HUERTO EN CASACómo plantar un huerto de aromáticas fácilmente

Tener un huerto de aromáticas es definitivamente una buena idea: te permite tenerlas frescas y siempre a mano, son tremendamente fáciles de cuidar y ofrecen mucho juego en la cocina.

Pocos platos rechazan un acompañamiento cómo el de las condimentarias y aromáticas, siempre hay alguna que combine con el menú del día, dándole más sabor y aroma.

Disfrutarlas frescas resulta todavía más placentero, así que tener un huerto de aromáticas es definitivamente una buena idea: te permite tenerlas frescas y siempre a mano, son tremendamente fáciles de cuidar y ofrecen mucho juego en la cocina. ¡Y sale mucho más barato que en el supermercado!

Eligiendo el sitio adecuado para tu huerto de aromáticas

Luz: La mayoría de aromáticas y condimentarias son bastante exigentes en lo que se refiere a luz. Unas 6 horas como mínimo resultan necesarias para un buen crecimiento. No la subestimes, cuanta más, mejor.

Drenaje: Un exceso de agua en las raíces es una cosa seria para la mayoría de aromáticas, y es que no lo soportan nada bien. Un buen drenaje es indispensable para el buen desarrollo de las raíces. Asegúrate de que las macetas cuentan con agujeros en la base.

En interior: El cultivo en interior de hierbas aromáticas es posible, siempre que cuenten con los requisitos que hemos mencionado antes. Ayúdate de jardines verticales y macetas colgantes para aprovechar al máximo el espacio. En este post tienes consejos concretos para cultivar aromáticas en interior.

Los recipientes: A la hora de escoger el recipiente, existen muchísimas opciones y materiales a tu disposición. Para escoger el sistema que mejor se adapte a ti y a tus gustos, ten en cuenta los siguientes factores.

Tamaño por planta: Cada planta necesita un volumen mínimo de maceta para crecer de forma sana. Lo bueno es que la mayor parte de aromáticas se conforman con 1 o 2 litros de sustrato por planta. Atención con este dato, porque es muy habitual ver plantas aromáticas en espacios muy peques, y es uno de los principales motivos por los que no salen adelante. Dales mínimo un litro por planta, aunque yo las suelo colocar en macetas de mínimo dos litros, ese extra de espacio les sienta muy bien, y de paso, no es necesario estar tan pendiente del riego y el fertilizante.

Espacio disponible: Aunque creas que tienes poco espacio, existen soluciones ingeniosas para cultivar aromáticas en lugares pequeños. Los jardines verticales o las macetas colgantes, son buenas opciones cuando el espacio escasea.

Anuales y perennes, por separado

Hay muchos tipos de aromáticas, existen de tipo perennes anual o bianual. Es importante saber a qué grupo pertenecen las nuestras, ya que hay que tratarlas de modo diferente. La diferencia en los ciclos de vida puede ser un problema si decidimos plantarlas juntas, ya que la gestión del espacio es diferente. Las anuales y bianuales necesitarán un reemplazo cada una o dos temporadas. En cambio, las perennes, pueden requerir que las entremos en casa si el invierno es muy frío, requieren podas cada primavera y pueden exigir un trasplante a macetas más grandes cuando crezcan. Por eso lo mejor es agruparlas por su ciclo de vida.

Las perennes

Mantienen las hojas durante todo el año, y aunque pueda resentirse algo en invierno si el clima es muy frío, se recuperan en primavera. Entre ellas están: el romero, la lavanda,  el tomillo, la salvia*,   la menta*.

*Estas dos últimas pueden perder sus hojas en invierno (dependiendo del clima) pero vuelven a rebrotar en primavera.

Las bianuales: Perejil, duran dos años, en el que el primero dan tallos y hojas y al final del último dan flores, para después morir.

Las anuales: Son todas aquellas que duran únicamente una temporada: el cilantro, la albahaca,  el eneldo.

Agrupa por necesidades de riego

Te facilitará muchísimo el trabajo, y ninguna planta sufrirá los problemas de falta o exceso de agua.

Aromáticas con mayor exigencia de agua: Albahaca,  perejil, cilantro,  menta.

Aromáticas poco exigentes en agua: Romero, tomillo,  lavanda,  salvia

En macetas, unidas son más fuertes

El sustrato de las macetas, al ser un volumen limitado y pequeño, se seca antes, este factor aumenta cuanto menor es el volumen de las macetas, con lo que siempre es preferible optar por una maceta más grande y plantar varias en ella. Al tener más volumen de sustrato el agua tarda más en evaporarse. Además, combinando plantas altas con rastreras (Como tomillo, que es bajito y crece a lo ancho, con romero, que crece a lo alto) podemos llegar a cubrir toda la superficie de la maceta, impidiendo que los rayos de sol incidan directamente y conservando mejor la humedad y temperatura del suelo. Ah! y para colmo, los policultivos suelen confundir a las plagas, dificultándoles encontrar su cultivo favorito.

Cosecha, ¡pero sin pasarte!

Cosechar las plantas aromáticas promueve su crecimiento, las mantiene en su fase de crecimiento en lugar de entrar en se época de madurez y floración para finalmente morir. Durante esta fase de crecimiento, además, el sabor de las hojas es más intenso que en la etapa de floración. Eso sí, nunca extraigas más de  un tercio del volumen de la planta o repercutirá negativamente en su crecimiento, es mejor hacer podas pequeñas de forma regular (lo justo para añadirle el toque a cada plato).

Si te encuentras con una flor, es mejor eliminarla, para alargar así la época de crecimiento y disfrutar un tiempo más de hojas frescas.

Combina plantas con semillas para empezar tu huerto de aromáticas

Las semillas tienen muchísimas ventajas frente a las plantas compradas: dan plantas más adaptadas a su entorno definitivo, es más económico y te permite realizar siembras escalonadas. Pero en lo que se refiere a los huertos aromáticos es mejor empezar con una combinación. Compra plantas de aquellas que son más lentas en crecimiento (las perennes arriba mencionadas) y deja las semillas para las plantas anuales y bianuales, que crecerán rápido y te durarán más que las compradas. De esta forma, disfrutarás desde el principio de algo de vegetación, lo que siempre anima mucho y sin renunciar a tener un huerto aromático sano y duradero.

Disciplina a tu menta

La menta puede llegar a ser muy invasiva, ocupando rápidamente toda la maceta o espacio de cultivo y desplazando otras plantas, déjala sola en una maceta.

Reprodúcelas

La mayoría de aromáticas resultan muy fáciles de reproducir por esquejes, lo que te permite multiplicar tu huerto sin costo alguno. Házlo cuando las perennes se hayan hecho muy leñosas para sustituirlas.

No riegues en exceso

La importancia del drenaje para no encharcar el sustrato, pero es que para aquellas leñosas perennes (ya sabes, romero, tomillo, lavanda…) su aroma y sabor se ve intensificado ante la escasez de agua! Ante épocas de sequía, su concentración en aceites esenciales en las hojas (que son los que dan sabor, olor y los que tienen las propiedades medicinales) aumenta, así que evita regar en exceso.

Consérvalas

Hay veces que la producción excede el consumo que podamos hacer de nuestras plantas. Una buena idea en este caso es conservarlas.

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