Biden propone a un diplomático al frente de la CIA

El próximo responsable de la agencia de Inteligencia estadounidense tiene una vasta experiencia diplomática y ha trabajado para Administraciones republicanas y demócratas

El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, ha propuesto este lunes como nuevo director de la CIA al diplomático William Burns, que ha ocupado entre otros cargos el de embajador en Rusia y ha trabajado al servicio de cinco Administraciones, tanto demócratas como republicanas, por lo que es transversalmente respetado. Una vez que el Senado lo confirme, Burns, de 64 años, será el primer líder en la historia de la agencia de inteligencia, espionaje y contraespionaje que procede del Departamento de Estado. «El pueblo estadounidense dormirá tranquilamente con él como nuestro próximo director de la CIA», apuntó Biden en un comunicado.

El próximo presidente estadounidense describió a Burns, quien habla ruso, árabe y francés, como «un diplomático ejemplar con décadas de experiencia en el escenario mundial» y quien confía para «prevenir y afrontar» futuras amenazas, como los ciberataques surgidos desde Rusia, el desafío que representa China o la actividad de organizaciones terroristas. Según fuentes citadas por la CNN, Biden se inclinó por Burns debido a vasta experiencia diplomática en Moscú, los acuerdos de paz de Oriente Próximo, y su aparente capacidad para restaurar la credibilidad de la CIA tras el mandato del presidente saliente Donald Trump, que durante años ha atacado a los responsables de las agencias de inteligencia.

Hasta ahora Burns estaba a la cabeza del think tank Fondo Carnegie para la Paz Internacional, un prestigioso centro de estudios dedicado a asuntos internacionales con sede en Washington. Anteriormente se desempeñó como subsecretario de Estado con Barack Obama, fue embajador en Rusia con el presidente republicano George W. Bush y en Jordania con el demócrata Bill Clinton. En 2014, después de 33 años de carrera, se retiró del servicio exterior. Uno de sus últimas labores fue la de negociador en las conversaciones secretas para lograr el acuerdo nuclear de Irán de 2015, bajo el mandato de Obama, un pacto roto por la Administración Trump y que Biden pretende reactivar.

«Comparte mi profunda creencia de que la Inteligencia debe ser apolítica y que los profesionales de Inteligencia que sirven a nuestra nación merecen nuestra gratitud y respeto», ha enfatizado en el mandatario electo. Biden ha trabajado con Burns no solo durante la era Obama, sino también mientras el demócrata dirigía el Comité de Relaciones Exteriores del Senado. Durante los primeros años del mandato de Trump, Burns se mantuvo al margen de comentar sus controvertidas decisiones en política exterior, pero ya el año pasado rompió el silencio y publicó varias columnas criticando la gestión del mandatario.

Actualmente, la agencia de Inteligencia tiene al frente a Gina Haspel, que se convirtió en mayo de 2018 en la primera mujer en ocupar el cargo de forma permanente y no en funciones. Haspel recogió el testigo de Mike Pompeo, actual secretario de Estado.

Burns es el último miembro de alto rango que se integrará a la Administración de Biden a partir del 20 de enero, cuando el demócrata tome posesión y sea oficialmente el presidente de Estados Unidos. Los nombramientos del Gabinete deben ser confirmados por el Senado. Como la semana pasada los demócratas le arrebataron el liderazgo de la Cámara Alta a los los republicanos, no habrá trabas para que salga adelante el equipo del futuro presidente.

Dimite el secretario interino de Seguridad Nacional de Trump

Chad Wolf, el secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, ha anunciado este lunes por la tarde su renuncia. La dimisión de Wolf se suma a la seguidilla de altos cargos de la Administración de Donald Trump que han dado un paso al costado tras el asalto al Capitolio la semana pasada. Peter Gaynor, administrador de la Agencia Nacional de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés), asumirá el cargo en funciones a partir de la medianoche del lunes.

La última acción de Wolf fue adelantar en una semana, a partir del 13 de enero, el operativo especial de seguridad para la toma de posesión del presidente electo Joe Biden, fijada para el 20 de este mes. El FBI, el Pentágono y Twitter han advertido de que se planean más revueltas en Washington para la investidura del demócrata.

«Me entristece dar este paso, ya que mi intención era servir al Departamento hasta el final de esta Administración», escribió Wolf en un comunicado, citando un litigio en curso que cuestiona la validez de su nombramiento. «Desafortunadamente, esta acción está justificada por los acontecimientos recientes, incluidos los fallos judiciales en curso y sin mérito sobre la validez de mi autoridad», agregó, dejando entrever que su dimisión no está relacionada con los eventos violentos en el Congreso.

Wolf se había mostrado crítico con Trump tras el asalto al Capitolio. En un comunicado calificó los acontecimientos de «trágicos y repugnantes». «Imploro que el presidente y las autoridades electas condenen firmemente la violencia» [del pasado miércoles]». En ese mismo escrito, dijo que permanecería en su puesto hasta el 20 de enero para asegurarse que se implemente una correcta transición con el equipo de Biden.

Wolf, que estuvo 14 meses a la cabeza del Departamento de Seguridad Nacional, es el último secretario del Gabinete de Trump que ha dimitido tras los disturbios. Betsy DeVos, quien se desempeñaba como secretaria de Educación, y Elaine Chao, como secretaria de Transporte, también presentaron su renuncia.

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