Crearon una plataforma online que permitirá medir la contaminación lumínica de las principales ciudades del mundo

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Los fines de “Lost At Night” son estudiar las variaciones en los niveles de contaminación, determinar su impacto y fomentar acciones para optimizar el alumbrado público

Uno de los problemas ambientales que menos se toman en cuenta es el relacionado con la contaminación lumínica aun cuando se puede notar a simple vista a partir de la imposibilidad de observar las estrellas en las principales ciudades del mundo.

Este hecho deja en evidencia que la actividad humana no sólo ha afectado a las tierras o a los mares, sino que también ha perjudicado la bóveda celeste. Por esta razón, el grupo Cities at Night (Ciudades de noche), en un trabajo en conjunto con la NASA y la Agencia Espacial Europea, lanzó una plataforma llamada Lost At Night con la que cualquier persona puede tomar fotos desde el espacio y así conocer la contaminación lumínica que pende sobre ellos.

No obstante, el objetivo de esta herramienta en línea no es únicamente hacer que la gente sepa de la polución que hay arriba de ellos. El principal objetivo es contribuir a localizar hasta 90.000 ciudades y así tener mayor precisión respecto a aquellas que sufren de los mayores niveles de este tipo de contaminación.

Y es que para los astronautas, conocer la ciudad sobre la que están cuando se encuentran en la Estación Espacial Internacional es una tarea muy difícil, debido a que se encuentran a una altura de 400 kilómetros mientras le dan la vuelta al planeta en 45 minutos, lo cual significa que un segundo equivale a cientos de kilómetros recorridos.

Si bien se toman una gran cantidad de fotografías, muchas de ellas no están clasificadas y tampoco tienen una ubicación asignada: “No sabemos si estamos mirando una imagen de París, Milán, Moscú o Nueva York”, se puede leer en la página de la plataforma.

Este proyecto elaborado por la Universidad de Exeter podría ser considerado como una propuesta de divulgación de la ciencia y una oportunidad educativa. Su dinámica se basa en proponer una fotografía de una ciudad por la noche desde arriba y otras tantas con el fin de que el usuario relacione las opciones con la imagen propuesta.

Para este caso, la posición de los científicos que desarrollaron la plataforma es contraria a la tendencia que apunta al uso de algoritmos en lugar de humanos: “Los algoritmos informáticos tienen problemas para distinguir entre las estrellas, la Luna y las ciudades, las personas son mejores a la hora de reconocer patrones y analizar imágenes complejas”, explicó el doctor Alejandro Sánchez de Miguel, investigador postdoctoral que trabaja en el proyecto.

De acuerdo con una declaración recogida por la revista Forbes del especialista, “estas imágenes son capaces de demostrar de manera única el verdadero alcance y el impacto de la contaminación lumínica, pues son las únicas de gran tamaño actuales tomadas de la Tierra que son a todo color, lo cual nos permite identificar los tipos de iluminación”.

La iniciativa surgió hace cinco años y actualmente cuenta con millón y medio de imágenes nocturnas de la Tierra de las cuales se han podido clasificar y localizar únicamente 3.000. En una segunda etapa del proyecto, se entrenará a un sistema de inteligencia artificial con el fin de sustituir a los humanos en el reconocimiento de las ciudades.

Al final, toda esta tecnología, declararon los científicos responsables se utilizará para estudiar las variaciones en los niveles de polución lumínica su impacto alrededor del mundo, además de fomentar acciones para optimizar el alumbrado público.

Si bien no es uno de los temas que más atención atraiga cuando se habla de contaminación en el mundo, la lumínica también tiene implicaciones importantes en la vida de las especies. Por ejemplo, afecta los relojes biológicos de las especies nocturnas y diurnas, además de influir negativamente en los tiempos de migración de aves y tortugas.

De acuerdo con el Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), esta polución se basa en el uso ineficiente, innecesario y extremo de las fuentes de luz artificiales. Entre los problemas para los humanos, están la modificación del sueño e incluso hace imposible la visibilidad de la Vía Láctea.

 

 

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