Los mercados brasileños se desplomaron casi 9% ayer tras conocerse reportes de que el presidente Michel Temer aprobó sobornos para silenciar a un testigo en una investigación de corrupción, lo que alentaba las apuestas a que podría ser depuesto, descarrilando reformas económicas que están en marcha. Temer dijo que no renunciaría y negó las acusaciones.

En ese marco, el índice bursátil de Brasil, Bovespa, se derrumbó un 8,8% a 61.575 unidades, recortando una pérdida anterior del 10,7%, la mayor en una sesión desde la crisis financiera de 2008. A su vez, el riesgo país brasileño que mide el J.P. Morgan saltaba un 14,3% a 295 puntos básicos.

La cotización en la Bolsa de Valores de San Pablo se detuvo por una hora después de que el índice cayó un 10% en la mañana, lo que activo ventas automáticas. La mayoría de las acciones redujeron levemente las pérdidas tras la reapertura del mercado.

Por su parte, el real brasileño se hundió un 8,1% a 3,389 por dólar, en su mayor retroceso desde el 5 de marzo del 2003, pese a que el banco central vendió 2.000 millones de dólares de swaps cambiarios para apoyar a la moneda.

La situación amenaza con acabar con dos años de alzas de los activos brasileños, porque los operadores están revisando las posibilidades de éxito de proyectos para racionalizar el sistema de seguridad social del país y reformar las normas laborales.

“Para el mercado, no se trata de saber si Temer va a caer o no, sino si será rápido y cuánto retrasará las reformas”, dijo Thiago Castellan de la correduría Renascença.

La posibilidad de que la crisis política se agrave, las peticiones de algunos líderes políticos para que Temer renuncie y la solicitud ya hecha por legisladores para que el Congreso inicie un proceso para destituir al mandatario pueden agravar la recesión que Brasil enfrenta desde 2015 y de la que había comenzado a salir en los primeros meses de este año.

Estrategas de JPMorgan Securities bajaron su recomendación para las acciones brasileñas a “neutral” desde “sobreponderar”, por lo que consideró las mayores dificultades para la implementación de las reformas estructurales.

Sacudida en Argentina y en Wall Street

Luego de que la bolsa de Sao Paulo cesara sus actividades momentaneamente durante la mañana de ayer, el Merval argentino, principal índice del Mercado de Valores de Buenos Aires, comenzó a desplomarse mientras que el dólar tuvo un efecto contrario al escalar por encima de los 16 pesos.

El índice Merval retrocedió a 20.874 unidades cuando comenzó el mercado y retrocedió un 4,2 por ciento con una plaza que opera no sólo con el foco en la crisis política de Brasil, sino también en el desplome de sus mercados financieros.

En Estados Unidos, el índice MSCI Brasil, el ETF (Exchange Traded Fund), con exposición a las acciones y títulos brasileños que intercambian en la Bolsa de Nueva York, cayó un 16% tras rumores de una posible destitución del presidente Michel Temer, pero en operaciones tras el cierre de mercado subió un 2%.

Un fondo similar en el mercado bursátil japonés sufrió perdidas semejantes cuando registraba bajas de más del 9% ayer por la noche.

Las acciones de Petrobras también cayeron un 21% durante la operativa pasando de 9,9 dólares por acción a 7,7 dólares. Tras el cierre se recuperaban un 2,4% y se ubicaban en 7,98.

Por su parte, Ambev y Vale registraron caídas de más del 9% e Itaú Unibanco de más del 14 por ciento.