocemos de que manera te destruyeron en Argentina, te censuraron y te sacaron del juego de los mafiosos. Tus cojones hermano son para una antología. Cuando los K te hicieron partir de Argentina, lo recuerdo. Jodido todo, en Montevideo cuando estabas luchando a brazo partido para que no se construyan las pasteras, te mandaron sicarios. Este medio LA REPÚBLICA fue el único que salió al paso y freno el delirio, que pudo costarte la vida. ¡Abrazo Maestro de la Vida!
  10. Delfina Blaquier dice
    Querido y siempre recordado Eduardo Sanguinetti. Eres un romántico y con un talento único. Hiciste que abriera los ojos cuando vivimos aquella pasión. Dejó un fruto. Por supuesto desobedezco y en sanidad ¡Te amo!
  11. Walter dice
    Acabamos de leerlo con mi hijo más chico y nos hemos quedado impactado por tu forma de escribir … gracias Eduard
  12. Huberto Cabanillas dice
    Gustazo leer una columna de un hombre libre hasta el tuétano. Corajudo el porteño, lo recuerdo cuando se negó a seguir nominando al PP al Nobel de la Paz. Inolvidable. No se le animan a este filósofo. Felicitaciones a LA REPÚBLICA por tener el valor y la inteligencia de publicar semejantes artículos.
  13. Marco Novero dice
    Muy interesante, audaz y poco disciplinado. Chapeaux!
  14. Tejo.Diaz dice
    «No te pido que pienses como yo, solo te pido que PIENSES»
    1. German Supervielle dice
      RT y a leer atentamente por favor. Eduardo Sanguinetti, un Imprescindible. Perseguido, silenciado, difamado.. Quisieron anularlo. Se encerró en sí mismo y escribe. Escribe esclareciendo, acomodando las fichas en el tablero. Lo dicho, otra voz Imprescindible: Eduardo Sanguinetti

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