Por: Por Marcos M. Sastre

También fueron especialmente reconocidos por su labor periodística la mexicana Carmen Aristegui y el norteamericano Paul Craig Roberts. Uruguay estuvo presente de principio a fin durante la ceremonia de entrega de los premios anuales que entrega el Club de Periodistas de México en su sede capitalina, donde reza ampliamente su lema: “Por la Libertad de Expresión”. En el discurso inaugural, la presidenta de la institución, Celeste Sáenz de Miera, señaló que en momentos de “confusión” generalizada que atraviesan los mexicanos “se necesita de horizontes y referentes que ayuden a recuperar el ánimo y la congruencia”.

El Honorable Jurado Calificador consideró por unanimidad que el expresidente uruguayo y actual senador José Mujica “es quien mejor representa en la actualidad los valores de paz, libertad y dignidad” habiéndose convertido en “referente ético universal”. Por ello le fue conferido el reconocimiento al “Mérito y Máximo Promotor de los Derechos Humanos”, motivo por el cual Mujica hizo llegar una carta de agradecimiento a los organizadores.

Acto seguido el presidente ejecutivo del Club de Periodistas de México, Mario Méndez Acosta, alertó sobre la “amenaza y censura que sufren muchos periodistas nacionales a través de la intimidación de grupos desconocidos” y que ha “derivado trágicamente en varios casos de asesinatos impunes”. Méndez resaltó el “gran valor que se necesita para ejercer un periodismo independiente y de denuncia”, subrayando que “la política del Club de Periodistas de México está encaminada a desalentar estas represalias y a dar apoyo a los comunicadores para que elijan seguir el camino de la verdad”.

El primer galardonado con un premio internacional fue el economista y escritor norteamericano Paul Craig Roberts, ex-subsecretario del tesoro de Estados Unidos durante la administración Reagan, quien se ha convertido en uno de los principales críticos de la política exterior de su país en los últimos años. Durante su intervención, Craig Roberts fustigó el rol que desempeñan los medios hegemónicos de comunicación al servicio de los intereses de las grandes compañías y contratistas que han promovido la intervención en Irak, Libia, Siria y Ucrania.

Asimismo dijo que “en los Estados Unidos los verdaderos periodistas son pocos y se vuelven cada vez más escasos. Los periodistas se han transformado en una nueva criatura. Gerald Celente llama a los periodistas estadounidenses `presstitutes´, una palabra formada a partir de prensa a sueldo”. Hizo referencia a la situación de Julian Assange, Edward Snowden y Bradley Manning, y finalizó haciendo mención a varios casos de presión a periodistas, entre ellos, la renuncia del veterano colaborador de la CBS, Sharyl Attkisson.

Entre las decenas de premios entregados a periodistas mexicanos, se destacó el reconocimiento a la célebre Carmen Aristegui con el Premio Nacional de Periodismo por su “trabajo multidisciplinario de interés nacional”. El galardón fue entregado horas antes de que se conociera la noticia que recorrió el mundo sobre su despido del canal Noticias MVS por haber demostrado que contratistas beneficiados por el gobierno habían construido una mansión de lujo para la esposa del presidente Peña Nieto, en lo que se denominó el “escándalo de Los Pinos”.

Al cierre de la ceremonia, se entregó el Premio Internacional póstumo del año 2015 al intelectual uruguayo Alberto Methol Ferré por sus “contribuciones al análisis de las realidades geopolíticas de nuestro tiempo y la viabilidad de la integración económica y política de América Latina para que Nuestra Patria Grande cruce los umbrales del desarrollo”.

En dicho acto, correspondió a quien suscribe este artículo recibir la distinción en su nombre y seguidamente el académico de la UNAM, José Luis Calva, y el directivo de la Sociedad Rodoniana, Hugo Manini Ríos, realizaron una semblanza de su vida y obra en sentido homenaje. Se recordó la participación de Methol Ferré en la Conferencia General del Episcopado de Puebla en 1979 y las contribuciones al pensamiento católico-latinoamericano desde la revista NEXO en la década del 80.

De esas fuentes se nutrió el Card. Jorge Bergoglio, actual Papa Francisco, quien fue uno de los socios fundadores de la Asociación Alberto Methol Ferré en 2011 junto a, entre otros, el propio José Mujica. Significa una gran responsabilidad asumir que, desde Uruguay, así como hace más de un siglo el Ariel de José Enrique Rodó levantó a las juventudes latinoamericanas orientando su acción hacia la virtud y el sentido de pertenencia a la Magna Patria, tenemos nuevamente el compromiso de pensar en grande, aportando a la construcción de un proyecto continental.

Esta vez, desde el dolor de la circunstancia mexicana deben removerse las raíces fundantes del pueblo latinoamericano, del que los uruguayos también somos parte. En un mundo donde se globalizan las oportunidades y calamidades a gran escala, de la comunicación y el crimen organizado trasnacional, defender un modelo de desarrollo humano que no esté basado solamente en el progreso material parece imprescindible y hacerlo desde la Patria Grande resulta impostergable.