Por: Matías Canabarro

Ya nadie se atreve en poner en duda que Pablo Cuevas es el mejor tenista que haya tenido Uruguay en su historia. El salteño a dado sobradas muestras de su capacidad, y sumó una más a la colección al vencer a Stan “The Man” Wawrinka, en lo que sin temor a exagerar puede calificarse como la victoria más importante de su carrera.

¿Qué razones llevan a lanzar una afirmación de esa magnitud? Las enumeramos en el siguiente informe.

Primer triunfo ante un top 3

No fue la primera vez que Cuevas venció a un jugador de renombre. No hay que revolver demasiado los recuerdos para que salga a flote la victoria conseguida ante Rafael Nadal en 2016, pero aquella fue diferente en varios sentidos.

Es cierto que el nombre propio del español es mucho más pesado, históricamente hablando, que el de Wawrinka. Sin embargo, el helvético atraviesa el mejor momento de su carrera, mientras que cuando Pablo venció a “Rafa”, este estaba en un punto descendente de la curva de su rendimiento. El torneo en que se produjo el triunfo, punto que abordaremos más adelante, es otra diferencia evidente.

Además, el conseguido ayer en el principado de Mónaco fue el primer triunfo ante uno de los tres primeros jugadores del ranking ATP. Dicho de otro modo, el salteño jamás había derrotado a un tenista que estuviera situado tan alto en la clasificación mundial.

Fue el cuarto triunfo ante un top 10, pues ya había derrotado a Andy Roddick en 2011 (el estadounidense esta entonces el número 8), Tomas Berdych en 2015 (el checo estaba quinto en el ranking mundial) y Rafael Nadal en 2106 (el crack español también estaba quinto). A estos se suma, claro está, el cosechado ante Wawrinka hace pocas horas.

Un torneo con todos los monstruos

El marco en que se produjo es otro de los puntos que contribuye a enaltecer lo hecho por Pablo Cuevas en Montecarlo. De un Masters 1000, torneos que en importancia solamente son superados por los cuatro Grand Slam, participan los mejores tenistas del planeta, lo que trae como inevitable consecuencia que el nivel tenístico y la exigencia se multipliquen.

De la corriente edición del Masters de Montecarlo participaron siete top 10, y quienes faltaron lo hicieron por razones de fuerza mayor. La ausencia más destacada es la de Roger Federer, quien tras consagrarse campeón en Indian Wells avisó que cuidaría su físico hasta Roland Garros, broche de oro de la temporada de tierra batida.

Novak Djokovic (2), Andy Murray (1), Stan Wawrinka (3), Rafael Nadal (7), Dominic Thiem (9), Jo –Wilfired Tsonga (10) y Marin Cilic (8) fueron los cracks que se hicieron presentes en el principado durante la corriente edición. Varios de ellos ya quedaron por el camino, y hoy solamente sobreviven “Nole”, “Rafa” y Cilic. Uno de ellos fue expulsado por Pablo Cuevas.

El momento del rival

Quienes no siguen habitualmente el tenis quizás no sepan la importancia del nombre de Stanislas Wawrinka. El hombre de 32 años hace un tiempo que está sumido en el momento más importante de su carrera, de lo que es un claro testimonio el hecho de que ganó tres Grand Slam en años consecutivos: el Abierto de Australia en 2014, Roland Garros en 2015 y el Abierto de Estados Unidos en 2016.

En su palmarés también figura la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekin 2008, conseguida haciendo dupla con su compatriota Roger Federer. Claro está que el suizo está lejísimos de ser un jugador del montón.

Por todo esto, Pablo Cuevas y sus seguidores deben limitarse a disfrutar, más allá de lo que pueda suceder de aquí en adelante. Hoy, el salteño atraviesa su mejor momento y, si está en un buen día mental y tenísticamente hablando, demostró que es capaz de poner en aprietos a quien sea.