Finalmente Robert Mugabe accedió dar un paso al costado tras 37 años en el poder, luego de que su partido político lo destituyera y le diera un ultimátum de 24 horas para renunciar.
Previamente, al margen de una reunión del Zanu-PF, el partido gobernante, un delegado indicó que Mugabe fue destituido de la presidencia de la formación y sustituido por el exvicepresidente Emmerson Mnangagwa, otrora rival de la esposa de Mugabe, Grace, para sucederle en el poder.
En un sorprendente giro, el partido añadió que lanzaría en el Parlamento un proceso de destitución del presidente si este no dimite antes del lunes a mediodía y que Mnangagwa será su candidato para las elecciones de 2018. Esto fue su condena total.
Además, la formación anunció la expulsión de sus filas de la primera dama, Grace Mugabe, que tenía ambiciones presidenciales. “La esposa [de Mugabe] y otros se han aprovechado de su situación delicada para usurpar el poder y saquear los recursos del Estado”, dijo el responsable del partido Obert Mpofu al margen de una reunión del Zanu-PF.