Por: Por Jorge Rodríguez

La primera gran señal fue el discurso del presidente Tabaré Vázquez en cadena de radio y televisión el 1º de marzo. En él anunció tres pilares fundamentales para la gestión de gobierno. El primer pilar que planteó fue “Política y gestión de gobierno” y dentro del mismo dijo que “en primer lugar, la descentralización política tendrá un nuevo impulso”.

Pero no se quedó ahí, avanzó y profundizó: “Creemos en la sociedad y fomentamos la participación ciudadana en todos los niveles de gobierno”, afirmó nuestro presidente.

Siguió: “Se fortalecerá el trabajo institucional con los gobiernos departamentales y con los municipios”. “La transferencia del poder político, de gestión y financiera, es imprescindible para su concreción. Por lo que en la elaboración del plan quinquenal y en lo que respecta a temas locales se trabajará en conjunto con los mismos”.

Es difícil encontrar una tan contundente voluntad política a favor de los municipios y de la participación como la que realizó nuestro presidente. Sin dudas, se viene un nuevo impulso, un nuevo tiempo.

La segunda gran señal surge de la experiencia. Me referiré a la de Montevideo, que es la que más conozco. La Administración de Ana Olivera le dio presupuesto propio a todos y cada uno de los municipios. Esto les permitió gestionar directamente dentro de las competencias que por ley y por decreto se les atribuyó.

La experiencia fue un éxito. Es indiscutible que las mismas cosas que se hacían centralmente se hicieron mejor desde lo local.

Están los espacios públicos. Las encuestas sostenidas en el tiempo sobre los distintos rubros marcan desde hace más de dos años que lo más valorado por los montevideanos es el estado de sus espacios públicos. Cerca del 80% los aprueba y menos del 5% los desaprueba. Esto no es casualidad. Se estableció que las plazas de menos de 10.000 mts2 (una manzana) pasaran a depender de los municipios.

Hoy, sin dudas, a lo largo y ancho de la ciudad las plazas barriales están mucho mejor. Esto liberó a la Intendencia a concentrarse en los parques y plazas céntricas. También mejoraron mucho. Se descentralizó y funcionó.

Lo mismo podría decirse de las podas. Estas tenían un atraso de años. Hoy, al asumirlas los municipios, prácticamente se han puesto al día en todo el departamento.

Esta experiencia nos permite mirar al futuro con el desafío de analizar y resolver qué nuevas competencias se pueden hacer mejor desde lo local. Sin dudas que en esto también avanzaremos.

Esto nos lleva a la tercera gran señal. Me refiero a que en una elección departamental que todo indica que en Montevideo va a triunfar el Frente Amplio, su programa único de gobierno y todos sus candidatos ponen un fuerte énfasis en la profundización del proceso descentralizador en base a los municipios y fomentar formas de participación ciudadana.

Para el Municipio CH nos referiremos en la próxima.

Sin dudas, la importancia que adquieren los municipios hace que el 10 de mayo la elección de alcaldes y alcaldesas y concejales/as municipales tenga también gran importancia política.