Ciencia Viva: un espacio para aprenderse

La situación del Museo tras la pandemia.

Pese a que la situación que transita Uruguay con la pandemia no permite a la asociación civil Ciencia Viva abrir su espacio en el planetario se propusieron realizar una serie de muestras online para continuar con la misión de mejorar el lazo entre la ciencia y la sociedad, comentó a LA REPÚBLICA, Nelsa Botinelli. 

Ciencia Viva es un espacio que habilita un mejor relacionamiento entre la sociedad, con sus temas cotidianos, y la ciencia. Las muestras que se despliegan en el subsuelo del Planetario permiten al espectador ser parte de la metodología científica.

“Las muestras están pensadas para un espectador activo, que recepcione preguntas y respuestas. Ante un error tiene que volver a intentarlo porque eso es algo que se debe entender sobre la ciencia: todo es ensayo y error”, describió la presidenta.

Para Botinelli la misión que cumple Ciencia Viva debería ser aún más elemental en la pandemia. La desesperación por una respuesta rápida ante el alcance de la enfermedad no es lo que se estila en el mundo científico.

“No es que cae una manzana del árbol y vos te enterás de que existe la gravedad. Ese cliché de Newton, de que los científicos se sientan a pensar y se dan cuenta de cómo son los procesos por casualidad, no es cierto. En la Ciencia hay una acumulación de conocimiento que se desprende del ensayo, del intento”, aseguró la integrante de Ciencia Viva.

Este concepto es el que rondó en la mente de muchos científicos que hoy se reúnen en Ciencia Viva, un espacio que cuenta con 27 años de experiencia. En 1992 los científicos, quienes fundaron Ciencia Viva, un año después, se reunieron para pensar en cómo transmitir a la sociedad la importancia de las ciencias.

“Después de nuestra fundación logramos formar una muestra en la Intendencia, con el puntapié inicial de hablar sobre temas cotidianos que demuestran la importancia y lo cotidiano que es hacer ciencia”, contó la presidenta.

Tras la implementación de una serie de experimentos sujetos al ensayo y el error del espectador, aplicados a cosas cómo el mate, andar en bicicleta así como a prender una lamparita, y tras la incorporación de un espacio permanente en el subsuelo del planetario este ideario sobre la ciencia comenzó a hacerse real.

“En la muestra de la Intendencia logramos tener cierta visibilidad. Luego, el que en ese momento era el director del Planetario nos ofreció el espacio que hoy es un Museo de Ciencia y Tecnología”, contó Botinelli.

En un espacio de aproximadamente 600 metros cuadrados, los científicos elaboraron un muestreo que hace reflexionar al espectador sobre temas cotidianos. Sin embargo, el paseo interactivo hoy se encuentra “tapado con sábanas” para que no se hagan daño durante el cierre del espacio por el covid-19.

“Pero pudimos continuar con la idea de las “Maletas Viajeras” que es un programa que teníamos con las escuelas de enviar una valija con un experimento para realizar entre maestros y estudiantes. En caso de que faltara indumentaria, la institución debe proporcionar”, indicó Botinelli.

Actualmente, los científicos desarrollan talleres como “Del saber científico al saber escolar” y muestras temáticas como “Nuestro mate”, “Teatro Ciencia y Tecnología”; y “Con-Ciencia», de manera online.

Pese a que el espacio no tiene página web se pueden visualizar alguno de estos talleres en la página del Ministerio de Industria o en sus redes sociales.

La Clave: Ciencia Viva es una asociación civil sin fines de lucro que tiene como objetivo promover la cultura científico-tecnológica, particularmente en los niños, niñas y jóvenes. Está integrada por un grupo de profesionales y técnicos de la educación, la ciencia y la comunicación. La organización se conformó en 1993 y desde ese entonces, ha desarrollado diversos proyectos.

 

 

 

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