Por: Luis Casal Beck

Al ocupar la tribuna, en el acto del 26 de marzo, en la Explanada Municipal de Montevideo, ante unas 60 mil personas, el líder socialista José Pedro Cardoso (1903-1997) reiteró, en una de las piezas oratorias más vibrantes pronunciadas aquella noche, la importancia de la “unidad”, para vencer a un sutil sistema de dominación, que enajenaba las conciencias y expoliaba el trabajo de la mayoría de los uruguayos.

Cardoso, era la expresión de un Partido Socialista (PS) que buscó la unidad de las izquierdas (1962, Unión Popular), y conoció la ilegalización y la clausura de su prensa (semanario “El Sol”), cuando llegó al gobierno el colorado Jorge Pacheco Areco, en diciembre de 1967. En el último tramo de 1970, el PS fue legalizado y respaldó la creación de un FA. El 21 de enero de 1971, pudo reabrir la “Casa del Pueblo” de la calle Soriano. Cardoso, era su figura consular: Vivian Trías (1922-1980), su teórico más importante.

En las elecciones de noviembre, dentro del FA, la lista 90 sacó 35.927 votos (en 1966, un PS dividido en dos corrientes, logró 11.559), y Trías volvió al Parlamento, donde había estado hasta febrero de 1963.

Médico, psiquiatra, fundador de la FEUU, presidente de la Sociedad de Psiquiatría del Uruguay, Cardoso ocupó durante 16 años una banca de diputado (1938-1955); y en noviembre de 1954, se transformó en el primer senador electo por el PS (1955-1963). Cuando se estaba procesando el escrutinio de los votos de las elecciones de 1971, algunos medios de prensa estimaron que Cardoso, sería el sexto senador del FA. Esto finalmente no ocurrió. Fueron cinco los senadores electos. En los años siguientes, Cardoso emergió como un gran símbolo del frentista íntegro y consecuente, en tiempos de represión y oscurantismo.