#OpiniónCath Collins: «Los muertos vuelven clamando por Justicia»

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La cientista política irlandesa, Carth Collings, dijo que el hallazgo de un esqueleto en el Batallón 13 confirma que «los militares mintieron».

Collings llegó a Uruguay para participar de un encuentro organizado por el Observatorio Luz Ibarburu en el que se analizó la realidad de ambos países en relación a los crímenes de lesa humanidad perpetrados por las dictaduras militares.

Cath Collins es profesora de la Universidad Diego Portales de Santiago de Chile. Su desempeño académico y los trabajos de investigación desarrollados en América Latina comenzaron coincidentemente cuando en Londres era arrestado el exdictador Augusto Pinochet.

El encuentro en Montevideo surgió a partir de los trabajos realizados desde el Observatorio de Justicia Transicional de la UDP, que dirige Collins en Chile, relacionado a la búsqueda de desaparecidos en toda América Latina.

Según la cientista política y docente, «tenemos muchas coincidencias en aspectos buenos y pero también en los malos». En relación a lo primero, destacó «la existencia de gente como la del equipo del Observatorio Luz Ibarburu que se preocupa, que insiste, que empuja por la justicia y que además está conectado con el mundo sindical.

Pero por otra parte tenemos militares que mienten, que esconden cosas, que están con el pacto de silencio vivo y tenemos un rebrote de negacionismo neofascista». Por otra parte, Collings apuntó otra coincidencia «nefasta» entre Chile y Uruguay. «Los dos países tenemos exmilitares encabezando partidos políticos y esa es una realidad que nos preocupa mucho».

Consultada sobre el hallazgo de un esqueleto en el Batallón 13, Collings dijo que «es una señal, la tierra nos devuelve compañeros no solamente para que los lloremos y hagamos los ritos funerarios correspondientes, sino también representa un llamado a la justicia porque los muertos vuelven clamando por la justicia».

En este sentido, sostuvo que no debería prestarse solamente para una lectura humanitaria y para que las familias puedan acompañar los restos. «Definitivamente no, esto es mucho más que eso», y reclamó profundizar los trabajos y continuar la búsqueda para que «aparezcan muchos más, ya que lo que sucedió en el Batallón 13 es una prueba de que los militares mintieron y siguen mintiendo y esa es una realidad tanto en Chile como en el Uruguay.

Frente a esta realidad así como ellos se unieron para llevar adelante el Plan Cóndor, nosotros tenemos que unirnos para hacer justicia» enfatizó.

Otro de los participantes del encuentro, el abogado Marcelo Tapia, coordinador del equipo jurídico de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP) de Chile, dijo al Portal que la delegación vino con las expectativas de conocer más profundamente el trabajo en derechos humanos que se viene desarrollando en Uruguay.

«Allá también hay muchas querellas presentadas ante la Justicia y queríamos compartir la experiencia y conocer la realidad para sacar algunas conclusiones en conjunto y apoyarnos mutuamente».

Tapia reveló que hubo coincidencias en la preocupación por la impunidad en América Latina «en relación a los delitos de lesa humanidad que siguen campeando». Sobre este punto, señaló que preocupa «tanto la posición del Poder judicial como del Poder Ejecutivo» en cuanto a ciertas actitudes que no se ajustan «a criterios internacionales de verdad, justicia y reparación».

En tal sentido, también hubo acuerdo en la necesidad de tener una mirada coordinada en relación a la región, «como una lucha del Conosur».

El jurista también se pronunció sobre los hallazgos en el Batallón 13 de Uruguay. «Por cierto que conmueve a todo el mundo de los derechos humanos en América Latina cada vez que encontramos alguno de nuestros compañeros, alguno de nuestros hermanos detenidos desaparecidos.

Es otra de las coincidencias macabras del sistema que hemos vivido en el sentido de que la misma lógica de detenidos desaparecidos que han ocupado acá en Uruguay es la ocuparon en Chile en su momento. La misma forma de encubrimiento, la negación se repite y por tanto cada vez que ocurre esto nos conmueve y nos compromete» concluyó.

La AFEP

La Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos de Chile está constituida por «las esposas y esposos, las compañeras y compañeros, las hijas e hijos, las madres y padres, los familiares y amigos de aquellos chilenos que fueron asesinados por la dictadura entre los años 1973 y 1990.

Nuestros familiares eran luchadores sociales y políticos, eran chilenos que día a día contribuían con su trabajo, con su participación o simplemente con su vida a darnos alegrías. En algunos casos nos entregaron sus cuerpos, en otros aún no los tenemos y por tanto no hemos podido darles sepultura.

En la gran mayoría de los casos aún el Estado, que fue el violador de sus derechos, no toma ninguna medida para investigar porqué los asesinaron, quién los asesinó y para que los culpables sean juzgados y paguen sus culpas. Nosotros, sus familiares no permitiremos esta impunidad y estamos luchando para que se conozca la verdad y se haga justicia».

En Chile, el próximo 8 de setiembre se desarrollará una marcha contra la impunidad, organizada por la Coordinadora Nacional de Organizaciones de Derechos Humanos y Sociales, por el derecho a la memoria, no al negacionismo, no más persecución a los inmigrantes, no a la flexibilidad laboral, no más represión y basta de impunidad.

La movilización que se desarrollará en la Plaza de los Héroes, se enmarca en una serie de actividades en homenaje al expresidente Salvador Allende, asesinado por la dictadura de Augusto Pinochet.

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