Por: Luis Casal Beck

Nacido en Maldonado en 1900, Brena era abogado, estuvo desde muy joven en la docencia (sociología, filosofía, historia de las religiones) en la Universidad de la República y en el Instituto de Profesores Artigas (IPA).

Dirigente de la Unión Cívica (UC), que se transformó a partir de 1962 en Partido Demócrata Cristiano (PDC), su actuación parlamentaria fue intensa. Diputado por Montevideo, inicialmente (1938-1942); después, por Canelones (1943-1947), nuevamente por la capital del país (1947-1951); por San José (1951-1955), y otra vez por Montevideo (1955-1959). En 1958 resultó electo senador (período 1959-1963).

Cuando surgió el Banco de Previsión Social (1967), buscando sanear un sistema de seguridad social corroído por el clientelismo y la corrupción política, Brena fue elegido inicialmente vicepresidente y después presidente del primer directorio del BPS, cargo al que renunció en 1969, cuando la sociedad uruguaya vivía en toda su crudeza el autoritarismo oligárquico del gobierno de Jorge Pacheco Areco.

En 1971 apoyó al FA y militó en el PDC, cuyo presidente era el arquitecto Juan Pablo Terra (1924-1991), electo senador en las elecciones de noviembre. En los años de plomo (1973-1985), el doctor Tomás G. Brena mantuvo una serena resistencia a la opresión. En 1983 formó parte de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, y participó en el acto del Obelisco. Escribió en aquel período una obra importante de divulgación: “El pensamiento y la acción social de los católicos en el Uruguay” (diciembre de 1980). Respetado y querido, falleció en Montevideo en 1988.