En diálogo con LA REPÚBLICA, la presidenta del FA, senadora Mónica Xavier, calificó de “gravísima” la situación creada donde una mayoría de un partido (Nacional) “resuelve aplicar esa mayoría para impedir el funcionamiento nada menos que de la Junta Departamental, en momentos que se está juzgando la gestión de todos, en este caso del gobierno saliente, para que los ciudadanos adopten definiciones como está ocurriendo en todos los departamentos del país”.

“Hacer esta medida que vulnera los cometidos esenciales de la junta, de contralor,  realmente nos preocupa enormemente y no parece ser una medida que le quepa a Uruguay en el siglo XXI”, agregó Xavier. “Nos parece gravísima esta situación que estaré analizando este lunes (mañana) con los compañeros en el Secretariado”. En tanto, Ricardo Freitas, presidente del Frente Amplio local, también planteó que hay una  “grave” situación institucional y sostuvo que las denuncias apuntan, sobre todo, a la administración del exintendente Bertil Bentos.

Lo político, lo jurídico

Por su parte Julio Nino Pintos, candidato del FA en Paysandú, dijo que le llamó la atención que el senador Jorge Larrañaga, exintendente de Paysandú, “entrevistado en las últimas horas por la prensa, salió a defender esta actitud antidemocrática de los ediles, con un desconocimiento total y absoluto del reglamento interno de la Junta y justificando que una decisión de este tipo se pudiera tomar por 16 votos”.

En diálogo con LA REPÚBLICA, Pintos explicó que el reglamento establece que “hay un receso solo en verano, que coincide con el receso parlamentario. Y más nada. O sea que para tomar un receso, debería haber un respaldo de una mayoría especial de 21 votos. En este caso, se tomó por 16 votos. Totalmente irregular. Cualquier modificación del reglamento necesita 21 votos”. Agregó que el FA planteó que el receso fuera entre el 1º y el 10 de mayo y que el Partido Colorado “también tenía voluntad negociadora, había planteado la última semana de abril, 15 días, lo que era normal, acordable políticamente”.

Para Pintos, es “razonable tomarse un receso de unos días antes de las elecciones de mayo, pero no de dos meses, como planteó el Partido Nacional. En eso no había acuerdo”. “Si hubiera habido una negociación política coherente se hubieran logrado las mayorías de más de 21 votos y se hubiera votado un receso antes de las elecciones”, indicó. Para Pintos, lo que hay detrás es “un intento de evitar que la Junta analice el informe del Tribunal de Cuentas sobre los sobresueldos de los cargos de confianza y directores del intendente Bentos”.

Afirmó que en realidad “este informe tiene muchos meses en Paysandú. Lo que pasa es que estaba en una Comisión Investigadora que se reunió cuatro veces en cartorce meses”. “La denuncia de los sobresueldos se hizo en enero de 2014 y ahí se conformó una Comisión investigadora para analizar los pagos a cargos de confianza del intendente Bentos.

Al mismo momento los blancos plantean una comisión sobre mi administración, que tampoco se reunió”, explicó el exintendente ( 2005-2010). Pintos señaló que, además de la pérdida de dineros públicos –que estima en un millón de dólares en el período – “lo más grave del informe del Tribunal de Cuentas es gobernar en base a la discrecionalidad y no respetando las normas que regulan toda la vida pública de la Intendencia”. “Eso está establecido en el estatuto del funcionario municipal de Paysandú. Eso es una ley departamental que tiene que ser respetada como cualquier ley.

Y eso regula los cargos de confianza, las formas de pago de salarios y el intendente lo que hizo fue violar este estatuto y por tanto viola el artículo 86 de la Constitución que es el que dice que un gobierno departamental se tiene que dar una norma que regule el funcionamiento municipal. Ese estatuto se hizo respetando ese artículo y entonces ahora se viola ley y por tanto la constitución, gobernando en base a la discrecionalidad del intendente”, argumentó Pintos. “Con resoluciones reparte la plata entre sus cargos de confianza. Hay una cuenta que dice que este reparto anda en el entorno del millón de dólares”.

Pintos sostiene que lo que ocurrió en Paysandú “es un golpe institucional, porque no hay normativa que habilite a que se cierre el gobierno departamental de esta forma”. De aquí en más, recordó que las bancadas del partido Colorado y del FA “hicieron un petitorio de levantamiento del receso” y que el presidente de la Junta “tiene 48 horas para expedirse. Esto tendría que estar resuelto el lunes por el presidente de la Junta. Y en el caso que no se cumpla, se analiza la posibilidad de hacer planteos ante órganos de mayor jerarquía. El FA y el Partido Colorado juntos están pidiendo el levantamiento del receso.

Se necesitan 11 firmas, y ambos partidos tienen ya 15 firmas (13 del FA y 2 de los colorados). Eso se eleva al presidednte, quien tiene que resolver; si este no convoca a una sesión el martes, van a tomar medidas y van a elevar esta crisis política a organismos de alzada. “Puede ser el Parlamento, a través del juicio político”, indicó Pintos.

El pedido

Las bancadas del Frente Amplio y del Partido Colorado, totalizando 15 ediles, firmaron el jueves ante la prensa y luego presentaron la nota solicitando el levantamiento del receso de la Junta Departamental.

“Visto el importante número de asuntos que han quedado pendientes de considerar por parte de la corporación, referentes a diversos planteos y necesidades de los vecinos, informes de comisión, comunicaciones y respuestas de diferentes organismos. Considerando el receso decretado en el día de ayer (jueves) cuestionado por nuestras fuerzas políticas. Y que resulta imprescindible continuar con la actividad legislativa pendiente que la ciudadanía nos encomendara”.

“Por consiguiente, solicitamos el levantamiento del receso conforme a lo dispuesto en el artículo 6º del Reglamento Interno de la Junta Departamental de Paysandú”, señala la nota.