Por: Mauro Mego, edil E609, Frente Amplio, Rocha

Tengo el recuerdo de aquellos años. Los días eran pálidos y Rocha estaba triste, apagado. La crisis nacional de 2002 había dado mayor impulso a lo que ya era una doble crisis en la política departamental: de administración y gobierno y de las “formas políticas”. Un verdadero colapso institucional, cuya peor parte emergió en la última administración del Partido Nacional pero cuyas raíces se pueden buscar desde el retorno a la democracia, en donde el Partido Colorado no es menos responsable.

Todo el mundo recuerda qué papel jugaba Rocha en los titulares de los diarios: crisis, no pago de sueldos, hambre, desempleo, marchas a Montevideo, movilizaciones. Todos tenemos una historia de esas, lo digo yo, que nací en 1985. Lo más indignante de estos años fue que, aunque parezca mentira, no todos sufrieron la crisis de esa forma. Los que estaban cerca de las redes de poder de aquel engranaje de alguna manera “zafaban”.

Mientras otros, hablo por ejemplo de la mayoría de los funcionarios municipales, se veían presos a diario de la desesperación más terrible. La crisis fue más amplia que para los municipales, partió a todos los sectores de la sociedad, pero esa crisis institucional era la síntesis de la doble debacle de la que éramos víctimas.

La derecha departamental siente lo mismo que a nivel nacional: los desespera estar lejos del poder institucional, clave en sus desarrollos políticos. Sus imperios políticos se han ido desvaneciendo poco a poco en función de lo mencionado anteriormente. Hay un motor central de sus actos: la negación de los logros del Frente Amplio y la búsqueda por todos los medios de socavar el proyecto frenteamplista, es decir, no soportan que gobierne el Frente Amplio.

Esta derecha quiere que olvidemos rápido lo que describía someramente en el primer párrafo, nos quieren “deshistorizar”, típico de las neoderechas. Olvidar todo y lo más rápido posible, salir del relato histórico, centrarnos en la coyuntura y quitarse las enormes responsabilidades del pasado, de modo que los niños de hoy, poco conozcan qué hay detrás de sí, qué hubo y quién es quién en este país.

Con mucha seguridad se puede decir y enunciar que la administración de gobierno frenteamplista desde 2005 encabezada por Artigas Barrios es sin dudas la que dio un salto cualitativo respecto de lo vivido desde 1985. Los resultados se fueron dando en el marco de una casi “economía de guerra”, echando mano a la imaginación, a las renuncias individuales, al sacrificio y al sostén militante en la calle.

Poco a poco Rocha fue procesando cambios, para estar hoy ante nuevos desafíos, impensados hace diez años atrás donde lo que se discutía era la propia viabilidad de la institucionalidad departamental y sus derivados sociales. Diez años que para los oportunistas son subrayados como “muchos”, para hacer campañas engañosas. Hoy, ante la posibilidad de un tercer gobierno frenteamplista en Rocha, existe una base sólida sobre la que construir, pero para nosotros, como para cualquier sociedad, diez años no son demasiada masa temporal para suturar lo roto.

Claro que ahora emergen “nuevos problemas”, porque hace diez años, las urgencias eran las que marcaban la agenda. Bienvenidos los que quieren solucionar los “nuevos temas” y no pudieron hacerlo con lo elemental.

El Frente Amplio de Rocha definió su programa y sus candidatos, quedan por resolverse los escenarios locales, municipales, sobre los que hay que profundizar mucho para hacerlos efectivos y de gestión. El Cr. Milton Ibarra (actual director de Hacienda de la Intendencia de Rocha), Pilar Daniel Altez (secretario general durante el primer gobierno de Barrios) y Aníbal Pereyra Huelmo (electo diputado por Rocha por tercera vez consecutiva y actual presidente de la Cámara de Representantes) son los compañeros definidos para continuar esta senda. Cada uno deberá aportar su parte, porque es muy importante para Rocha continuar con lo construido y avanzar hacia los nuevos desafíos.

Implica ante todo saber que al otro día de vencer, necesitamos al Frente Amplio organizado y en Unidad, para ir llenando los vacíos que el tiempo presenta e ir incorporando en la agenda los nuevos temas que hacen más preciso nuestro desarrollo político. No basta con ganar solamente sino continuar dándole certezas a la gente de Rocha. El Frente Amplio demostró hacerlo, demostró gobernar y dar certezas, seguridades, no desde la perspectiva conservadora sino desde las seguridades humanas: comer, vivir con dignidad, ser un poco más felices, colectivamente.

Está en juego lo construido y su sostén futuro. Es el Frente Amplio con su Programa de Gobierno, discutidor pero unido, el que puede asegurar un Rocha mejor. De lo contrario la “vieja política” llena de individualismos y caprichos caudillistas puede volver y hacer retroceder algo más que una buena gestión, una nueva forma de hacer política, lo más lento y difícil de cambiar, porque anida en nuestra cultura cotidiana. No aspiramos solo a gobernar mejor, ya demostrado, aspiramos a cambiar la sociedad.