Por: Diputada Bertha Sanseverino - FA, AU, FLS

Si nos concentramos en el cuidado de niñas y niños “la evidencia disponible para Uruguay muestra que la distribución de roles dentro del hogar no ha cambiado sustancialmente: aún son las mujeres las que ocupan el rol principal de cuidadora dentro de los hogares.
El déficit en la provisión de cuidados conlleva entonces que muchas mujeres no logren compatibilizar la vida pública con la privada, desencadenando problemas de desacumulación de capacidades, valores y afectos y una oferta laboral menor de la potencial” (Hacia un modelo solidario de cuidados, pág 27).

Por ello quiero resaltar una fecha clave: el 31 de mayo de 2010. Ese día, el Presidente de la República suscribió una resolución que yo sintetizaré. “Visto: la necesidad de atender a las personas que encontrándose en especiales situaciones de vulnerabilidad, necesitan apoyo para el desarrollo de su actividad en la vida diaria, a fin de obtener mayores niveles de autonomía personal […]”.

Considerando:

“1) que la atención a las personas en situación de dependencia constituye un desafío, como también la promoción de la autonomía personal, en el contexto de las políticas sociales a desarrollar por el Estado en su conjunto […] 3) que cuando las personas requieren atención especial, en general son las mujeres quienes asumen tareas de cuidado […] 5) que se estima conveniente diseñar un Sistema Nacional de Cuidados para evitar […] una duplicación de la carga de trabajo no remunerado sobre las mujeres que cuidan a niños y niñas, y a personas adultas y ancianas, y una pérdida social de la energía que estas mujeres podrían aportar a la producción y al crecimiento económico del país, como así la pérdida de oportunidades que ellas deberán padecer por no poder integrarse al sistema educativo;- El Presidente de la República resuelve:- Créase un Grupo de Trabajo con la finalidad de diseñar el Sistema Nacional de Cuidados (SNC), cuya conducción la ejercerá el Consejo Coordinador de Políticas Sociales que funciona en el ámbito del Gabinete Social.

Los contenidos estratégicos del Sistema Nacional de Cuidados:

a) Se asienta en un compromiso programático que el Estado asume en el marco de las políticas sociales, profundizando la matriz de protección social con un enfoque universalista.

b) Las políticas de cuidado deben entenderse como la interacción de los sistemas de protección social con el sistema educativo y de salud, y deben formularse como parte de la inversión en infraestructura social indispensable para el desarrollo económico y productivo de una sociedad. Un adecuado diseño del Sistema permitirá que los miembros de la familia puedan contar con opciones de servicios, instrumentos y prestaciones de calidad para las personas dependientes.

c) El Sistema Nacional de Cuidados contribuirá a remover las desigualdades de género porque al concentrar el trabajo no remunerado del hogar y del cuidado de la familia sobre los hombros de las mujeres las inhabilita para el ejercicio de sus derechos o les restringen la opción de otros roles en la sociedad.

d) Entre los cometidos estratégicos, la profesionalización de las tareas jugará positivamente en una doble vía: por un lado, capacitando a los cuidadores, tanto familiares como formales, jerarquizando así la tarea de cuidados y por el otro, liberando a la mujer de esa responsabilidad, lo que le permitirá acceder a un mercado de trabajo en mejores condiciones, a empleos productivos y a la consolidación de una trayectoria laboral de calidad.

En síntesis, diría que el Sistema Nacional de Cuidados requiere de una institucionalidad altamente especializada y legitimada políticamente para liderar una política pública que debe fortalecer las coordinaciones, articulando los distintos actores públicos y privados que aseguren la participación de la ciudadanía y un servicio de calidad.

Plan de acción:

1. Seguir avanzando en experiencias de cuidados en las tres poblaciones para las que ya se cuenta con recursos (niñas/os de 0 -3 años, personas discapacitadas y adultos mayores).

2. Capacitar a cuidadores y cuidadoras; varias líneas de formación ya están en marcha.

3. Trabajar en la generación de información necesaria para la toma de decisiones en el marco de un Sistema Nacional de Cuidados. Esto tiene que ver con el relevamiento y georreferenciación de “centros de cuidados” en las tres poblaciones, en relación a la oferta de cuidados. Lo mismo en relación a la información generada por los Censos 2011 y aquella que se generará con el Baremo de Dependencia sobre la demanda de cuidados.

4. Finalmente debemos avanzar en la concreción de un proyecto de ley marco que deberá incluir los grandes componentes programáticos del proyecto de ley: definición del derecho, garantías, objetivo del Sistema, ingeniería institucional, regulación de servicios de cuidados, formación y acreditación de cuidadores y financiamiento.

En las bases programáticas del Frente Amplio para un 3er. Gobierno Nacional, que se aprobarán en el Congreso de noviembre, se define el compromiso asumido por nuestra fuerza política sobre el Sistema Nacional de Cuidados incluido en el eje de Igualdad y Derechos.