La primera Bienal de Arte Contemporáneo de América del Sur se inauguró ayer en Montevideo, una de las 32 ciudades en 16 países que quedarán conectadas a través de esta megamuestra. “Es una muestra más que significativa para todo el ámbito de la cultura sudamericana. (…) Es muy valioso que se haya impulsado desde el sur de Sudamérica como un evento que intenta (…) ser una herramienta de integración regional”, destacó el sociólogo argentino Anibal Jozami, director del evento y rector de la Universidad argentina Tres de Febrero.

“Nos hemos planteado desde el comienzo que iba a constituirse en un instrumento de política regional, de integración regional”, remarcó.

El evento reunirá a artistas que trabajan en diferentes formatos, desde el pictórico tradicional hasta las instalaciones, pasando por documentales, con la particularidad de que interconectará los 84 espacios dedicados a las exhibiciones en todo el mundo, permitiendo a cada espectador acceder a la totalidad de la muestra.

“Bienalsur estará interconectada y sea donde fuere que un espectador se sitúe físicamente, podrá tener acceso virtual a lo que está sucediendo en el resto de las sedes”, explicaron los organizadores.

“La importancia de la interconexión no es un mero juego tecnológico”, destacó el director de la muestra. Busca “que se de una interrelacion cultural entre los países de Sudamérica, que hasta el momento no existe”, enfatizó Jozami, destacando la importancia del “conocimiento mutuo” para “sentirse todos parte de un mismo proceso cultural”.

La segunda inauguración será en Argentina, en Rosario, el próximo 2 de setiembre. El centro neurálgico de Bienalsur estará en el Centro de Arte Contemporáneo de la Universidad Tres de Febrero en Buenos Aires.