Por: Luis Casal Beck - Periodista

El diario El País de Montevideo, de la oposición blanca, en su edición de ayer, repasó en una nota los 14 años de gestión de Rachetti en el Palacio Municipal, y afirmó: “fue el único de los intendentes del país que permaneció en la jefatura municipal, tras el golpe de 1973”. La verdad histórica, señala otra realidad.

De los 19 intendentes municipales, sólo uno, el blanco (wilsonista) Mario Amaral (Rocha), renunció tras el golpe cívico-militar del 27 de junio de 1973. Los otros, todos, (14 blancos y 5 colorados), siguieron en sus cargos. Rachetti, reelecto en 1971, por el pachequismo, para el período 1972-1977, continuó en funciones hasta 1983, cuando el dictador de turno era el general Gregorio Conrado Alvarez, siendo sustituido por el blanco Juan Carlos Payssé.

A poco de producirse la fractura institucional de hace 40 años, el nombre de Rachetti era manejado por la prensa como posible presidente del Consejo de Estado, organismo con funciones “legislativas y constituyentes” creado por aquel régimen (en el mismo decreto que determinaba la disolución del Parlamento), y que se instaló, recién, en diciembre de 1973, bajo la conducción del líder herrerista Martín R Echegoyen.

En el Partido Colorado, la desaparición física de este conocido abogado y político de esa colectividad, no parece haber suscitado reacciones públicas. Después del debate interno abierto por el discurso del senador batllista Ope Pasquet (Vamos Uruguay), en la Asamblea General, a raíz del 40 aniversario del golpe, el silencio domina a la hora de recordar hechos o protagonistas de aquellos años de plomo. Las elecciones de 2014, parecen ser la única prioridad.