Los científicos logran extender la vida de un gusano lo que sería equivalente a cuatro siglos en humanosAvanzan en la lucha contra la muerte

La serie francesa «Ad Vitam», disponible en Netflix desde junio de 2019, propone un futuro no tan lejano en el que los seres humanos pueden extender su vida reiteradas veces gracias a una novedosa tecnología. Al vivir más de 150 años, muchas personas ya no tienen presente a la muerte como algo tangible, no es muy común el haber visto morir a algún familiar o amigo (ni tampoco envejecer), y los jóvenes son una especie cuya población cada vez es más escasa. El deseo del ser humano de vencer a la muerte y acceder a la inmortalidad ha estado presente en los escritos desde los comienzos de las civilizaciones, y el nacimiento de la ciencia moderna engendró a su vez los múltiples inmortales hijos de la ciencia ficción. Pero si hay algo que nos ha enseñado la ciencia durante el último siglo es que la ficción muchas veces está a pocos descubrimientos de distancia de la realidad. Recientemente un trabajo conjunto entre investigadores del Laboratorio Biológico MDI, del Instituto Buck de Investigación sobre el Envejecimiento de California y de la Universidad de Nanjing de China que estudiaba al nematodo Caenorhabditis Elegans nos lleva a pensar que «Ad Vitam» podría pasar a ser una premonición.

En efecto, el equipo de científicos logró a través de pocas modificaciones genéticas prolongar la vida de C. Elegans en un 500%. Durante investigaciones anteriores se encontraron dos vías de señalización celular (llamadas IIS y TOR) en este nematodo que controlan su envejecimiento, dos de ellas habiendo sido previamente alteradas para lograr duplicar la vida del individuo, al ser modificada una de las vías, o aumentarla en un 30%, al alterar la otra vía. Esta última investigación demostró que alterar al mismo tiempo las dos vías de comunicación celular relacionadas con el envejecimiento la esperanza de vida del gusano aumentó en más del 500 por ciento. «La extensión sinérgica es realmente salvaje», explica Jarod Rollins del Laboratorio Biológico MDI en un comunicado. «El efecto no es uno más uno es igual a dos, sino que uno más uno es igual a cinco», añadió. Este descubrimiento dejó boquiabiertos a los responsables del estudio, quienes ven ya en el horizonte la posibilidad de que el ser humano logre aumentar su propia esperanza de vida en el futuro. Teniendo en cuenta que ambas vías, tanto IIS como TOR, están presentes en humanos, el escenario de Ad Vitam sería más que plausible.

C elegans es un modelo muy usado en la investigación del envejecimiento porque comparte casi el 40% de sus genes con los seres humanos y porque su corta vida útil, de solo tres o cuatro semanas, permite evaluar rápidamente los efectos de las intervenciones genéticas y ambientales para extender la esperanza de vida. Según los autores principales del estudio, Jarod Rollins y Aric Rogers:

«IIS reacciona a factores ambientales, como los alimentos, para coordinar la respuesta celular de un organismo entre diferentes tejidos. Es responsable de la señalización de la insulina que, cuando es dirigida por CRISPR y posteriormente mutada, aumenta la vida útil de C. elegans en un 100 por ciento. Por otro lado, TOR es un sensor de nutrientes que vive dentro de las células que responde a los cambios en la disponibilidad de alimentos aún más antiguos que la señalización hormonal. Cuando se manipula, TOR resulta en un aumento del 30 por ciento en la longevidad.»

 

Los investigadores creen que al modificar ambas vías en simultáneo disminuyendo su actividad las células cambian de un estado de crecimiento a uno de mantenimiento, retrasando así el envejecimiento. Ya el año pasado otro estudio había logrado extender la vida de un ratón y disminuir sus probabilidades de contraer cáncer al extender la longitud de sus telómeros (extremos de los cromosomas), y un ensayo clínico de este año pretende retrasar la aparición de enfermedades relacionadas con la edad mediante el uso de un nuevo medicamento llamado metformina. Cuando la esperanza de vida se alarga pero el crecimiento poblacional comienza a ser un problema, cabe cuestionarse si viviremos lo suficiente para participar de dilemas morales similares a los tratados en la serie Ad Vitam.

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