#OpiniónChau al estrés de las Fiestas

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Desde siempre he escuchado que esta época, la de fin de año, las fiestas, etc., es un momento emocionalmente complicado con situaciones que nos generan mucho estrés.

Y realmente es así, para empezar, el año se va terminando y por lo general las fechas se nos vienen encima y muchas cosas que pensabas hacer “antes de fin de año” te quedaron pendientes y eso te genera impotencia y frustración, por lo cual el estrés está a la orden del día. Es que cada vez los años vienen más cortos.

Por ejemplo, el estrés de las compras de fin de año. Los comercios llenos de gente, las aglomeraciones, no hay dónde estacionar, los bondis hasta la manija, no hay taxis, pasan todos llenos. Y cuando me refiero a compras no solo abarco los regalos del arbolito sino todo aquello que se compra para la cena de Nochebuena y posterior almuerzo de Navidad.

Eventos ambos que son grandes generadores de estrés. Este año, ¿con quién nos toca? Una fiesta con tu familia y otra con los míos, ¿o todos juntos? (si estás casado). ¿Y quién pone la casa? Nosotros la pusimos el año pasado y acordate el quilombo que quedó para el otro día, se escucha. “Fulano y Fulana tiene casa grande y cómoda y siempre tenemos que poner la nuestra”, se oye habitualmente. Luego de decidir a dónde vamos, surge la gran polémica, ¿qué comemos? ¿Y quién lleva qué? Más estrés.

Si estás separado/divorciado, hay que decidir con quién pasan el o los nenes, y ahí empiezan las discusiones eternas con tu ex, la misma de todos los años, en vez de dejar decretado, por ejemplo, una fiesta con cada uno y chau. No, no, sencillo nada, hay que manejar las cosas bien para estresar.

En el caso de que tengas una familia grande, vieron que en algunas familias está ese pariente que se toma 2 vinos y saca cosas de hace 40 años para que se arme quilombo familiar. ¿Lo hará este año también o zafaremos? ¡Qué estrés!

Si estás solo siempre te acomodás en cualquier lado, ahí no hay tanto problema, caes con una botellita de espumante y listo. Aunque a veces tenés varias invitaciones y te estresa un poco decidir el mejor lugar.

Después viene el tema de la alcoholemia… Para ir, un estrés porque no se consigue locomoción, y si vas en tu vehículo siempre alguna copita te tomás, y ahora con eso del 0.0 te comés una torta borracha y te da positivo al toque. Entonces, antes de irte del festejo, aplicaciones mediante, intentarás irte por donde no estén los “chanchos”. Estresante.

Esta recopilación de situaciones quizás un poco exageradas pero no tanto y muy reales además, no tienen otro objetivo que nos demos cuenta de qué manera muchas veces somos nosotros mismos quienes nos estresamos por situaciones boludas y de alguna manera nos autoboicoteamos momentos que deberían ser disfrute. Somos nosotros los que nos autoimponemos cosas que nos generan estrés.

Con las cosas terribles que pasan, y con las situaciones dramáticas DE VERDAD que viven algunas personas, si tenemos salud tratemos de disfrutar estas Fiestas en familia, con amigos, y si se puede, levantando un vaso con lo que sea adentro para desearnos entre todos un lindo futuro, con mucho amor y paz. Lo demás es puro cuento.

¡Felices Fiestas!

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