Angie Oña: «Mi amor hacia el teatro y la actuación crece cada vez más»

«Es un canto a la vida, a la capacidad de resiliencia humana, a la belleza de transformar el dolor en amor, dejarnos de tanta represión y darnos el permiso de ser desde lo más profundo», así describió la obra la actriz.

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«Es hora de dejar de rechazar mi locura y sumergirme en ella profundamente. Si esto me está pasando a mí es porque yo puedo con esto. Me quiero meter en mi propia locura desde otro lugar. Examinando a mis demonios y a mis impulsos sádicos. Estudiándome a mí misma me quiero curar. Lo intento y vuelvo a caer. Una y otra vez. Me caigo y me levanto. Pero ahora sé que me quiero curar.

Y quiero ayudar a que otras personas se curen porque yo sé lo que es estar enferma. Esto es genial. Esto es muy bueno. Yo encontré algo. Y quiero seguir viviendo». Este es el disparador para empezar a pensar lo que busca la obra «Ser Humana!!», que vuelve mañana jueves 10 de octubre a Tractatus, donde estará hasta el 1º de noviembre, todos los jueves y viernes a las 21 horas. Entradas por Abitab.

Con la dirección de Freddy González por sólo 8 funciones, Angie Oña volverá a encarnar este personaje desafiante, acerca del cual contó a LA REPÚBLICA algunos de sus detalles, además de otras cositas.

¿Cómo te vinculaste con el arte y especialmente con la actuación?

Comencé a estudiar teatro a los 12 años. No por el teatro en sí, sino porque perseguía a un chico que me gustaba. Él se anotó en un taller, me invitó, y entonces me anoté yo también. Quería estar cerca de él.

La verdad es que bastó con la primera clase para quedar profundamente enamorada del juego actoral. Mi amor hacia el chico desvaneció, pero mi amor hacia el teatro y la actuación creció, y crece, cada vez más.

¿Cómo se dio la elección de hacer esta obra y por qué?

Sentí la necesidad en mi cuerpo. Fue mi cuerpo el que me lo pidió. Conocí la existencia de Sabina Spielrein «googleando» información acerca de Jung. Cuando di con su historia no pude parar de investigar. No sabía que ella había sido la primera amante de Jung, no sabía de su maravillosa resiliencia, no sabía nada de su vida. Su historia estuvo oculta durante mucho tiempo.

Más de 30 años después de su muerte, gracias a unos documentos que se encontraron, se supo todo lo que esta mujer aportó al campo de la psiquiatría y la psicología, así como también se supo todo lo que ella padeció. Aunque todavía sigue bastante oculto. En Google, por ejemplo, abundan las referencias a su amorío con Jung y su temprana enfermedad psiquiátrica, pero poco y nada se dice de su tremendo trabajo. Al menos así fue en el tiempo que estuve investigando. Investigué durante más de dos años.

Mientras leía los primeros materiales a los que accedía siempre me pulsaba la sensación de que había algo más. Busqué por todos lados. Contacté a mucha gente. Finalmente tuve la dicha de dar con Renta Udler Cromberg, investigadora y psicóloga brasileña, quien está sacando a la luz las obras completas de Sabina. Ella fue fundamental.

¿Cuál es el mensaje esencial de esta pieza?

Es una obra tan vasta, toca tantos temas, que me cuesta identificar un mensaje fundamental. Me gusta definir la obra como un canto a la vida, a la capacidad de resiliencia humana, a la belleza de transformar el dolor en amor, a la confianza en lo que somos, a perderle miedo al inconsciente, habilitar el contacto con su lenguaje simbólico, dejarnos de tanta represión y darnos el permiso de ser desde lo más profundo. Somos enormes.

Y si no nos reprimimos podemos evolucionar a la perfección aceptando el lugar que sea que estemos transitando. Desde ahí. No desde la pretensión. Sabina se desvivió por dejarlo claro. Pero siendo mujer, judía, rusa, exenferma psiquiátrica, amante, en aquella época, a pesar de su maravillosa inteligencia y sensibilidad, fue silenciada y reprimida constantemente por el formato social.

¿En qué crees que se va pensando la gente tras verla?

Te cuento algunas de las frases que me ha escrito la gente luego de ver la pieza: «Me tocó el alma». «Me estremeció de amor y locura». «Pocas veces me ha conmovido tanto una obra como lo hizo ´Ser humana´. Pocas veces un texto me ha llegado tanto al corazón y me ha hecho trizas el cerebro».

«Llega al cuerpo y al alma»

«No hay parte de tu ser que no vibre con esta obra».

No hubo una sola función en la que no haya recibido algún mensaje de alguien manifestando su gratitud.

¿En qué otros proyectos andás para lo que queda del año? ¿Ya tenés proyectos en la cabeza para el 2020?

En este momento estoy trabajando como actriz en la obra «Dos días en Roma», dirigida por Cecilia Caballero, en La Escena. Las funciones son los sábados y los domingos. También, en La Cretina, los miércoles de octubre se lleva a cabo «Éter retornable», tragicomedia absurda, que escribí y dirigí. Actúan Laura Falero y Daniel Calegari. Ellos son comediantes y egresados de la Escuela de Emociones Escénicas (mi escuela de actuación). Es interesante porque los tres trabajos que tengo en cartel son absolutamente diferentes. Tres estilos completamente distintos. Sin embargo me encantan los tres.

Tengo algunas ideas para el 2020. Después del reestreno espero encontrar tiempo para comenzar a encauzarlas. Lo que sí está confirmado es un estreno con el equipo avanzado de la Escuela de Emociones Escénicas, dirigido por Fernando Vannet y por mí.

¿Cómo es ser dirigida por tu pareja?

Fue hermoso. Nada fácil, pero fue hermoso. Los dos colaboramos para que así sea. Aunque caímos evidentemente en discusiones evitables si no fuésemos pareja. Fue necesario un constante llamado a la conciencia y al cuidado mutuo. De mi parte tuve que tironear muchas veces de las riendas de mi ego para que no desbocara.

Al principio, cuando Freddy me propuso dirigir la obra, me costó mucho aceptar. Me daba un poco de miedo. Pero después me convenció y fue maravilloso. Freddy es un gran director. Su sensibilidad es sublime y fue, es, fundamental para «Ser Humana».

La obra y la ficha técnica
«Ser Humana!!»
De y con Angie Oña
Dirige Freddy González
Reestreno jueves 10 de octubre
Funciones hasta el 1º de noviembre
Jueves y viernes 21 horas
Centro Cultural Tractatus (Ituzaingó 1583)
Entradas por Abitab
Iluminación: Fernando Scorsela
Intervención Musical y Diseño Sonoro: Pablo Bonilla
Escenografía y Vestuario: Doce Monos
Fotografía: Oriana Larrea
Diseño Gráfico: Gabriel Acosta Álvarez
Asistente de Dirección: Elisa Queirolo
Asesoramiento de Investigación: Psic. Renata Udler Cromberg
Comunicación & Prensa: Valeria Piana

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