“La enfermedad es tema médico pero la salud de la gente es de todos y juntos debemos trabajar contra esta patología”, sostuvo el presidente Vázquez, este martes 14 en la cumbre de líderes mundiales contra el cáncer, que se realiza en la ciudad de México. Agregó que “todos los países deben enfrentar los factores de riesgo como el consumo de tabaco, el problemático del alcohol, el indice de masa corporal elevado, dieta no saludable y falta de actividad física”.

El mandatario expresó que desde el punto de vista oncológico se puede dividir a los países en desarrollados y subdesarrollados. Explicó que “los parámetros que permiten sostener esta afirmación es que los países oncológicamente desarrollados tienen programas de educación y prevención de cáncer para el diagnóstico oportuno e información amplia para amplios sectores de la población”. Además, “por consecuencia, diagnostican al cáncer en etapas más tempranas, y gastan menos dinero para curar más gente”. Por el contrario, subrayó que “los oncológicamente subdesarrollados no tenemos programas educativos con información para alertar a la población para prevenir o hacer consulta oportuna, y por tanto se diagnostica a los cánceres en etapas más tardías y se gasta más dinero para curar a menos gente”. “Esto es dramático”, sentenció.

Citó al director de la Agencia Internacional para Investigación en Cáncer, Christopher Wild: “El futuro de los pacientes con cáncer dependen gran parte del lugar en dónde viven. En los países económicamente menos desarrollados el cáncer se diagnostica en etapas más avanzadas y el acceso a tratamientos efectivos es limitado o simplemente inaccesible, al igual que los cuidados paliativos”. Agregó: “Existen disparidades en el acceso a la atención médica en diferentes comunidades y las experiencias vividas por cada paciente con cáncer refleja con demasiada frecuencia la peor de las desigualdades globales”.

Manifestó que “en los países menos desarrollados aumentan los cánceres que hasta ahora eran más frecuentes en los más desarrollados como el de mama, próstata, pulmón, colon recto al tiempo que disminuyen otros asociados a infecciones y a indicadores de calidad de vida como cáncer de cuello uterino y de estómago”.

“La evidencia muestra que entre un 30 % y un 50 % de los cánceres se pueden evitar”, subrayó. Resaltó que “la enfermedad nos está ganando y la detección de cáncer en una fase avanzada así como las dificultades de acceso a diagnósticos y tratamientos son problemas frecuentes en países de ingresos bajos o medianos donde vive la mayoría de las personas a las que se les ha diagnosticado algún cáncer”. Repasó que en la conferencia mundial de la Organización Mundial de la Salud realizada semanas atrasas en Montevideo “los países reafirmamos el compromiso de emprender acciones audaces y acelerar el proceso para de aquí a 2030 reducir en un tercio la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles donde el cáncer ocupa el segundo lugar”.