Choques y denuncias de traiciones, en una oposición muy fragmentada

La campaña está a la vuelta de la esquina y la oposición no encuentra una estrategia que la posicione frente al electorado. Con distintas realidades, los partidos tradicionales enfrentan sus propios dilemas internos, y la idea de unir a todos en un frente común parece hoy poco menos que una utopía. Los conflictos entre los distintos líderes están sectorizando y produciendo la aparición de nuevos grupos tanto en el Partido Nacional (PN) como en el Colorado (PC).  La fragmentación marca el estado actual de situación, con fuertes debates sobre la debilidad en los liderazgos y la urgente necesidad de correrse hacia el centro para captar a los indecisos y crecer en las encuestas. Para algunos “todo vale” con tal de encontrar el camino que les permita sacar al Frente Amplio del poder; para otros (los menos), es necesario construir primero un programa serio y consistente para ofrecer al electorado. Distintos dirigentes consultados por LA REPÚBLICA en los últimos días, analizaron las causas y consecuencias de los desencuentros actuales. Así lo hicieron, Walter Zimmer, el ex intendente de Colonia e integrante del nuevo grupo de intendentes dentro del PN; Juan Raúl Ferreira, ex militante blanco y Daniel Peña, diputado por el Partido de la Gente (PG) y también exmilitante del PN. Pero la falta de coordinación no solo se produce al interior del PN, dentro del Colorado también hay una disputa por quién será el que tome el timón y un fuerte debate sobre si es adecuado o no, seguir apoyando al Partido Nacional con el objetivo de sacar al Frente Amplio del poder y ocupar un sillón en algún ministerio, tal como denunció a LA REPÚBLICA el diputado y líder del sector Batllistas Orejanos, Fernando Amado. Esta discusión se circunscribe a una interna diferente para los colorados, quienes, después del retiro (postergado) de Bordaberry, el mal resultado de las elecciones, el supuesto “fracaso” de la Concertación y la desaparición de “Vamos Uruguay” como fuerza mayoritaria, enfrentaron una “reconfiguración” que desembocó en la aparición de nuevos grupos que buscan desesperadamente ganar las internas. Los grupos más de derecha y los sectores de centro compiten entre sí, sin encontrar todavía la figura que se encargue de asumir el liderazgo. Además de los choques que deben enfrentar los partidos tradicionales en su interior, las relaciones entre el Partido Nacional y el Partido de la Gente cada vez son más ríspidas. El PG ha logrado captar algunos militantes del PN, como es el caso del exasesor en seguridad de Lacalle Pou, Robert Parrado.  La estrategia de Edgardo Novick es clara: aprovechar el “río revuelto” para “pescar” dirigentes y debilitar a sus adversarios. La reacción de Jorge Gandini, fue la más fuerte a la hora de cuestionar la actitud del empresario: “Nos engañó y se aprovechó de todos”, ya que “los partidos tradicionales le dimos una oportunidad enorme para que fuera candidato” y él la utilizó como “un trampolín personal”, declaró el legislador a “Océano FM”. La respuesta no tardó en llegar. Daniel Peña, diputado y exmilitante del Partido Nacional, declaró a LA REPÚBLICA que “mientras Gandini dice que Novick engañó a los políticos, la verdad es que los partidos tradicionales vienen engañando hace tiempo a la gente. Después del buen resultado que Novick logró con la Concertación, propuso salir a trabajar a nivel nacional, le dijeron que no y con ironía le aconsejaron que se fuera a armar un partido propio. Novick lo hizo, y ahora le tienen miedo”, expresó. Para Peña, los dirigentes como Gandini “son parte de cúpulas que manejan los resortes del poder de esos partidos e impiden la participación, frenan la renovación y obstaculizan por todos los medios el ingreso de personas con capacidad y voluntad de cambio”. Concertación, si y Concertación, no Sin embargo, la palabra “concertación” resurge cada día con más fuerza. La propia presidenta del directorio del PN, Beatríz Argimón, reconoció a LA REPÚBLICA que pese a la mala experiencia, es una herramienta que hay que volver a analizar. Argimón, declaró que si bien la última experiencia dejó al Partido con un “sabor amargo”, no puede descartarse. “Es cierto que no fue para nada exitosa, pero la herramienta no puede ser pensada en función al