No obstante hay mucha prudenciaAcuerdo entre la UE y el Mercosur para marzo

El secretario de Estado para el Comercio alemán, Matthias Machnig, dijo ayer esperar un acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur antes de fines de marzo, en tanto su homólogo francés, Jean-Baptiste Lemoyne, se mostró más prudente. «La ventana de oportunidades está a punto de volver a cerrarse. Nunca estuvimos tan cerca de un acuerdo. De aquí a fines de marzo quedan todavía cuatro semanas», dijo Machnig en una entrevista a la agencia francesa AFP, al margen de una reunión de los 28 ministros de Comercio de la UE en Sofía. A partir de abril se preparan elecciones en Brasil, haciendo más difícil cualquier negociación entre los países del Mercosur y la UE. El secretario de Estado francés ante el ministro de Europa y Relaciones Exteriores, Jean-Baptiste Lemoyne, se mostró más prudente sobre la necesidad de un rápido cierre de las negociaciones, poniendo el acento sobre la necesidad de un «acuerdo equlibrado». «El Mercosur debe venir hacia la UE con propuestas más fuertes, pensamos en el sector del automóvil, el agrícola con indicaciones geográficas protegidas, el lechero, puesto que tenemos en el mundo agrícola intereses muy fuertes para hacer valer. La cuenta no está todavía hecha», dijo en una entrevista con la AFP. En cuanto a la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, que el lunes estimó que un acuerdo está «muy proximo», dijo esperar, durante la conferencia de prensa final de esta reunión en Sofía, que «avanzará» en las reuniones de esta semana en Asunción entre la UE y el Mercosur. Incluso, mencionó la posibilidad de viajar ella misma en el fin de semana para hacer avanzar las cosas. «Por supuesto, queremos un buen acuerdo, es la clave», sentenció. En el sector del automóvil, Brasil acordaría reducir significativamente los derechos de aduana para los coches europeos con la condición de que se ensamblen con una significativa parte de sus piezas fabricadas en el Mercosur (80%). Esto no es aceptable para los europeo, que aceptarían un máximo de piezas de entre el 45 y el 50%. Lemoyne también reafirmó la vigilancia de Francia «sobre las normaa sanitarias y fitosanitarias» de los productos agrícolas. «Está claro que el consumidor europeo desea que los productos recibidos en suelo europeo respeten un cierto número de condiciones que imponemos a nuestros productores», dijo. Entre los países de la UE, Francia e Irlanda son los más inquietos sobre potenciales repercusiones negativas de este acuerdo sobre su sector agrícola, en particular en cuanto a la importación de carne bovina procedente del Mercosur.

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