Por: Por Luis Casal Beck

En su formidable síntesis de nuestra historia (“500 años. Lo esencial de la historia uruguaya), escrito recientemente en España, y publicado en Montevideo, el historiador Enrique Méndez Vives (que debió exiliarse en 1977), recordaba, en relación a las elecciones de 1984, que “miles de ciudadanos continuaban sin derecho al voto. (el líder blanco), Ferreira Aldunate seguía detenido, y Liber Seregni (principal referente del Frente Amplio, y preso en los 10 años anteriores), proscrito(…) dadas las circunstancias, el triunfo del Partido Colorado estaba cantado. Triunfó con el 41 % de los sufragios. El Partido Nacional, recogió el 35 %; y el FA, el 21 %. Ferreira fue liberado cinco días después de las elecciones. Julio Ma Sanguinetti ocuparía la presidencia el 1 de marzo de 1985”.

Por su parte el politólogo Juan Rial, investigador de CIESU y director de PIITHO, en un ensayo publicado en abril de 1985 (“Uruguay: elecciones de 1984. Un triunfo del centro”), sostenía que los colorados ganaron “prácticamente”, con el mismo porcentaje que en los anteriores comicios de 1971 (ver recuadro), pero “si se tiene en cuenta el aumento vegetativo del electorado, su performance no ha sido la mejor. Mientras el electorado creció un 5.57 %, los votos colorados lo hicieron un 13 %, frente a un 34 % del Frente Amplio, y un decrecimiento del 1,20 % de los nacionalistas”.

Y agregaba: “El Partido Colorado obtuvo un 41,2 % de los votos, mientras que el Partido Nacional logró un 35, 2 %, y el FA, un 21.3 %. En 1971, los nacionalistas llegaron al 41, 1 %. Habría que retrotraerse a 1954, para encontrar una elección en la que los blancos obtuvieran menos del 35 % de los votos”.

Rial, -que desarrolla su vida académica desde hace más de dos décadas en los EE.UU-, sostenía que si bien los colorados ganaban (sumando los votos de batllistas, y de la derecha pachequista), Sanguinetti contaba “apenas con el tercio de los votos, y con un respaldo parlamentario que no excede esa cifra”. Ese partido, carecía de mayorías parlamentarias propias, y tenía un ala conservadora importante (184.000 votos que apoyaron a Pacheco Areco, que fue embajador de la dictadura hasta 1982).

“En el Partido Nacional, -agregaba-, volvió a reiterarse el esquema de 1971. Su actual sector de derecha votó mal. Las candidaturas de (Dardo) Ortiz y (Juan Carlos) Payssé apenas reunieron cerca de 100.000 votos, mientras que la del “vicario” de Wilson Ferreira (que era Alberto Zumarán), aun en prisión en la fecha de la elección, fue de casi 554.000, el 83, 7 % de los votos partidarios; una mayoría rotunda interna, que es mucho más marcada que la del ganador Sanguinetti, dentro de su partido”.

En el Frente Amplio, que en el ciclo dictatorial fue duramente reprimido, con miles de presos políticos y de exiliados afincados en varios continentes, este politólogo afirma que “el resultado (de la elección), mostró un avance fuerte si se considera el aumento vegetativo del electorado” En 1971, el FA había alcanzado el 18,3 % de los votos; y en 1984, con una legalización de última hora, llegó al 21,3 % (aumentando su bancada de legisladores). Incremento asimismo su incidencia en los comicios de Montevideo. Ante la proscripción de Seregni, la fórmula quedó integrada con Juan José Crottogini, y José D´Elía.

En lo que respecta a los resultados municipales en los diecinueve departamentos, los colorados se impusieron en 11, y los blancos en 7. En Montevideo ganó el batllista Aquiles Lanza. Entre los intendentes del Partido Nacional, resultó electo Rodolfo Nin Novoa (Cerro Largo), que estará después en la fundación del Encuentro Progresista, y será vicepresidente del país, en el primer gobierno de Tabaré Vázquez (2005-2010). (ver cuadro con la evolución del voto en Montevideo, entre 1971 y 1984).

El cuarto partido fue la Unión Cívica, una pequeña formación socialcristiana, que lideraba el exparlamentario Juan Vicente Chiarino (después ministro de Defensa Nacional, en el primer gobierno de Sanguinetti), y el líder regional de San José, Humberto Ciganda (dos veces diputado del PDC).

El actual senador Pablo Mieres, del Partido Independiente, era tres décadas atrás un investigador en el ámbito de las ciencias políticas. En tal condición, realizó para el Centro Latinoamericano de Economía Humana (CLAEH), un estudio sobre las elecciones de 1984, que fueron publicadas en 1988 (“¿cómo votan los uruguayos? Las elecciones de 1984”). Mieres, al analizar las cifras de la elección y los resultados de los estudios de opinión publica (Equipos Consultores) afirmaba que las “alternativas opositoras” al régimen militar, “habían alcanzado en su conjunto, el 84, 8 % del total de los votos”. “Estos valores presentan una importante similitud con los resultados de una encuesta de Equipos, aplicada a la población del departamento de Montevideo en el mes de setiembre de 1984”.

