#IdearioAdiós al fútbol mundial

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La Celeste perdió con Francia, pero, ¿fue así en verdad?, ya que el 70% del plantel galo son migrantes, en su mayoría africanos. En el caso de Bélgica e Inglaterra, rondan el 50%. Es más, la gran final puede ser recordada como un choque entre la selección de migrantes versus una genuinamente nacional.

No guste o no, el fútbol dejó de ser un deporte. En treinta años se convirtió en un entretenimiento en el que lo importante es el espectáculo que genera ganancias superlativas debido a que los consumidores son cientos de millones y en estas lides capitalistas, lo descartable es el fútbol-deporte. Razón por la cual, los mejores players se aglutinan en los países que pueden pagar pases estratosféricos.

La concentración de riqueza trae aparejado un vicio ineludible, que se concentren (valga la redundancia) los generadores de dicha riqueza. Europa arrasa en el fútbol aunque se obligue a alinear africanos, este-europeos o latinoamericanos. Ni siquiera tiene sentido la Copa mundial de clubes que sistemáticamente gana el campeón de la Champions (a la buena o al estilo Florentino Pérez). ¿Qué podrá hacer Boca Juniors, River Plate, Cruceiro, Sao Paulo o el Atlético de Cali, confrontados al Real Madrid, Barcelona, Bayer o el Manchester City?

Asimismo, la victoria europea en el Mundial comienza a ser repetitiva. En el 2006, ganó Italia, en el 2010, España, en el 2014, Alemania y en Rusia, África; perdón, Francia. Que Croacia haya sido una especie de excepción es relativo; en definitiva es un país europeo, pobre en relación a los atlánticos o bálticos.

En esta competición, los sudamericanos se desinflaron: Argentina no repitió lo realizado cuatro años antes; Brasil se mareó con tanta estrella jugando para Neymar; a Colombia le robaron el partido contra Inglaterra y a Uruguay le pasó lo de siempre, le faltó la piedra angular. En Sudáfrica se sintió la ausencia de Suárez ante Holanda, ídem en Brasil frente a Colombia y ahora, Cavani.

Es tan clara la preeminencia europea en el fútbol que les importa poco dónde jueguen, de todas formas ganarán. Siguiendo esa lógica se expanden a lugares inverosímiles, me refiero a Qatar 2022, un mundial de la mafia encabezada por Blatter que parece no tener correctivo. Lo sustantivo es que los petroleros inviertan comprando clubes como el PSG; también los chinos, que adquirieron el Inter de Milán. Da pena ser hincha de un equipo cuyo dueño solo conoce los saldos reportados por sus contadores. En esa misma línea, tanto EEUU y China, emplean enormes montos dinerarios en mejorar sus ligas locales, comprando los pases de jugadores experimentados o grandes cracks en el ocaso de su carrera.

Empezamos a espabilarnos de algo triste: el fútbol-deporte está muriendo y este deceso comienza cuando los clubes locales en zonas exportadoras de piernas, arman planteles con lo que queda después de transferir a los mejores. Es innegable, nuestro fútbol nacional perdió calidad (hace treinta años que no cosechamos una Libertadores de América). En cuanto a la selección, es más atractiva la copa América o las”eliminatorias” que el mundial mismo. Seguramente, en algún momento nos cansaremos de truncar sueños truncados o algo peor, festejar con alegría haber alcanzado el mítico quinto partido, tal cual lo hace México.

La Celeste

Por lo visto en el mundial, la Celeste posee dos versiones diametralmente opuestas, la que enfrentó al campeón de Europa y la que encaró a Francia. Sin lugar a dudas, la ausencia de Cavani pesó, también, la inexistencia de un sustituto adecuado. Tras lo hecho por representativos de naciones con escasa población (Islandia, Croacia), el argumento del país pequeño comienza a perder fuerza, a cambio, resaltan los errores en el área técnica.

¿Un ejemplo?: encapricharse en sostener a Stuani en el plantel. Si recordamos la alineación frente a Chile en 2016, hay otros nombres polémicos: Arévalo Ríos, Álvaro González, Diego Rolan, Maximiliano Pereira. Luego de esa dolorosa derrota, la goleada de Brasil, el fracaso ante Perú, más el empate con Argentina, la dirección técnica se animó a rejuvenecer el cuadro. Peroel proceso se limitó a reforzar el medio campo y se confió demasiado en la resistencia de los dos delanteros estrellas. Me atrevo a aseverar que de los 23 elegidos 6 eran relleno.

La pregunta que -creo- nos hacemos todos es: ¿qué sucederá al concluir la próxima copa América? Los optimistas ya levantaron la mano, afirmaron sin sonrojarse que para Qatar, el 90% de la selección podrá repetir (Godín 36 años, Suárez y Cavani 35 y Tabárez 75, edad en que se retiran los obispos según la normativa canónica). Mucho me temo que ellos se auto excluirán por coherencia, aunque estén en China o EEUU estirando su retiro. Saben que les sería imposible competir con jóvenes ávidos de triunfos como ellos en Sudáfrica. Por lo pronto, si seguimos así, nos adentraremos a otra noche oscura igual a la que separó el mundial de 1970 al del 2010, y llegados a Qatar, serán pocos los que quieran pelar las chauchas.

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2 Comentarios
  1. Alejandro dice
    Que pelotudez importante el arranque. Son franceses te guste o no. Con ese “criterio” (si puede llamarse así) Muslera no debería estar en la selección uruguaya por ejemplo. Que manera de perder el tiempo escribiendo esas líneas cuasi racistas, le faltó solamente una capuchita blanca.
    1. ugo codevilla dice
      Para Alejando el severo, le aconsejo informarse acerca de tráfico de piernas de África hacia Europa, se parece mucho a los esclavistas del siglo XIX.

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