En el encuentro, realizado en la Sala Beto Satragni del Complejo Cultural Politeama, se destacó también que la mejora de la situación financiera, junto con recursos innovadores como los fideicomisos, permitieron grandes inversiones en obras, gestión ambiental, políticas sociales y culturales a lo largo y ancho del departamento.

Entre las cifras destacadas en la presentación, que buscó resumir el balance de 10 años de gestión en la Comuna liderada hasta febrero pasado por Marcos Carámbula, se encuentra una reducción de más de 100 millones de dólares en el pasivo, un aumento de la recaudación de 74% en términos reales y una inversión en obras que solo en los dos últimos años supera los 175 millones de dólares.

Camacho presentó la situación económica financiera de la institución en forma detallada, planteando en primera instancia el gran desbalance entre ingresos y egresos en 2005, lo que se tradujo en una gran crisis de infraestructura vial  y de servicios, sumado a las deudas millonarias  que mantenía la institución con organismos públicos y privados.

Luego de todos estos años, la Rendición de Cuentas 2014 logró plasmar cuatro aspectos centrales, por un lado la baja de pasivos y  financiación, el aumento de ingresos, superávit durante el 2013 y 2014, y actualmente los ingresos corrientes son mayores a los egresos corrientes,   acompañado de un aumento de las inversiones, principalmente en lo que tiene que ver con obras de vialidad, así como en servicios básicos,  gestión ambiental, programas sociales y culturales.

Camacho agregó además que este cambio en la matriz estructural de la situación económica  financiera de la  intendencia tiene que ver con la baja del 65% del pasivo,  incluyendo distintas medidas;  restableciéndose el acceso al crédito,  con una mejor calificación de la IC para acceder a créditos bancarios y ser sujeto de  créditos en el mercado financiero, además de estar al día con las retenciones. “Actualmente el personal de la institución opera con créditos en el BROU, la línea de crédito con el BROU está 100%  libre, por lo tanto es una de las herramientas  para los próximos cinco años.   Uno de los aspectos que surge cuando hablamos de la Intendencia de Canelones es cuáles son sus compromisos a largo plazo, podemos decir que la institución ha recurrido al fideicomiso  como  forma de financiar sus proyectos.  Actualmente están vigentes: Consorcio Canario, que es parte de las obras en Ciudad de la Costa que se hacen en conjunto con OSE, le sigue el fideicomiso de pasivos a privados,  y el que  incluye obras en todo el departamento.  Se trata de una herramienta que permite financiar obras y  concretar  el  destino de los fondos”.

Agregó que el 75% de los ingresos es de origen departamental y un 25% de origen nacional.  Los principales ingresos provienen de la recaudación de los tributos inmobiliarios y de la patente de rodados.  Este proceso  se realizó en base a una política tributaria inclusiva, gestionando la morosidad de forma integral,  actualizando la base de datos e incluyendo convenios de pagos. De esta forma al día de hoy  hay una morosidad de los padrones de tan solo el 37% comparado con el 2005 que era de un 65% .

Como conclusión el jerarca enfatizó que “hoy la Intendencia de Canelones está totalmente saneada y sustentable, habiendo convenido el 100% de su pasivo en función de su capacidad de pago, notorios avances en la generación de los ingresos, los egresos se encuentran controlados, la situación financiera comienza a reflejar los logros alcanzados, ejemplificando que  la situación económica se refleja además en la recepción de las iniciativas privadas de las obras de Ciudad de la Costa, demostrando que la Comuna Canaria es sustentable, sobre todo en proyectos a largo plazo.

Los logros económicos financieros son producto de planificar, ejecutar y controlar,  consecuencia de acciones de un equipo de trabajo liderado por Marcos, que siempre nos empujó a conseguir aquello que parecía inalcanzable”.   Con esta reflexión final  Camacho finalizó su presentación.

EL DATO

“En ruinas”

Mientras tanto la intendenta Garrido recordó la crisis del 2005, expresando que “heredamos una intendencia en ruinas, devastada económicamente lo cual se reflejaba en su gente, una intendencia con inestabilidad  laboral,  totalmente endeudada con todos los organismos públicos, con funcionarios que no tenían acceso a créditos, habían caído las contraprestaciones con las mutualistas,  teníamos un parque de maquinaria totalmente desgastado.   Desde esa Intendencia que nosotros heredamos en el 2005, la realidad en el 2015 ha cambiado muchísimo.  Hoy podemos decir que es una intendencia saneada económicamente, que es una intendencia  viable, posible,  que paga sus  sueldos con regularidad, con una recuperación salarial, con un convenio con los trabajadores (…) una intendencia que permite que sus trabajadores puedan acceder a los servicios de salud, acceso a créditos”, afirmó.