Por: Susana Andrade - Atabaque

Escriben en esos blogs confesos esclavistas, imperialistas e inquisidores antisemitas, nostálgicos del golpe de Estado uruguayo y de la dictadura militar, adoradores de Hitler y la SS, asociando la izquierda al satanismo y a la democracia con el diablo.

Amenazan con abrir otras páginas con otros alias si les cierran las actuales. Se jactan de no ser identificables y por ello imposibles de ser procesados. ¿Quién los detendrá?

Dicen escudarse en las leyes de los EEUU y por eso ser intocables aunque sus insultos y ultrajes digitalizados son dirigidos, entre otras, a personas del Uruguay, país donde estos irracionales aparentan residir y burlar normativas penales propias e internacionales refrendadas por nuestro sistema jurídico.

Sus objetivos totalitaristas, explicitados públicamente al mundo entero, no se agotan en la mera teoría. Aun si así fuera, instigar y ejercer violencia verbal escrita en este caso, tipificaría dentro de los delitos de odio, sumado a diversas figuras penales.

¿Cuándo pasarán de las palabras a los hechos? ¿Hasta dónde avanzará esta sistemática osadía delictual virtual?

Los más relevantes y activos sitios web son el del seudónimo Billy Gates llamado ‘Extrema derecha uruguaya’ y ‘Alerta Irreligión’, firmado por Silvio Capiscoconi.

Sus estilos literarios son por poner algunos ejemplos ya que son incontables páginas: Iemanjá “perra, ramera”, Mandela y el Dalai Lama “inmundas ratas”, el Presidente Mujica “rastrero terrorista asqueroso”, Natalia Oreiro una “zorra suelta que trabaja para los judíos”, Susana Andrade “malvada bruja, puta, negra satánica”. Y exclamativos: “Izquierda y satanismo la misma mierda es!” “desgraciados tupamaros, sionistas, frenteamplistas, macumberos; blasfemos y adoradores de Satanás se van a ir todos al infierno!” “Encendamos las antorchas hermanos!”. “Viva la raza aria y la Santa Iglesia Católica!”. “Que regrese el imperio español, la esclavitud y la Santa Inquisición!”.

Esas actitudes prolongadas en el tiempo con minuciosa dedicación, sin dejar fuera a nadie ni a nada por ellos considerado “maldito”, además de alentar al desprecio contra determinados grupos humanos ¿no son acaso conductas claramente subversivas?

Es obvio que su prédica intolerante, racista y xenófoba, alimenta mentes vacías de pensamiento crítico, cerradas, fundamentalistas, sedientas de etapas ejecutivas de tanta teorización de la violencia.

Ante reiteradas alusiones directas incluso con fotos, insultando a las comunidades afro, afro-religiosas, indígenas, judías y a mi persona en particular con furia desmesurada, sentimos la responsabilidad de apelar a la justicia, con la intención manifiesta de enterar a la población. Creemos firmemente que este tipo de flagelos se escudan y crecen al amparo del silencio de las víctimas y por eso nos interesa la denuncia social. Que estas expresiones antisociales y violentistas, no se transformen en paisaje urbano. Son definitivamente un cáncer de la humanidad y deben ser combatidos con herramientas democráticas. Que quienes incitan a odiarnos entre nosotros no prosperen y sean expuestos a la opinión pública.