comportamiento de Novick. Ni negamos la concertación ni la integramos. Aún no sabemos lo que va a pasar”, agregó. En términos generales, se puede decir que la oposición enfrenta tres Problemas centrales: la falta de liderazgo del partido que tiene la mayor captación de votos dentro de la oposición, la conflictiva relación entre los blancos y el PG que debilita la idea de la concertación, y la interna ríspida de los colorados, que ante la falta de oportunidades entre los blancos miran cada día  con más “cariño” algún acercamiento con el Frente Amplio. “Al PN le falta liderazgo” Algunos dirigentes y exmilitantes del partido declararon a LA REPÚBLICA que “falta liderazgo”, “renovación” y “firmeza” en el partido y que esto produce que dirigentes de primer nivel decidan conformar nuevos grupos en los distintos departamentos como es el caso de la separación de Verónica Alonso y de los intendentes, que toman distancia de Jorge Larrañaga y Luis Lacalle Pou. El ex jefe comunal de Colonia e integrante del nuevo grupo de intendentes, Walter Zimmer, declaró a LA REPÚBLICA que tomaron un “camino propio” debido a que “el Partido Nacional sigue estancado ya que no hay una respuesta adecuada”. Consideró que durante años el PN ha permanecido en el mismo sitio porque “sus propuestas no se mejoran” y no hay un motor de cambio a pesar de que cada vez están más “cerca” del Frente Amplio (FA) en las encuestas. Consideró que las “candidaturas están desgastadas”, por lo que “falta remover las fibras de cada uno de sus militantes”. “Tienen que haber más figuras renovadoras para que haya una imagen de cambio. Una sola figura permanente, evidentemente sufre un desgaste”, agregó. Por su parte, Juan Raúl Ferreira, hijo del histórico dirigente blanco Wilson Ferreira Aldunante, exdirector de la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH) y exmilitante del PN declaró a LA REPÚBLICA que “hace falta una renovación total dentro del PN”. Además, dijo que “hay una falta total de liderazgo” que “hace que todo sea muy confuso” y que “permanentemente” dirigentes de primer nivel del PN quieran sacar un sector nuevo. Por último, afirmó que “uno de los grandes problemas que tiene hoy el PN es que se derechizó”, ya que tiene un “programa netamente neoliberal”. Falta de ideas El Partido Colorado tampoco es un paraíso, más bien todo lo contrario. Para Fernando Amado: “La obsesión que tienen el PN y el PC por sacar al FA hace que no importen las ideas y se apueste al todo vale” El diputado y líder del sector Batllistas Orejanos, volvió a patear el tablero y afirmó que no está dispuesto a hacer ningún acuerdo con los blancos. Declaró a LA REPÚBLICA que los partidos tradicionales están sufriendo una “obsesión” por desplazar al Frente Amplio (FA) del gobierno. “Quieren llegar a él no se sabe para qué y no importa con quién, incluso puede ser con cualquiera y con todos los que se suban al carro. Por tanto, la obsesión que tienen los partidos tradicionales por sacar al FA hace que no importen las ideas. Ese camino no lo vamos a transitar, nos pague electoralmente o no”. Afirmó que mientras algunos de sus compañeros le dice traidor, lo único que ha hecho es defender las ideas que cree que son buenas para el Partido Colorado (PC). “Los que me titulan así, tienen un pensamiento totalmente cavernícola y primitivo”. Dijo que existe una “gran” paradoja ya que nunca votó al FA. Incluso declaró que en el último ballotage votó “entusiastamente en blanco”, porque ninguno de los candidatos lo convencía. “Yo, que siempre voté al PC, soy el traidor para aquellos que se desesperan por votar al Partido Nacional (PN). Tendría que ser al revés. Es como que se enloquecen por los blancos y tratan de buscar cualquier vericueto para votar juntos. Mientras tanto, yo defiendo al PC y no tengo ninguna otra identidad que la batllista. Hay otros que sienten un supraidentidad que es antifrente”. Dijo que no quiere hacer acuerdos con los blancos porque pretende recorrer un “camino propio”, en el cual el PC puede hacer su campaña hasta octubre. Luego de esa fecha, afirmó que se podrían hacer acuerdos tanto con el FA como con el PN. “Nosotros no vamos contra nadie. Nuestro problema no es quien gane, es hacer oír nuestra voz. El que avisa no traiciona”.

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