La derecha boliviana da a entender que la transición no será fácilLuis Arce: «Hemos recuperado la democracia» en Bolivia

Todos los sondeos previos a los comicios habían previsto que el MAS sería la primera fuerza pero ninguno previó que el partido de Evo Morales se iba a alzar con la mayoría absoluta, alcanzando el 52 por ciento de los votos.

Las previsiones marcaban un porcentaje entre el 40 y el 45 por ciento, pero ninguna previó que alcanzaría el 52 por ciento de los votos, según el boca de urna que realizaron dos empresas privadas, resultados que fueron mantenidos ocultos a la opinión pública durante varias horas, despertando grandes suspicacias entre los votantes que esperaban conocer quién era el ganador de las elecciones.

Un resultado más que meritorio teniendo en cuenta el contexto en el que se llevaron a cabo las votaciones. Y más aún si se tiene en cuenta que quien ha encabezado la fórmula del partido que responde al ex presidente Evo Morales, desplazado por un golpe de estado hace apenas un año, es Lucho Arce, quien ocupó el Ministerio de Economía en todos los gobiernos de Evo.

¿Alcanza esta gran caudal electoral para resolver una crisis política explosiva, teniendo en cuenta que la derecha no se muestra muy dispuesta a aceptar esta victoria? El ex el presidente Carlos Mesa y el ultra cruceño, Luis Camacho, uno de los principales protagonistas del golpe en 2019, terminaron dividiéndose el voto, pero los resultados dejaron a las claras que ni siquiera si iban juntos podrían haber logrado el triunfo. Porque, a pesar de todos los esfuerzos, la oposición a Morales no pudo unificar criterios y presentar una candidatura única.

El motivo de este desencuentro son los dos países que conviven dentro de Bolivia: mientras Mesa expresa a los sectores más acomodados del altiplano, una región históricamente más pobre, cuya economía depende tanto de la minería como de la fuerte presencia del estado, Camacho es la expresión más radical del Oriente, la zona agrícola-ganadera con una economía que se parece más a la del sur de Brasil y con un movimiento político ultra que tiene más que ver el neofascimo a la Bolsonaro que con las tradicionales expresiones del neoliberalismo conservador paceño.

El escenario, de todas maneras, resulta complejo. Si el MAS confirma en el conteo oficial este contundente resultado en primera vuelta será difícil que los sectores más radicalizados del Oriente acepten el resultado por las buenas. Protagonistas de episodios que casi llevaron al país a la guerra civil durante el primer gobierno de Evo, enfrentamiento que se evitó gracias a la fuerte intermediación de la Unasur, en un momento en el que gobernaban Lula en Brasil y Néstor Kirchner en Argentina, los cruceñistas expresan sin tapujo que prefieren dividir el país en dos antes que aceptar otro gobierno del MAS.

Las reacciones de la derecha mediática apenas se conocieron los resultados en boca de urna que alguna mano oculta gubernamental trató de censurar de forma poco disimulada, dan a entender que la transición no será sencilla entre los golpistas y el nuevo gobierno. Es difícil imaginar a la presidenta de facto entregando, biblia en mano, la banda presidencial a Arce, luego de todo el esfuerzo que pusieron para ejecutar el golpe de estado en 2019.

Con estos resultados la grieta boliviana no se cierra, pero queda en claro cuál es la valoración de las grandes mayorías populares sobre la gestión del Movimiento al Socialismo, el rechazo al relato que intentaron instalar los golpistas y la factura que le pasó al gobierno de facto la pésima gestión de la pandemia, que no estuvo fuera de la discusión política en la campaña electoral. (Por Oscar Guisoni, para Página/12)

8 Comentarios
  1. Fer dice
    Bien pueblo BOLIVIANO fueron justos y mucho mas agradecidos e inteligentes que los uruguayos
    1. Asdrubal dice
      Sin dudas….. Y nuestros gobernantes seguirán pensando que hubo fraude el año pasado? 52% en primera vuelta!!! Ay Pompita y Almagro… que dúo de giles!
    2. Richard dice
      La union hace la fuerza ,fuerza a nuestros hermanos Bolivianos y a ver si vamos tomando ejemplo ,un pueblo unido no sera vencido por mas dictaduras que nos impongan ,este es el camino
  2. bruno dice
    Ahora sería tiempo que el viejo manipulador se haga cargo de haberle dado vuelo a Almagro, como así también tirado para atrás con Martinez que ya lo había censurado en el 2010 a la Intendencia para poner a la impresentable «heladera»
  3. Ana dice
    Cuanto sufrimiento. se habría ahorrado al pueblo de Bolivia si Evo Morales se hubiese retirado a tiempo
    1. Asdrubal dice
      Cuanto sufrimiento se habria ahorrado el pueblo uruguayo si idiotas como Ana hubiesen votado bien.. Ana, no aceptas una pasantia en la Intendencia de Colonia?
    2. Rotgelio dice
      Bueno, pero que estén atentos los bolivianos. En cualquier momento pueden empezar a desestabilizar, cuando el gobierno no responde a los intereses de la derecha y el imperio. Son muy demócratas si los resultados los favorecen. Si no, te hablan de populismo y otras tácticas que usan para quedarse con el poder. Como las mentiras que usaron acá.
  4. Gonzalo Ituarri dice
    Como somos ehhhh. Hay muy poco info disponible en la prensa sobre esto. Aca quisimos el cambio porque… si, porque… «está bueno cambiar». Bolivia a pesar de todo lo que se dijo y todo lo que se le quiso hacer volvió a elegir al partido de Morales.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Abrir chat