Difícilmente algún hincha “carbonero” haya olvidado aquella noche en Liniers, donde Peñarol eliminó a Vélez Sarsfield para alcanzar su décima final de Copa Libertadores. Quien convirtió el gol que llevó a los mirasoles a la definición del torneo más importante del continente por última vez fue Matías Mier, que seis años después de aquella recordada campaña de 2011 regresó al club del que es hincha.

Las ganas del jugador de volverse a calzar la camiseta aurinegra son indiscutibles. Tras terminar su paso por el fútbol catarí, volvió a Uruguay con la idea fija de regresar a Peñarol. Primero, pidió autorización a la institución y pasó varias semanas trabajando con la Tercera División para no perder forma física, mientras el plantel principal terminaba su participación en el Uruguayo Especial.

Ya con el período de pases en marcha, rechazó varias ofertas, pues tenía la esperanza intacta de recibir el llamado tan deseado. Esto sucedió en las últimas horas, cuando Peñarol oficializó su regreso. De hecho, el volante ya trabajó a la par del plantel en el Complejos Solanas, y expresó su alegría ante la materialización de su anhelo.

“Con un orgullo enorme les cuento que voy a jugar en Peñarol. Gracias a quienes lo hicieron posible. ¡Por fin!”, escribió en Twitter.

Además, el mediocampista de 26 años habló con los medios sobre la ilusión con que retorna, recordó la campaña de 2011 y habló sobre la eventual llegada de Cristian Rodríguez, con quien debería competir por un lugar en el equipo. “Al contrario. Si viene, voy a aprender de él. Es un jugador de selección, que jugó mucho tiempo en Europa, y será importante que esté en Peñarol”, dijo sobre la posible llegada del “Cebolla”.

“El deseo de estar acá pesó mucho”

“Estoy muy ilusionado, vuelvo con una alegría muy grande a un club que en 2011 me supo dar mucho. Estoy contento, y ojalá pueda rendir de la manera que Peñarol merece”, manifestó el jugador con pasado en Fénix, Universidad Católica y Santiago Wanderers, entre otros. Al decírsele que él también había hecho bastante en aquella Copa, señaló: “Creo que fue un trabajo mutuo de un grupo que había en su momento que nos llevó a una final de Libertadores, que no muchos equipos uruguayos llegan”.

Consultado sobre por qué eligió quedarse en Peñarol cuando había algunos clubes extranjeros interesados en contratarlo, señaló: “El deseo de estar acá, de jugar en Peñarol, fue lo que más peso. Soy hincha del club, se vienen muchos desafíos deportivos importantes, y quería quedarme. Hace cinco años y medio que estaba en el exterior. Quería quedarme en mi país, estar cerca de mi familia; eso nunca viene mal y los afectos dan fuerzas. Quiero estar un tiempo en Uruguay, y si más adelante se da otra posibilidad de salir, se verá”.

“Se dio en este momento, y más que preguntarme por qué no sucedió antes, prefiero disfrutarlo”, comentó respecto al largo período transcurrido entre su primer pasaje en el club.

“Aprendí muchísimo”

Más adelante, habló sobre el tiempo que pasó entrenando con los juveniles, cuando aún no tenía equipo y soñaba con recibir el llamado para volver. “La verdad que pasé muy bien, me llevé muy buenos amigos. Estoy agradecidísimo con el cuerpo técnico, el profe, y sobre todo con el grupo. Aprendí muchísimo de todos los muchachos. No creo que trabajar con la Tercera División sea restar, sino sumar y tomar impulso para lo que venga”, relató.

Al preguntársele si en algún momento dudó sobre la concreción del pase, sostuvo: “Un poco sí. Cuando las cosas se postergan te entran nervios y dudas. Pero siempre estuve tranquilo, confiando en las personas que estaban encargadas del tema. Por suerte se dio mi llegada y estoy muy, muy feliz de que haya pasado”.