En este caso se trató de una persona que llamó al 911 diciendo que era víctima de hurto, aunque en realidad estaba denunciando la suba del boleto. La persona se filmó haciendo la llamada y la subió a YouTube. El bromista fue ubicado detenido por la Policía y pasó a la Justicia, que finalmente lo dejó en libertad. Sin embargo, la situación es toda una advertencia a bromistas que obstaculizan el normal trabajo del 911 que atiende 180.000 llamadas por mes.

“Este uso indebido del servicio, de llamadas residuales, bromas e insultos ocupando una línea que sí la puede estar necesitando una persona que realmente tiene un problema serio. Hace algo más de un año teníamos el 80 % de este tipo de llamadas y ahora estamos en un 75%. Seguimos tratando de que esto cambie”, dijo a LA REPÚBLICA, el comisario Robert Taroco, director del Centro de Comando Unificado (CCU) del Ministerio del Interior.

En cuanto a la campaña que se prepara, Taroco indicó que “se van a sacar videos en la campaña para que la ciudadanía tome conciencia de los daños que puedan estar ocasionando. Es la primera campaña de este tipo en Uruguay, pero según la experiencia de otros países es algo que funciona. Este fue el primer caso que pasó a la Justicia, pero trabajamos para identificar a otros que también podrán ser derivados a la Justicia”.