#RepúblicaMujer #30Años ¡A nosotras, que nos lo merecemos!1991 – 1994: Afianzamiento y diversidad

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En 1991 estalló la Guerra del Golfo y visibilizamos sus efectos diferenciales en la población femenina afectada. Hubo una primera intendenta suplente en Tacuarembó y tres mujeres asumieron presidencias de Juntas Departamentales.

Se firmó el Tratado del Mercosur y comenzó el análisis sobre su implicancia para las mujeres. Las cooperativistas buscaron fortalezas en un encuentro de pares. El Frente Amplio (FA) votó no discutir sobre cuotas (las demás colectividades políticas todavía no se planteaban el tema), se introdujo el acoso sexual como falta en el Código Penal y a través de la Ley de Presupuesto se creó formalmente el Instituto de la Mujer en el MEC.

Con la consigna “Usted puede combatir la violencia doméstica, ¿qué propone?”, buscamos promover el involucramiento de la población en general en la erradicación de un problema que comenzaba a advertirse grave y creciente.

Algunos de los temas incorporados o profundizados fueron mujeres, familias y políticas sociales; venta y tráfico de niñas y niños, integración económica, afrodescendientes, primeros estudios académicos sobre salario y mercado de trabajo, ecofeminismo, infancia maltratada, impacto de la reforma del Estado, transexualidad, pornografía, mujeres en situación de calle, sexo sano para lesbianas, poder y prácticas políticas; inseguridad en el hogar, ni “inviolable“ ni “sagrado” para las mujeres.

Comienzan a publicarse las colaboraciones literarias de Lía Schenck, muchas de las cuales versan sobre el amor tratado con humor.

Asoma responsabilidad estatal

En 1992 el Instituto de la Mujer presentó planes gubernamentales para el quinquenio, que se analizaron a fondo, ya que la responsabilidad de los gobiernos respecto de las cuestiones de género comenzaba a marcarse.

Temas de ese año fueron juguetes sexistas, manejo del dinero, discurso médico sobre las mujeres, primeras guardas de ómnibus, escuela machista, mujeres en actividades no tradicionales, feminización de la pobreza, seguridad social y sus mitos (no somos más caras), el lugar de las mujeres en el nuevo orden mundial, educación no sexista, parto en la casa, relaciones de poder en la pareja, lucha contra el sida enfocada en las mujeres.

Las afrodescendientes de Latinoamérica y el Caribe celebraron su primer encuentro; comenzaron a aparecer los estudios académicos sobre violencia y se presentaron proyectos para normatizar la prostitución; el feminismo se hizo más visible y el debate político sobre el aborto se convirtió en tendencia en la región.

Agenda internacional

En 1993 la mala noticia fue que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) anunció que faltaban entre 475 y 500 años para que las mujeres se equipararan a los varones en esferas superiores de decisiones políticas y económicas. La buena, que en la Conferencia de Derechos Humanos de Viena se reconoció que los derechos de mujeres y niñas son humanos.

En Montevideo se realizó el primer encuentro de Políticas de Población y Desarrollo con perspectiva de género, preparando la Conferencia que se realizaría en 1994 en El Cairo, y las afrodescendientes locales se encontraron por primera vez para movilizarse en torno a la temática de género.

La violencia doméstica tuvo eco en diversos ámbitos del Uruguay: activistas, sociólogas, psicoanalistas, juristas, sexólogas, instituciones culturales, maestras la denunciaron. El Parlamento aprobó la creación de un Instituto de Prevención y Asistencia.

Un proyecto de ley de legalización del aborto entró al Parlamento. El Papa Juan Pablo II sentenció: “nada fuera de la naturaleza”.

LRM acercó realidades lejanas: ingresaron las primeras parlamentarias en Marruecos, por primera vez las mujeres participaron políticamente en Rusia. Los derechos femeninos fueron violados en la guerra de Bosnia – Herzegobina. Luego de 46 ediciones, en Cannes se entregó la primera Palma de Oro a una cineasta.

También denunció y dio seguimiento a las amenazas que recibieron defensoras de derechos humanos uruguayas y se analizaron alternativas al neoliberalismo. Nuevas familias ensambladas, reivindicación del rol de las parteras, microemprendimientos y políticas de ajuste, miedo a definirse feminista, aporte femenino en producción agropecuaria, fueron otros temas desarrollados.

Murió Rosa Luna, ícono del carnaval uruguayo.

En 1994 tuvo lugar la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo en El Cairo y allí se reconocieron los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. También en este año se aprobó la Convención sobre toda forma de discriminación de las mujeres (Cedaw).

Además de los temas ya tradicionales y el seguimiento de las luchas consecuentes, se abrieron nuevos: el presidente Luis Alberto Lacalle se pronunció contra el aborto – mientras morían mujeres condenadas a practicarlo en la clandestinidad- y creó la Comisión Nacional de la Familia. La violencia en los medios, anticoncepción masculina, mujeres en la gestión municipal, resonancia para ellas y ellos de los cambios en la familia, parto y poder médico, religión y razón, rechazo juvenil al adultocentrismo, género y estadística, mujeres en los programas de gobierno, ingeniería genética, fueron algunos de los temas nuevos.

El Ejército Zapatista de Liberación Nacional se levantó en el estado mexicano de Chiapas; las mujeres, activas protagonistas, reclamaron al mundo “no nos dejen solas‘´ y nos ocupamos de mostrar su protagonismo.

Otra vez en año electoral, visibilizamos a las candidatas que esta vez fueron más aunque con menos peso. Igual, llegamos al Senado…

La violencia doméstica es delito

En 1995 se realizó la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social en Copenhague, donde se reconoció que educar a las mujeres es rentable. En el Foro de San Pablo las feministas hicieron oír sus preocupaciones.

En el mismo año también tuvo lugar la Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing: cincuenta mil mujeres se pronunciaron contra cualquier retroceso y recordaron que no se estaban discutiendo cosas de mujeres sino un nuevo concepto de sociedad. La cooperación internacional sentenció que el machismo es un freno para el desarrollo.

Se comenzó a cuestionar el piropo y se llamó a la acción contra la feminización de la pobreza. El embarazo adolescente se cuantificó entre las más pobres: 25% en el Hospital Pereira Rossell.

Fueron temas incorporados en LRM la reconversión productiva y el trabajo, nueva masculinidad, cambio tecnológico y empleo, patentes farmacéuticas y piratería genética, mujer y hábitat, mitos de la sexualidad masculina, empleo para mujeres jóvenes, cooperativismo e integración, luces y sombras de la tenencia compartida de hijos e hijas, transformaciones imprescindibles en la Universidad de la República (Udelar), sexualidad de discapacitadas, violencia en la calle.

Se aprobó la Ley de Seguridad Ciudadana, con la tipificación del delito de violencia doméstica y Unesco convocó a priorizar la educación de niñas y mujeres.

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