En relación a la posición de la ciudadanía respecto a las negociaciones cívico-militares que concluyeron en el acuerdo del Club Naval (duramente enfrentadas por los blancos, que terminaron interviniendo en esta elección), Mieres afirma que “el 65 % estaba de acuerdo con el inicio de las negociaciones; el 69 % manifestó conocer, al menos en lo esencial, los contenidos de acuerdo; un 61 % opinaba que el resultado de la negociación había sido adecuado pero insuficiente, y el 71 % opinaba que el acuerdo era necesario en el momento”.

El Parlamento que asumió el 15 de febrero de 1985 tenía muchas caras nuevas “Los 11 años de autoritarismo, provocaron una fuerte rotación en la clase política”, señaló Rial. “Diez de los 30 nuevos senadores, carecen de experiencia previa en las actividades políticas a ese nivel, y quien presidirá ese organismo, así como la Asamblea General, el vicepresidente Enrique Tarigo, se encuentra en la misma condición”. “En la Cámara de Representantes, de un total de 99 miembros, 72 (el 72,7 %) serán hombres “nuevos” en la política a nivel parlamentario (…); el sector mas renovado es el Frente Amplio, que tendrá 18 (el 85, 7 %), representantes sin experiencia previa en la acción parlamentaria en un total de 21”, añadió.

ELECCIONES DE 1984: (escrutinio definitivo)

Votos válidos: 1.886.362

Partido Colorado: 777.701 (41,2 %)

-Sanguinetti-Tarigo: 592.061 votos
-Pacheco Areco-Pirán: 183.801
Adj lema: 1.839

Partido Nacional: 660.767 (35 %)

-Zumarán-Aguirre: 554.443
-Ortiz-Ferber: 83.237
-Payssé-Maeso: 21.644
Adj al lema: 1.449

Frente Amplio: 401.104 (21,3 %)

Unión Cívica: 45.841 (2,5 %)

Partido de los Trabajadores: 488

Partido Unión Patriótica: 302

Partido Convergencia: 153

Nota: elecciones con miles de ciudadanos proscritos. Wilson Ferreira, que estaba preso en un cuartel de Trinidad, y Liber Seregni, no pudieron ser candidatos.

EL 84,8 % DE LOS VOTOS, REPUDIÓ A LA DICTADURA

“Las alternativas opositoras al régimen autoritario (expresadas en aquellas elecciones de noviembre de 1984), obtuvieron, en su conjunto, el 84,8 % del total de los votos; entre ellas, las que sostuvieron una postura de oposición más radical conjugaron el 54,5 % del total. Estos valores presentan una importante similitud con los resultados de una encuesta de Equipos Consultores, aplicada a la población del departamento de Montevideo en el mes de setiembre de 1984, en la que se preguntaba sobre la gestión del gobierno autoritario en distintos aspectos de la realidad.: en el plano económico, el 90 % de los encuestados desaprobaba la gestión; en el plano político, lo hacía el 79 % y en (lo) relacionado con los derechos humanos, el 77 % se manifestaba en contra, y no mas del 3 % de los montevideanos, aprobaba la gestión del gobierno autoritario en distintos aspectos. La comparación entre los respaldos electorales obtenidos por las opciones opositoras y la opinión que se expresa a través de la encuesta, indican el muy bajo nivel de apoyo que el gobierno autoritario poseía a fines de 1984.

La opción electoral que expresó un apoyo explícito al régimen obtuvo solo el 1,2 % de los votos, mientras que la opción que buscó deslindar anteriores vínculos con el gobierno autoritario obtuvo el 9,9 % y las opciones indiferentes con respecto al tema representaron el 4, 2 % del total”

(“¿Cómo votan los uruguayos? Las elecciones de 1984”, Pablo Mieres, del Centro Latinoamericano de Economía Humana, CLAEH, 1988)

LEGADO ECONÓMICO DEL VIEJO RÉGIMEN

“Todos los indicadores siguieron empeorando. En 1973, al comienzo de la dictadura, la deuda externa sumaba 718 millones de dólares, equivalente al 25 % del Producto Bruto Interno (PBI). En 1984 (año de las elecciones), llegó a 4.664 millones de dólares, el 90 % del PIB. Ese año, el salario real había perdido la mitad de su valor respecto de 1967. El PBI siguió cayendo pero mas suavemente. Disminuyó el nivel de actividad y de los ingresos reales, con una enorme caída de las importaciones. También cayeron las exportaciones, pero menos.
El huracán desatado sobre el país por la dictadura dejaría al gobierno democrático este legado económico y financiero desolador”

(“500 años. Lo esencial de la Historia Uruguaya”, de Enrique Méndez Vives, 2014).

LA VOTACIÓN EN MONTEVIDEO (comparativo 1971 y 1984)

Partido Colorado 39,5 % – 36,04 %

Frente Amplio 30, 14 % – 33,65 %

Partido Nacional 29,7 %-  27,05 %

Unión Cívica   x – 3, 6 %