«Bergara puso fin al baile de disfraz opositor»

Andrés Copelmayer, dirigente de Seregnistas 2603 y 5º candidato al Senado en la lista única de Mario Bergara, afirmó que deliberadamente Lacalle, Talvi y Manini no se muestran tal cual son.

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¿Cómo percibe usted este último tramo de la campaña?

Muy raro. No es la campaña que esperábamos de la oposición. Lacalle, Talvi y Manini deliberadamente no se muestran tal cual son. Creen que los uruguayos somos tontos, que «compramos» cualquier promesa en oferta, y que elegimos quien nos represente al voleo y sin pensar. Afortunadamente Bergara fue contundente y terminó con el baile de disfraces opositor.

Desenmascaró a Talvi que propone desarrollar un pequeño país modelo batllista, cuando siempre fue un neoliberal que sueña con un Uruguay solo regulado por el libre juego del mercado y no por el Estado. Postura ortodoxa que no es nueva en él y que ya aplicó cuando integró el gobierno de Lacalle Herrera y negociaba con el FMI. Ahora para salir del aprieto, Talvi se autodefine como «liberal progresista», categoría política engañosa que ofende la inteligencia de los uruguayos y especialmente la de los verdaderos batllistas.

La política y la gente necesitamos y nos merecemos una campaña de contenidos, transparente y sincera. Reivindicar la política implica competir sanamente, sin disfraz, contrastando visiones de país y planes de gobierno; conscientes que como decía Liber Seregni siempre hay algo de verdad en el otro para escuchar e incorporar. La gente está harta de campañas políticas que ocultan la letra chica.

En el debate con Daniel Martínez, Lacalle Pou utilizó un discurso wilsonista para referirse a la pobreza.

Otro disfrazado. Lacalle Pou intenta rodar una triste remake del inigualable Wilson Ferreira. En su discurso propone unir en un abrazo a todos los uruguayos y hacerse cargo de la pobreza que lo desvela, pero por otro lado afirma tener fuertes vínculos personales y afinidades programáticas con Manini, quien directamente pretende arrasar con los vagos del Mides, y sería su candidato a ministro de Defensa.

Tal como dijo Bergara, alguna razón existe para que Lacalle Pou oculte celosamente su enigmático paquete de leyes de urgente consideración que quiere hacer votar en los primeros 90 días de gobierno. Una de esas normas que se filtró propone eliminar la obligación de que las acciones de SA agropecuarias sean nominativas, o sea, volver a la opacidad total. Recordemos que Wilson siempre fue un férreo opositor del secreto bancario y su exaltación como pócima mágica que sustentaba la institucionalidad y la confianza país. Lacalle quiere parecer un poquito de derecha, casi de centro, algo de «progre» y termina diluido en la profunda nada.

¿Y Manini?

Manini sin pudor alguno se postula a presidente como si fuese la propia reencarnación de Artigas. Como Comandante en Jefe no denunció a Gavazzo por su participación en el asesinato de Roberto Gomensoro, muerto meses antes del golpe de Estado. En esta causa judicial que se acaba de reabrir, Gavazzo había sido sobreseído y Manini intentó sin éxito seguir protegiéndolo. Como señaló Bergara, Manini sacó pecho, cacareó pero al final nunca se presentó a declarar a la Justicia por esta causa alegando que el fiscal lo citaba por motivos políticos.

También cometió el horror de pasar datos falsos a familiares sobre restos de desaparecidos. Ahora que está en campaña, Manini cínicamente expresó estar muy contento por la aparición de restos en el Batallón Nº13, pero cuando se confirmó que correspondían al compañero Eduardo Bleier, llamó a olvidarse del pasado… Se disfraza de demócrata y se le nota. El formato pseudoartiguista de su postulación encubre que sigue siendo un férreo defensor de la doctrina de la seguridad nacional dictatorial.

¿Y Daniel Martínez no se disfraza?

Gustará o no, pero Martínez es el único candidato que presentó a la ciudadanía un plan y medidas concretas de gobierno para que todos los uruguayos sepan qué hará si es electo presidente. Los electores pueden decidir con información veraz si quieren o no acompañar al FA en esta elección.

Si se leen las medidas propuestas para seguridad, educación y trabajo, queda claro que Martínez y su equipo rescataron lo que el FA hizo bien, pero incluyeron una profunda autocrítica de lo que no funcionó, que se refleja en propuestas renovadoras de cara al futuro. En el debate con Lacalle, Daniel se mostró tal cual es, con sus fortalezas y debilidades.

Llevó lentes para leer cuando era necesario y no usó peluca ni disfraz. Estamos convencidos que muchos votantes y simpatizantes de los partidos tradicionales están desconcertados con esta campaña volátil y cambiante de Lacalle y Talvi y que terminarán votando el futuro cierto que les ofrece el Frente Amplio.

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2 Comentarios
  1. Tejo.Diaz dice
    No se que es peor: Los «vagos» de Manini, o los vagos designios rosados. Es que Manini va a ‘»eliminar» a los dos «vagos»?
  2. Eldani dice
    Es que saben que realmente los uruguayos son tontos. Otra cosa no explica el 2° de sanguinetti y a j. batlle

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