Por: Pedro Rissotto

Pero eso parece no importarnos, creemos tal vez que la población lo percibe como nosotros y no hace falta otra cosa que dar unas recorridas por los barrios y ciudades para que la presencia de la fórmula, por sí misma, haga el trabajo de la acumulación. Y no estamos diciendo que no sea importante que Tabaré y Raúl hagan este trabajo militante.

Estamos diciendo que no alcanza, que a la gente hay que hacerle entender, y no desde la tribuna solamente, que aquellos logros de todos los ciudadanos a través del gobierno del Frente, hoy corren peligro si no ponemos todo el esfuerzo en salir, como la primera vez, a convencer en el mano a mano con los argumentos que desde lo institucional le estamos retaceando al público en general.

Me hace pensar que hoy estamos de alguna manera paralizados en las definiciones internas y en las pulseadas de las barras, todas las barras en todos los sectores, y eso nos retrasa y nos aleja de la gente; el “posicionismo” que se está desplegando con respecto a la vida interna del Frente Amplio hace que el aparato político militante más importante del Uruguay, hoy esté cuasi paralizado y lo que está en movimiento, que lo está por tozudez y por disciplinas más personales que sectoriales, no recibe ni materiales ni documentos que estén a la altura de la contingencia.

Olvidamos que en este tiempo electoral la gente pone todas sus expectativas y esperanzas en lo que vendrá y cada gesto, cada actitud, cada palabra tienen un peso mucho mayor en la percepción de la gente. Es como si estuviéramos de parto, con la misma sensibilidad, por lo que es sumamente necesario ser claros, respetuosos y atender las inquietudes de todos.

Podemos perder la oportunidad de darle continuidad a este gran trabajo de recuperación del país si seguimos jugando a tensar, si seguimos queriendo asegurarnos cargos y ministerios mientras no jugamos el papel de representantes de una fuerza política que tiene la obligación de transformar el país. Queda mucho por hacer y para hacerlo debemos asegurar las mayorías parlamentarias que le den seguridad y firmeza a la continuidad.

No por el gobierno, por el país, debemos los frenteamplistas saltarle a la interna por encima de todos los obstáculos y salir a la calle a decir lo que tenemos que decir, lo que queremos para el futuro, porque ahora no hay voto prestado, ahora el que vota respalda y el que no vota es que no percibió claramente cuál ha sido el trabajo realizado.
Ese es nuestro trabajo, la tarea fundamental de todos los frenteamplistas.

Somos todos necesarios en todas las etapas de nuestro Frente, pero hoy más que nunca, hoy, a menos de setenta días del acto eleccionario, no podemos dejar que el país tome decisiones sin escuchar lo que el gobierno del Frente Amplio ha logrado en cuanto a bienestar de las grandes masas antes olvidadas; y puede parecer que estoy diciendo una frase electorera, pero piensen que no debemos ser responsables de una derrota que volverá al país a los años del destierro económico.

Volvamos a la fragua, como decía mi viejo; que no quede una puerta sin golpear un vecino sin entrevistar, no dejemos de hacer el esfuerzo, porque el programa de nuestra fuerza política es el único que piensa en la gente como destinatarios del bien común.

Los espero donde siempre hemos estado: “En la calle codo a codo”.