“Europa da la espalda a algunos de los emigrantes más vulnerables del mundo y se arriesga a transformar el Mediterráneo en un vasto cementerio”, declaró Zeid en un comunicado emitido tras los últimos naufragios que se han producido frente a las costas europeas y que podrían sumar más de un millar de muertos.

El balance oficial del último hundimiento, acaecido el domingo, es de 24 muertos y 28 rescatados, pero la cifra de víctimas mortales podría ser considerablemente más alta: según los supervivientes, a bordo del barco viajaban por lo menos 700 personas.

Para este responsable de Naciones Unidas, los europeos deberían reconocer que necesitan mano de obra poco calificada y admitir que los refugiados tienen derecho a recibir protección.

Zeid exhortó a los gobiernos de los países de la UE a adoptar “un enfoque más valiente y menos cínico”, acusándolos de ceder ante los movimientos populistas xenófobos en ascenso en el espacio comunitario.

El responsable criticó la falta de vías legales puestas en marcha para los emigrantes y los demandantes de asilo.

“Estoy horrorizado, pero no sorprendido por la tragedia”, aseguró Zeid.

“Esos muertos y los centenares que los han precedido en los últimos meses eran previsibles”, añadió, subrayando que las muertes eran el resultado de un fracaso de gobernanza y de una “inmensa falta de compasión”.

Asimismo, pidió a la comunidad internacional que abra una investigación independiente sobre los naufragios en el Mediterráneo y se comprometió a apoyarla.

El alto responsable de Naciones Unidas consideró que la operación europea de vigilancia marítima Tritón no se adaptaba a la situación actual, por estar “antes destinada a controlar las fronteras marítimas que a salvar vidas”.

Por su parte, el presidente de la Federación Internacional de la Cruz Roja, Elhadj As Sy, se expresó en términos similares, al lanzar un llamamiento para “terminar con la indiferencia que transforma el Mediterráneo en un gran cementerio”.

Otro barco se está hundiendo

Un barco con más de 300 pasajeros se está hundiendo en el Mediterráneo, anunció este lunes la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que recibió una llamada de auxilio de una persona que viaja a bordo y que afirmó que murieron 20 personas.

“La persona que llamó dijo que hay más de 300 personas a bordo de su barco y que se está hundiendo. (También) afirmó que había muertos, al menos 20”, indicó la organización con sede en Ginebra.

La OIM indicó que el barco viaja junto a otras dos embarcaciones con migrantes, pero no sabe exactamente dónde se encuentran.

La organización avisó a las guardias costeras del Mediterráneo, pero estas “no tienen los medios para rescatarlos” debido al naufragio de otro barco el domingo, frente a las costas libias, en el que desaparecieron cientos de personas.

Las autoridades “intentarán probablemente desviar buques comerciales” hacia el lugar donde se está hundiendo el barco, una operación complicada ya que, según la OIM, algunos “no quieren colaborar”.

Medidas extremas

La Unión Europea convocó una reunión de urgencia de los ministros de Interior y de Relaciones Exteriores comunitarios, y develó un decálogo de medidas para hacer frente a las tragedias en el Mediterráneo.