Por: AP

Del encuentro entre las cancilleres no salió una fecha concreta para la entrevista entre ambos presidentes como se esperaba pero sí marca un leve acercamiento después de 18 días de cruce de declaraciones entre Santos y Maduro.

En el encuentro estuvieron presentes el canciller de Ecuador Ricardo Patiño y un representante del gobierno de Uruguay que ejerce como mediador. Holguín llegaba a la reunión con la prioridad de facilitar la reunificación familiar entre los colombianos expulsados de Venezuela y los familiares que se quedaron en el país. Rodríguez por su parte anunció vía Twitter que trataría de explicar “la verdad sobre lo que ocurre en la frontera”.

Horas antes el presidente venezolano, Nicolás Maduro pidió que de este encuentro saliera una agenda que condujera a un “cara a cara” con Santos.

“Son muchas verdades que hay que decirse… Yo me vi obligado a aplicar un torniquete en la frontera para proteger al pueblo del paramilitarismo, del bachaqueo, del contrabando y del crimen generalizado” dijo Maduro este sábado durante un acto político en Caracas.

Antes del inicio de la reunión entre las cancilleres, Patiño destacó que “hay un ambiente positivo y tengo esperanza en que alcancemos acuerdos básicos que favorezcan un dialogo permanente” dijo Patiño, encargado de leer el comunicado final. El canciller resaltó que “hay valores superiores a los ideológicos, y la paz es uno de ellos” dijo.

De acuerdo con Naciones Unidas, el cierre de la frontera ha afectado a casi 14.000 colombianos, incluyendo a 1.443 deportados y a emigrados que han huido de forma voluntaria ante el temor de ser expulsados de territorio venezolano.

El encuentro de Quito fue el segundo intento por buscar una salida diplomática a la crisis que estalló a finales de agosto cuando Maduro anunció el cierre de la frontera en Táchira y expulsó del país a cientos de colombianos. La primera reunión entre ambas cancilleres fue el 26 de agosto en el puerto caribeño de Cartagena y no dio fruto alguno. Desde entonces ambos mandatarios han elevado el tono de sus declaraciones y Venezuela ha seguido cerrando pasos fronterizos hasta dejar sólo un punto de acceso entre ambos países.

Santos ha insistido que sólo se reunirá con Maduro si se cumple una serie de condiciones, entre ellas facilitar la reunificación de las familias divididas y el respeto de los derechos humanos para los desplazados. Maduro, por su parte, ha exigido a Bogotá que asuma su “responsabilidad” para frenar el tráfico de alimentos y combustible que, aseguró, provoca el desabastecimiento en su país.