ESTE MARTES SE CELEBRÓ EL DÍA DEL ALIMENTO SALUDABLECocina Uruguay brindó consejos para una buena alimentación en tiempos de emergencia sanitaria

Este programa de la Intendencia de Montevideo (IM) tiene por objetivo promover estilos de vida saludables, así como difundir el derecho a la alimentación, la educación y a la salud.

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Desde la comuna capitalina se fomenta la correcta alimentación y esto se hace a través del programa Cocina Uruguay, que tiene por objetivo promover estilos de vida saludables, así como difundir el derecho a la alimentación, la educación y a la salud.

A través de este programa se llevan adelante actividades educativas en cuanto a la preparación y consumo de alimentos, con énfasis en los aspectos nutricionales, impulsando mejoras de los hábitos alimentarios, promoviendo una cultura alimentaria y favoreciendo al estado de salud de toda la población, informaron a LA REPÚBLICA desde la Intendencia de Montevideo (IM).

Ante esta situación de emergencia sanitaria, Cocina Uruguay elaboró una serie de consejos para una buena alimentación durante la emergencia sanitaria.

Planificar las compras

Para evitar salir de casa -especialmente mientras dure la emergencia sanitaria- hay que tener en cuenta que las compras deben ser bien planificadas, con alimentos que duren más tiempo que otros, contemplando que la lista incluya:

Frutas (naranjas, mandarinas, manzana, peras).

Verduras (zapallo, calabacín, cebolla, papa, boniato. Se pueden guardar fuera de la heladera, en un lugar seco y a la sombra). Otras verduras como tomate, zanahoria, zapallito, espinaca y acelga se pueden conservar en la heladera de 7 a 10 días.

Leguminosos (lenteja, poroto, garbanzo, etc.).

Alimentos secos (arroz, polenta, harina de trigo y pastas).

Lácteos (se recomienda comprar leches en caja –UHT- que se conservan por más tiempo).

Carnes (rojas, pescado o pollo).

Prepararse para cocinar

La correcta alimentación diaria, acompañada de una buena higiene, son dos medidas que podemos adoptar y que contribuyen a disminuir considerablemente las posibilidades de contagiar o contraer enfermedades.

Para eso, se sugiere que:

Toda preparación alimenticia se haga con productos y utensilios correctamente higienizados.

En lo posible dividir tareas: que la persona que cocina no sea la misma que previamente hizo las compras o la que se encarga de servir la comida, siempre atendiendo a que ninguna de estas personas presente algún síntoma de enfermedad (tos, fiebre, secreción nasal, etc.).

Evitar la “contaminación cruzada” que se genera al mezclar alimentos crudos con cocidos, o utensilios que se utilizaron sin lavar en ambas etapas de preparación.

Si se decide almacenar la comida cocinada o alimentos frescos, hacerlo en recipientes correctamente lavados y colocarlos en lugares refrigerados: heladera, congelador o freezer.

Luego que se finaliza la preparación o conservación de alimentos, volver a lavar las manos e higienizar correctamente todos los materiales y superficies utilizadas.

Las carnes y verduras como la acelga y espinaca pueden congelarse bajo las condiciones higiénicas previas correspondientes.

Tener en cuenta

Tomar mucha agua: es importante hidratarse durante el día, especialmente en el caso de las personas mayores de 65 años. Pueden consumirse como aguas saborizadas caseras con limón, pomelo, naranja, hojas de menta o jengibre, entre otras opciones.

Comer vegetales todos los días en almuerzo y cena (al menos medio plato). Pueden ser sopas, caldos o rellenos de preparaciones.

Evitar “picotear” entre comidas, es preferible para estos momentos ingerir alguna fruta.

Siempre que sea posible elegir productos frescos y limitar el consumo de productos muy procesados.

La fruta y la verdura también puede congelarse, conservando gran parte de su sabor y sus nutrientes
Las leguminosas son opciones muy nutritivas y duraderas: se pueden utilizar en guisos, pero además elaborar hamburguesas, ensaladas e incorporar en preparaciones dulces.

Una vez a la semana se recomienda consumir atún enlatado, sardinas o pescado fresco; prefiera los azules o grasos, siempre bien cocido. Estos además de ser ricos en proteínas, aportan ácidos grasos esenciales como el Omega 3. Se pueden utilizar en preparaciones como tortas, sándwiches y en ensaladas.

Si ya se tiene indicado tratamiento nutricional por algún problema de salud (hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares, etc.) es importante que lo realices tal cual lo recomendaron; no debe abandonarse.
Administrar la dieta a fin de consumir los nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento de nuestro sistema inmune y no excedernos.

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