#OpiniónChina; un guiño a América Latina como tierra de oportunidades

Siendo el principal socio comercial de la región y el primero de Uruguay, el gigante asiático tiene un mayor interés por ampliar sus lazos comerciales y culturales con América Latina y trabaja para alcanzar esa meta.

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Con una población de 1.400 millones de personas, un salario mínimo del orden de los 350 dólares y una pobreza de 20 millones, que busca abatir en una ambiciosa meta de dos años, China ha crecido a tasas del orden del 9% anual durante mucho tiempo y ahora mira nuestro continente con objetivos claros.

Los motivos son varios, compartimos una historia común, entienden desde aquí que no hemos tenido conflictos armados, ni que exista razón para la confrontación, es decir, nada en disputa.

Este país se identifica en muchos aspectos con América Latina, con la que va a un inexorable encuentro más temprano que tarde al considerarla una tierra de oportunidades también.

Si miramos la historia, China comenzó hace mucho tiempo a hacer un guiño a la región.

En 1964 apoyó a Panamá por la recuperación del canal y un año más tarde a República Dominicana contra la invasión de Estados Unidos.

Estableció relaciones con Cuba, con un Fidel Castro recién estrenado en el poder, y en 1970 con el Chile de Salvador Allende.

Su decisión de abrirse al mundo era clara y en 1979 empezó el despegue con altas tasas de crecimiento elevadas que se mantuvieron durante 30 años.

Entre 1980 y 1990 empezó el relacionamiento con varios países y hoy esa cifra se ubica en 24 de 33 países de la región con los que China tiene relaciones.

Este país se ha transformado, conforme pasan los años, en el principal socio comercial de América Latina.

La inversión de empresas de este país en el continente ha sido de 380.000 millones de dólares.

El financiamiento de bancos chinos a América Latina y el Caribe supera los del Banco Mundial y el BID.

Sin embargo ante los ojos de los ciudadanos chinos seguimos siendo un continente poco claro, difuso, una mezcla de países que no conocen, mientras que en América Latina y el Caribe China sigue siendo una interrogante rodeada de mística y relatos construidos durante muchos años.

Es que buenas relaciones comerciales no son garantía de mayor conocimiento.

El rol de los medios

Es por este motivo que el Gobierno de ese país considera clave que los medios de comunicación jueguen un rol protagónico en ese sentido.

¿De qué forma? Informando sobre los objetivos que se trazó para alcanzar en los próximos años, conociendo su historia y su cultura, así como desmitificar el relato que muchas veces llega a nuestros países.

Promover el acercamiento y el conocimiento entre los pueblos está en el horizonte y es en ese sentido que se organizó este 2019 el Seminario para periodistas y Oficiales nacionales de información para países hispanoparlantes.

En base a cursos y charlas, unos 35 periodistas y encargados de comunicación de gobiernos nacionales y departamentales nos dimos cita en Beijing este mes de octubre y parte de noviembre.

Zhao Hui, redactor responsable del departamento de noticias internacionales de la agencia Xinhua, explicó que el miedo a lo que es su país se trasluce en el imaginario colectivo de la población de América Latina y se resume en palabras como ideología, expectativas, interrogantes, o la aparición de un nuevo orden que lideraría un enfrentamiento con Estados Unidos, cuando eso no está en los planes de este país, en buen romance, poca información y relatos construidos durante años, en los que la palabra comunismo ha sido un estigma que reconocen. Estar aquí abre la cabeza en muchos aspectos.

Beijing es de las ciudades más modernas del mundo con 21 millones de habitantes.

El metro es la principal vía de transporte con 20 líneas, donde el orden y la prolijidad saltan a la vista.

Es una de las ciudades más seguras del mundo y su adaptación a la nueva era se resume en una APP, el wechat.

Allí se puede adquirir de todo y se paga mediante un código QR.

Su moneda es el Yuan y no hay comercio que acepte otra. Su población se ha ido envejeciendo conforme fue aplicada la medida del gobierno de control de la natalidad que finalizó hace 2 años.

Esta medida vista en perspectiva no fue acertada, falta mano de obra y el alto costo en el día a día lleva a las parejas a no querer tener hijos.

Si bien la comunicación es posible, las aplicaciones de Google no funcionan y eso representa un problema para los que trabajamos en comunicación. Debemos bajar antes de entrar al país una VPN para poder utilizar WhatsApp o Gmail.

Conocimiento recíproco

La comida es diferente. Si bien el picante dice presente en todo, no es real el mito de almuerzos o cenas que incluyan perro, rata, gato o mono. Eso ocurre en marginales situaciones en el interior de China y en minoritarias etnias.

Gustan de la carne de pato y la comida más pesada para lo que nosotros estamos acostumbrados, basada en aceite. Desayunan fuerte a las 7, almuerzan a las 11.30, cenan a las 18.30 y a las 21 la mayoría de los lugares para comer están cerrados.

Wang Xiaoyuan es miembro del Ministerio de Relaciones Exteriores, fue embajador en varios países, incluyendo Uruguay.

En su disertación en el marco de este seminario señaló tres puntos clave que a su entender representan dificultades para avanzar en un mejor entendimiento con América Latina. La falta de conocimiento recíproco, el comercio centrado en pocos productos y la conectividad.

Explicó que su país no se mueve por ideologías en el mundo de hoy, sino que sigue el principio de mantener relaciones normales con todos.

Los objetivos para 2020 son de alcanzar un comercio superior a los 500.000 millones, y para ello ofrecen a América Latina paquetes de financiamiento por hasta 35.000 millones de dólares para infraestructura, fondos de cooperación agrícola por 30.000, además de intercambios culturales traducidos en becas, seminarios, postgrados y visitas de dirigentes políticos para conocer este país.

El sistema de cooperación establecido en el foro China/Celac habla de sistemas como el 1+1, es decir, China y otro país, de 1+33 junto a la región, de 1+Mercosur, entre otras alternativas.

Si bien en mucho de todo esto se está trabajando, la región no debería dejar pasar la oportunidad de abrazarse a este gigante asiático para aumentar su comercio y despegar. En definitiva, la mano está tendida.

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